El juicio político al presidente, es una medida constitucional, no golpista (JR)

JUICIO POLÍTICO AL PRESIDENTE

Por Jorge Rachid

Preservar la institucionalidad en política, se denomina, intentar llevar el máximo beneficio posible al pueblo argentino, al menor costo político y social que se pueda. En ese punto el elevado conflicto social en marcha y las condiciones de dolor y frustración del pueblo, son un dato duro de la realidad.

 

 

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

31/5/18

 

Preservar la institucionalidad en política, se denomina, intentar llevar el máximo beneficio posible al pueblo argentino, al menor costo político y social que se pueda. En ese punto el elevado conflicto social en marcha y las condiciones de dolor y frustración del pueblo, son un dato duro de la realidad.

Cuando las supuestas independencias de poderes son avasalladas, en nombre de la preservación de la institucionalidad, se marca un contrasentido, ya que el país republicano es sometido a la extorsión de una supuesta continuidad democrática, sin usar los instrumentos constitucionales, que justamente permiten su funcionamiento.

Entonces cuando un Parlamento avanza en el cuestionamiento profundo a las políticas en curso, dictando leyes que modifican decretos y resoluciones que afectan al conjunto del pueblo argentino y se lo acusa de golpista, algo anda mal: el veto como instrumento constitucional de pleno ejercicio del Ejecutivo, lo es tanto como el Juicio Político al Presidente.

Sin dudas deben darse elementos contundentes para el inicio de una acción de dicha naturaleza, que a opinión de quien esto escribe, ya están volcadas en diferentes realidades. La principal sin dudas es el desconocimiento pleno de leyes vigentes que no son cumplidas por el Ejecutivo Nacional como la Ley de Paritaria Docente, que garantiza uno de los derechos constitucionales consagrados, como es la educación igualitaria y accesible a todos los habitantes del país.

Otro elemento sin dudas determinante es la manipulación de la Justicia a través del incumplimiento de varios fallos de la Corte Suprema de Justicia referidos, como lo dice la ley al Consejo de la Magistratura, convertido en un Tribunal de linchamiento político opositor, que ha destrozado jueces         que fallaron en forma independiente de los deseos gubernamentales-

Sin embargo uno de los elementos que más golpea la institucionalidad de los poderes republicanos, es la naturalización de los delitos financieros, de la fuga de divisas, de los bienes fondeados en el exterior, guaridas fiscales, por parte de todos los ministros y el presidente, que son presentados como hechos formales y transparentes, cuando conviven, esos fondos, con traficantes de armas, corruptelas, lavados narcos, tráfico y otros delitos como denuncia el Papa Francisco.

Estamos entonces en un escenario institucional sumamente grave: el conflicto social avanza sin pausa ante el golpe económico que desde hace dos años provoca dolor social, pobreza extrema y hambre en la familia argentina; un endeudamiento que determina pérdida de soberanía nacional por generaciones; una represión y persecución feroz al opositor político; una destrucción sistemática de la industria nacional y aunque existen más causales, la agresión brutal a jubilados tanto salarial como de medicamentos que pone en riesgo miles de vidas, es un hecho límite.

Debemos entonces preguntarnos si la institucionalidad, asentada en los poderes republicanos y escrita en la Constitución Nacional, no contiene elementos ni herramientas que corrijan rumbos que llevan al país a una  nueva tragedia, y esa posibilidad existe: es el Juicio Político al Presidente de la Nación.

Claro está que no estará esta situación en la carpeta de los especuladores de la política, ni tampoco en aquellos que se benefician del tironeo político, independientemente de cómo le va al país y a nuestro pueblo, tampoco aquellos que miran el gallito de la veleta todos los días, para ver hacia donde sopla el viento, pero sin dudas recogerán el guante muchos patriotas comprometidos y con voluntad política de ser coherentes con el pueblo argentino.

Todos clamarán al unísono, porque no esperar las elecciones del año próximo. La respuesta es sencilla, porque a esa altura, las Bases Militares de EEUU estarán instaladas, el control del Atlántico Sur en custodia de la OTAN lo cual coloca la Argentina en zona de riesgo internacional, el país en manos del FMI, los acuerdos de Libre Comercio con EEUU y la UE en marcha, la OCDE controlando nuestro comercio exterior y el Banco Mundial diseñando los planes asistenciales de beneficencia para los cada día mayores excluidos del sistema. Esta es la situación, los militantes del campo nacional y popular, del peronismo, nos hacemos cargo de la lucha acompañando al pueblo y esperamos que los dirigentes también.