En medio de la vulnerabilidad se nos fue Nahuel. En medio del frío, de la chapa, de la madera y el cartón.

HIJO DE LA PATRIA

Por Juan del Barrio

No es tapa de Clarín, no está en boca de los funcionarios, no es una preocupación para aquellos que no pasan frío por estos días. Se nos fue Nahuel, con sus diez años sin saber que “iba a ser cuando sea grande”… así me dijo mi hija, nunca le pregunté a mi amigo que quería ser de grande: tal vez padre, tal vez abogado, tal vez científico, nunca lo voy a saber.

 

 

Por Juan del Barrio

 

En medio de la vulnerabilidad se nos fue Nahuel.

En medio del frío, de la chapa, de la madera y el cartón.

No es tapa de Clarín, no está en boca de los funcionarios, no es una preocupación para aquellos que no pasan frío por estos días.

Se nos fue Nahuel, con sus diez años sin saber que “iba a ser cuando sea grande”… así me dijo mi hija, nunca le pregunté a mi amigo que quería ser de grande: tal vez padre, tal vez abogado, tal vez científico, nunca lo voy a saber.

Se nos fue Nahuel en su rancho prendido fuego, se nos fue por la vulnerabilidad que nos golpea en la cara cada día más.

Duele la indiferencia, indigna la burocracia y en los hechos la pagan nuestros pibes.

Se nos fue Nahuel y nos deja un vacío inmenso, porque en su carita vemos a tantos pibes que hoy pasan frío en el rancho, tantos pibes que no sabemos “qué quieren ser cuando sean grandes”.

A Nahuel se le prendió fuego la casilla, su mamá se fue a llevar a su hermanita al jardín, su papá al resto de hermanos a escuela, como en el grado que comparte con mi hija no tenían clases, nadie quiso despertarlo, para que no pase frío.

Nahuel no es tapa de Clarín, ni de la Nación, tampoco es noticia de ningún gran medio ni mucho menos es primicia, porque hay muchos como él.

No es prioridad para los funcionarios, que piensan que pibes como él no llegan a la universidad, que les estampan en la cara tarifas impagables de servicios básicos y les recortan el presupuesto a su educación y al comedor, que los privan constantemente de ser dignos; tampoco es de suma importancia para muchos dirigentes que aún estando bajo un gobierno excluyente siguen militando el puesto.

Nahuel es un hijo de la patria que será sublevada o no será.