Cuando una construcción se agrieta, se la demuele o apuntala, pero no se la mira pasivamente, porque se origina la tragedia. (JR)

LA DEMOLICIÓN

Por Jorge Rachid

Naturalizaron la fuga de divisas y el contubernio de funcionarios y negocios de la mano de los CEOS, empleados gerentes de patrones multinacionales de Fondos de Inversión, provocando una fisura en el edificio social y productivo de la Argentina, planteando que las guaridas fiscales son “legales”

 

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

15/6/18

 

En la política sucede lo mismo, ante la catástrofe inminente o se toman medidas que cambien la tendencia al derrumbe o se articulan las medidas constitucionales, que permitan originar un nuevo rumbo.

Esta política que está sufriendo la Argentina, no ha fracasado en sus objetivos, por lo contrario, ha tenido éxito en el saqueo previsto en un modelo automatizado en planes estratégicos neocoloniales, expresados en el neoliberalismo gobernante.

Cuando decimos neocoloniales expresamos EEUU y cuando decimos neoliberalismo, estamos hablando del fortalecimiento del sistema financiero, especulador por sobre la producción y el trabajo. De ahí su éxito que lleva al dolor y la desesperanza del pueblo.

Es que han debilitado la construcción de derechos sociales adquiridos por años de una cultura solidaria en el trabajo, la previsión social, la salud y la educación. Cultura construida sobre la base del bien común, estallado por las práctica neoliberales.

Han agrietado la política al perseguir, denigrar, encarcelar y demonizar la oposición política, como en las peores épocas dictatoriales, en un intento desesperado de borrar 70 años de historia, como si fuese posible tallar la memoria colectiva del pueblo, que ni el genocidio, ni las persecuciones, ni las cárceles, ni la tortura, ni el exilio pudieron doblegar.

Se han dedicado a volver al fragmentar el espacio común de la Patria Grande, que llevó a la región a tener una voz potente en el concierto internacional desde el UNASUR, permitiendo recrear la idea de los Padres Fundadores: San Martín, Bolívar y Artigas y avanzar en la Independencia proclamada en el Congreso de Tucumán que decía: “de Sudamérica” y fue escrita en Aymara, Guaraní y quechua, además del español. No lo sabías, tampoco que casi un tercio de los congresales eran Altoperuanos? Si bolivianos de hoy.

Le han pedido perdón al rey de España, se han arrodillado ante la primer Ministro británica, ha avalado gobiernos ilegítimos como el de Brasil, atacando al mismo tiempo a la Venezuela democrática. Están mirando hacia otro lado ante el genocidio mexicano, ante los asesinatos de militantes sociales y periodistas, por cientos en Colombia, Guatemala y Honduras, pretendiendo además aislar Bolivia, operar a Ecuador y persistir en la instalación de bases militares de EEUU, colocando la región, que siempre fue de paz, en riesgo.

Naturalizaron la fuga de divisas y el contubernio de funcionarios y negocios de la mano de los CEOS, empleados gerentes de patrones multinacionales de Fondos de Inversión, provocando una fisura en el edificio social y productivo de la Argentina, planteando que las guaridas fiscales son “legales”

Acordaron hipotecar a varias generaciones futuras de argentinos, maniatando los gobiernos que sucedan, intentando consolidar las bases estructurales de un modelo construido a la medida de sus intereses, de espaldas al pueblo argentino, que sólo pueden sostener apuntalando la represión social, ahogando la protesta, barriendo derechos laborales, bajando salarios y jubilaciones, concentrando la riqueza y colocando a nuestro país en comando automático del Imperio.

Ante esta amenaza inminente, el pueblo argentino está en la calle luchando por sus derechos, intentando desbloquear comunicadores cómplices del régimen, a través de las redes. También hacer visible una Justicia que ha dejado de ser tal, para pasar a ser instrumento del poder económico, lo cual cierra las garantías procesales de los argentinos perseguidos y encarcelados. Esa lucha será entonces para demoler en tiempos institucionales y en el marco de la democracia, una política que sólo promete más dolor, más muerte en un escenario de diáspora social y claudicación nacional, que no está en pueblo dispuesto a aceptar.

 

Jorge Rachid