Causan gracia los memes que se burlan de este gobierno vende patria, pero en realidad no tiene gracia, causa gracia la imagen del “presidente” que no sabe persignarse o santiguarse, en realidad debería darnos vergüenza ajena contemplarlo

CÓMO LE CUENTO A MI GENTE…

Por Daniel Brion

Quiero gritar como Belgrano que “Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria”, pero no lo hay.

Por Daniel Brion

Nac&Pop

28/06/18

 

A medida que vamos creciendo, acumulando años y experiencias -algunas buenas y agradables, otras muchas tristes, pesadas, duras de soportar-, al menos en mi caso, comienzan a aflorar viejos recuerdos vinculados con una lucha basada en el amor al pueblo ante la injusticia y el avasallamiento de los salarios, de su dignidad, de su hambre.

Claro que muchos de nosotros lo hemos experimentado y, cada uno desde su lugar, aprendimos a pelear por la reivindicación de lo avasallado, y el resurgir de una patria libre, justa y soberana. ¿Cuántas veces? Ya perdí la cuenta, pero no las suficientes para que abandonemos el intento, ¿Por qué? Simplemente porque vale la pena puchar por ello, porque somos la generación del amor, contrastada con la generación del odio y del rencor que tantas veces se nos opuso y que hoy vuelve a gobernar. Cuánta razón tenía el inolvidable maestro Jauretche cuando nos decía: “Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor”, y nos explicaba: “El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza”.

Lo aprendimos, muchas veces, la mayoría, tuvimos que aprenderlo con la sangre de los compañeros desaparecidos o caídos en las luchas populares, pero volvimos, siempre volvemos, podrán prohibir el agua, pero no pueden prohibir la sed –escribía Galeano-, cuanto más nos provoquen más nos estimulan en la utopía de nuestros sueños.

Son horas de unión, de juntarse, de pensar en el país como en el otro, el que sufre, el que tiene menos que nosotros, el que no tiene que comer, el que está perdiendo la esperanza, es hora de dejar personalizaciones y egos de lado, todos bajo una bandera, el que no está bajo esa bandera, la de una patria libre, justa y soberana, se ha pasado al enemigo. ¿Suena duro? Es duro, pero es la realidad, no es momento de grises ni de tibios, la patria está en peligro y al decir de San Martín, cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto, no defenderla.

Causan gracia los memes que se burlan de este gobierno vende patria, pero en realidad no tiene gracia, causa gracia la imagen del “presidente” que no sabe persignarse o santiguarse, en realidad debería darnos vergüenza ajena contemplarlo y tomarlo en gracia –seguramente sabrá hacer perfecta la señal de un triangulo con sus manos-

Nos dijo pobreza cero, a eso se encamina, a no dejar ningún pobre vivo, a la desaparición de la pobreza con la extinción de los pobres, pueblo desocupado, hambreado, sin cobertura médica, sin remedios, ancianos desamparados, jóvenes arrasados e inducidos a creer que las utopías no existen, que han muerto los ideales y son exacerbados en la individualidad quitándoles la idea de lo social.

Quiero gritar como Belgrano que “Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria”, pero no lo hay.

Han hecho crecer la  deuda externa, a la que nos han intencionalmente llevado, a 103 millones de dólares por día. Han hipotecado el futuro de nuestros nietos y bisnietos con una mueca en la cara y explicaciones técnicas inentendibles.

Mienten con una sonrisa socarrona en el rostro, mienten permanentemente, justifican lo injustificable y lo que es peor, pretenden hacer creer al pueblo que lo están haciendo para que todos estén mejor…

Aumenta el dólar más allá de cualquier predicción hecha desde el gobierno, al igual que la inflación, bajan los salarios, niegan paritarias, ajustan las jubilaciones, juegan a la timba financiera, ellos mismos con sus sociedades off shore compran su Lebac, compran dólar a futuro porque ya conocen el valor al que se cotizará, son impunes a todo con un poder judicial adlátere y el 90% de los medios de comunicación acompañándolos en la mentira y el ocultamiento de la realidad.

Contaba al comienzo que a nuestra edad, a la mía, a la de mi generación, nos afloran los recuerdos, algunos pensamientos que he mencionado en esta nota compartida así lo demuestran. Por eso me surge también Piero cuando cantaba: Me estoy muriendo de frio/con la bronca en la voz/Porque a esta puerta del rio/le apuñalaron el sol. Este suelo tiene un nombre/desde el mar hasta la sierra/cómo le cuento a mi gente/lo que pasa en esta tierra/pero cómo le cuento a mi gente/lo que pasa en esta tierra. No soy de muchas palabras/y hay muy poco que contar/las cosas se cuentan solas/sólo hay que saber mirar.

Como contar lo que pasa/con su gente y su pobreza/pero como contar lo que pasa país/con mi gente y su tristeza.

Nos vienen a hablar de grieta, de que se ha creado una grieta en nuestro pueblo, por supuesto que descaradamente quieren imputarnos el origen de esa grieta, somos los que ponen palos en la rueda, los que no dejamos gobernar, los violentos. Y vuelven a mentir una y otra vez machacando estos conceptos. ¿A ver, quieren saber los mentirosos, de verdad, donde está la grieta?, les refresco la memoria: toda la legislación represiva, todo el terrorismo de Estado desatado por las dictaduras cívico miliares genocidas ha sido contra el pueblo peronista, con la complicidad de quienes hoy se rasgan las vestiduras y hablan de grieta.

  • Decreto 4161/56 (de Aramburu y Rojas);
  • Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado) creado por Decreto Secreto 9880/58 del 14 de noviembre de 1958 y puesto en ejecución por el Decreto 2628/60, del 13 de marzo de 1960 de Arturo Frondizi;
  • Decreto Ley 2713/63 del vicepresidente en ejercicio de la Presidencia de la Nación José María Guido y
  • Doctrina de la Seguridad Nacional de la última dictadura .

Unas se fortalecieron de las otras, cada instrumento represivo aumentó y “perfeccionó” al anterior y así, por la falta de una memoria generadora de conciencia, de una memoria total y no parcial de estas dictaduras, se hicieron fuertes y llevaron al país a límites, por entonces, insospechados.

Hoy esperados.

¡Y nos vienen a hablar de grieta estos caraduras!

Y todo esto queda tapado por la agenda que ellos mismos nos van poniendo día a día y en la que muchos están cayendo. Meten un tema tras otro para tapar lo que sucede, ahora con el mundial nos tienen bloqueados de información, entretenidos, pan y circo, cuando termine el mundial nos van a meter otra vez lo del aborto legal o no (más allá de la importancia del tema), por eso la vicepresidenta lo mando a tantas comisiones, para tratar de demorarlo lo más posible y así les da aire para luego del mundial, ahora lanzan la contratación de una nueva búsqueda del submarino, discutieron que no estaba en condiciones hasta ayer, ahora resulta que estaba pero hay que encontrarlo, y se irán sucediendo los temas que oculten las imposiciones del FMI, el crecimiento de la deuda externa, un país en peligro de dejar de serlo.

Entretanto los niños continúan naciendo en condiciones donde sus cerebros no llegarán el pleno desarrollo si es que ellos mismos sobreviven su infancia, el pueblo se muere de hambre, los trabajadores pierden sus trabajos y el país se hunde en la dependencia.

Y quisiera terminar recordando a uno de mis queridos maestros José María Castiñerira de Dios en unas estrofas de su “A un niño de la calle”

Si digo que me amarga tu amargura

¿basta con esto para mi conciencia?

¿basta con que me arrope de clemencia

o cubra tu indigencia de ternura?

 

¿Basta que clame por tu desventura

o me apiade, tal vez, de tu inocencia?

¿o basta que en la calle y su inclemencia

de mi te aparte como a la basura?

Siento como una herida duplicada

tu hambre, tu soledad y tu amargura

y ese escozor de la lastimadura

que me clava en el alma tu mirada…