La causa se caratulo como homicidio doloso. Algunos medios locales y su defensa trabajan para poner una carátula favorable al asesino, tratando de encubrir la meditación y alevosía con que actuó.

VELORIO Y FUNERAL DE MARIA ROSA ZELAYA, ASESINADA PIDIENDO COMIDA

No hubo ningún medio tucumano en el velorio ni el cementerio. La sangre de los pobres no tiene valor noticia, por lo tanto, la muerte violenta de una desocupada, a pie de acelerador de un taxista asesino, bloqueado e intoxicado por la mierda clasista y xenófoba de la tele, no garpa. La vida no vale nada.
El robo del País seguido de muerte por reclamo de una pobre vale menos que nada.

 

 

Desde ayer a la noche tarde, los familiares, vecinos y compañeros empezaron a despedirse de María.

Pero al mediodía de hoy se reunieron 500 personas que la acompañaron en procesión, encabezando el cortejo fúnebre una moto con la bandera del recientemente ascendido San Martín de Tucumán.

Equipo de sus amores como los de sus hijas, que gritaban “no nos abandones, mamita”; “fuiste a pedir comida para nosotras ¡¿y ahora que!?

¡Nos vamos a morir de hambre!”.

El lunes al mediodía, organizaciones sociales se movilizaron solicitando subsidios provinciales de $700 y alimentos para algunos cientos de personas que allí se encontraban.

Como subsidios decían no tener mas, permanecieron esperando una respuesta por la ayuda alimentaria básica y escasa, que podrían negociar.

La espera concluyó con la salida de los referentes de las organizaciones, que al tiempo que aparecían por la puerta principal, se encontraron con los gritos en la esquina del Ministerio de Desarrollo Social, frente a la Plaza Independencia.

Pleno centro. Frente a la Estaciónde Monitoreo de seguridad vial del municipio.

Ricardo Escobar, taxista de 62 años, llegó a la esquina de la movilización y paró a algunos metros del cordón de seguridad.

Se acercaron dos compañeros para explicarle que por ahí no podría pasar, porque había familias movilizadas y niños jugando en el perímetro organizado.

Les dijo que eran unos “negros de mierda”, “vayan a trabajar” y algunas groserías mas.

El y la compañera le explicaron que estaban movilizados como cuando los taxistas se agrupan por sus reclamos.

El taxista pisó el acelerador y atropelló a María Zelaya y dos compañeros más.

La arrastró 4 metros.

Frenó.

Ella cayó del capot, perpendicular al auto, quedando tendida en el piso.

El taxista aceleró pasándole a lo largo con las ruedas por el cuerpo y la cabeza, hasta desaparecer de la vista de los manifestantes.

Dos compañeros lo corrieron en moto y lo detuvieron en un semáforo, hasta entregarlo a la policía que se encontraba en la esquina.

La causa se caratulo como homicidio doloso.

Algunos medios locales y su defensa trabajan para poner una carátula favorable al asesino, tratando de encubrir la meditación y alevosía con que actuó.

Dentro del cementerio y a 20 metros del entierro, al retirarse, los familiares y los compañeros de las organizaciones improvisaron una asamblea dura. Era la primera reunión entre todos los que habían vivido aquel tremendo momento.

Se prometieron volver a manifestarse prontamente y todas las veces que sea, pidiendo justicia. Y a las organizaciones sociales les pidieron nacionalizar el reclamo, haciéndolo conocer y movilizándose a la Casa de Tucumán en la Ciudad de Buenos Aires, donde atienden Dios y los medios nacionales.

No hubo ningún medio tucumano en el velorio ni el cementerio. La sangre de los pobres no tiene valor noticia, por lo tanto, la muerte violenta de una desocupada, a pie de acelerador de un taxista asesino, bloqueado e intoxicado por la mierda clasista y xenófoba de la tele, no garpa. La vida no vale nada.

Un robo seguido de muerte en el centro de la capi, se ve todo el día.

El robo del País seguido de muerte por reclamo de una pobre vale menos que nada.

Estuvieron algunas organizaciones como el Movimiento Octubres –lugar donde participaba María Zelaya- a través de su Secretario General Gastón Harispe y de Ariel Viscarra, de Tucuman. Tambien estuvieron Juan López y Oscar Concha de la Agrupación 22 de Agosto, Vanesa Lobo del MTL Rebelde, Jorge Real de Seamos Libres, Marlen Suarez de OLP y alguna agrupación mas, todas organizaciones de la CTEP.

Enviaron su solidaridad a los familiares y las organizaciones la Mesa Nacional de CTEP, Esteban “el Gringo” Castro, Gildo Onorato del Movimiento Evita, el Diputado Nacional Hugo Yasky, de la CTA, Dirigentes peronistas de distintas provincias, el Diputado del Parlasur Gabriel Mariotto, Nahuel Beibe y las Mesas Nacionales de la Corriente Martin Fierro y el Peronismo 26 de Julio, dirigentes de La Cámpora, Barrios de Pie, entre otros.

Dirigentes sociales nacionales tienen en sus manos un rosario bendecido por el Papa Francisco para entregarle a la familia de María Zelaya.

María Rosa Zelaya es una victima clara de la violencia del hambre y del discurso del odio del gobierno de los ricos.