Después de esta expresión de brutalidad política y social, los chicos del Frente Juvenil Hagamos lo Imposible le escribieron esta nota que, para mi, no tiene desperdicio.

OBSCENA VIDAL

“¿Es justo llenar la Provincia de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad?”, se preguntó ayer la Gobernadora María Eugenia Vidal durante una exposición organizada por el Rotary Club. La sentencia sonó tan desubicada como un solo de batería en un entierro, en pleno conflicto docente y con la espada de Damocles pendiendo sobre todos los trabajadores, tal como informamos ayer. Como si la solución fuera resignarse a condenarnos a la pobreza y a la falta de educación, sin posibilidades siquiera de imaginar un futuro mejor, en el que todos los flagelos puedan estar resueltos.

 

 

Sra. Gobernadora Vidal:

 

Somos hijos e hijas de quienes todas las mañanas hacen el mundo.

Lo amasan, lo escriben, lo atornillan, le limpian los pisos y los baños.

Somos hijos e hijas de quienes no tuvieron opción: derechito al trabajo, sin oportunidad de elegir.

Somos lxs que terminamos la escuela y quisimos elegir…estudiar o trabajar. Y la gran mayoría no pudimos seguir un solo camino.

Trabajamos para estudiar. Estudiamos para formarnos y construir el mundo que queremos. Estudiamos y lo queremos hacer de manera digna, gratuita, crítica. Porque queremos pensar y no repetir. Estudiamos y llenamos las aulas, nos sentamos en los pisos, compartimos mates y bizcochos.

Llenamos las universidades públicas de la provincia, esas que ustedes desfinancian, esas en las que tantísimxs docentes laburan ad honorem, y como pareciese no bastarle, ahora usted sincera que están de más.

Le contamos que no es nada fácil, es duro en las épocas de parciales sostener los ojos abiertos y la cabeza atenta por las noches después de jornadas de 8 o más horas de laburo. Porque de paso, aprovechamos esta vía de comunicación para pedirle que informe a su amigo Triaca que los días de estudio es un derecho que casi nunca se respeta.

Y si señora, muchas y muchos somos la primera generación de universitarixs de nuestra familia, es un orgullo y no nos regalan nada. Luchamos y conquistamos día a día nuestros derechos.

Y si, elegimos caer en la universidad pública, esa que para Ud. y su presidente está de más.

 

Sin más, nos despedimos con la convicción que nos veremos en la lucha.

 

La educación del pueblo SE DEFIENDE!

¡A LA DERECHA NI CABIDA!

Frente Juvenil Hagamos lo Imposible