Normalmente nos horrorizamos ante los resultados de las recientes pruebas de evaluación del aprendizaje, que fueran dirigidas a nuestros alumnos de los últimos años del colegio secundario en todo el territorio de la República Argentina.

DISTOPÍAS

Por Carlos Fernández

La propuesta en este ensayo es ver a estos resultados no como un fracaso, sino como un producto de una serie de políticas intencionales que se desenvuelven no solo en el ámbito del sistema educativo, sino y especialmente, en otros ámbitos de la vida social y cultural. Las tecnologías de las comunicaciones y de la información, en dónde se destaca el uso de Smartphone.

 

 

 

DE CUANDO LAS DISTOPÍAS SE HACEN REALIDAD

Si quieres someter a una población, envilece su lenguaje

Por Carlos Fernández

 

Normalmente nos horrorizamos ante los resultados de las recientes pruebas de evaluación del aprendizaje, que fueran dirigidas a nuestros alumnos de los últimos años del colegio secundario en todo el territorio de la República Argentina. Para no atosigarlos con información estadísticas, aquí les presentamos un cuadro de situación muy sintético.[1]

Rendimiento de los alumnos del último año del Secundario. Total país, (Argentina) Octubre de 2016

Por debajo Básico Satisfactorio Avanzado     %
Lengua 22,94% 23,41% 44,24% 9,40% 100 %
Matemática
40,87% 29,31% 24,61% 5,20% 100%
C. Sociales
18,85% 22,27% 24,91% 33,97% 100%
C. Naturales
16,93% 19,38% 53,58% 10,11% 100%

Elaboración propia en base a información de las pruebas de evaluación “Aprender”, Octubre de 2016

Esta prueba, para el nivel primario, mostró que el 33% de los estudiantes estuvo en el escalón más bajo o por debajo del básico en Lengua.

Si tomamos las pruebas PISA (OCDE) internacionales, de 2012, de base muestral, orientadas a estudiantes de 15 años: El 53,6%, no supera el nivel mínimo de lectura, y el 50%, no entiende ciencias, entre otros logros.

La propuesta en este ensayo es ver a estos resultados no como un fracaso, sino como un producto de una serie de políticas intencionales que se desenvuelven no solo en el ámbito del sistema educativo, sino y especialmente, en otros ámbitos de la vida social y cultural. Las tecnologías de las comunicaciones y de la información, en dónde se destaca el uso de Smartphone, en el marco de una digitalización generalizada, impactan a toda la población pero muy especialmente a las generaciones más jóvenes. Estos avances tecnológicos nos invitan a pasar apresuradamente a un mundo nuevo, aunque no necesariamente más bello.

¿Porque razón los adultos esperamos que nuestros jóvenes comprendan un texto, extraigan con éxito la idea central, cuando en realidad, manejan un idioma propio, en donde usan palabras entrecortadas, oraciones inconclusas, neologismos propios de cada generación, imágenes varias que reemplazan las palabras, etc.?

Esta suerte de Lengua sui géneris que usan jóvenes y adolescentes, es debatido en el mundo por los especialistas y académicos. Están, quiénes lo consideran un empobrecimiento del idioma, y quiénes lo ven como un fenómeno de época que merece ser comprendido y analizado sin dramatismos. “De acuerdo a un cálculo de la Academia Española de la Lengua (2010), mientras un ciudadano medio utiliza entre 500 y 1000 palabras para comunicarse cotidianamente, los jóvenes usan un 25% (240 palabras). El idioma castellano cuenta con casi 100 mil vocablos.”[2]

Después de 1991, el Liberalismo ha triunfado en el mundo, ha vencido al Comunismo y al Fascismo. Tenemos en gran parte del mundo la prevalencia de un sistema económico, político y cultural basado en el individualismo…

“El Liberalismo se afirma entonces dentro de un sistema cerrado, como la emancipación del individuo de todos los vínculos con la identidad y con la colectividad: es un proceso que empezó con la liberación de las “religiones”, continuó con la liberación de la Nación y luego del género sexual y, por último, vendrá la emancipación de la Humanidad misma (Trans-humanismo posmoderno)” (Alexander Duguin, 1962).

Esta época de grandes paradojas, en dónde un gran desarrollo tecnológico y científico, es acompañado por un marcado proceso de des-humanización, que por supuesto se distribuye como la riqueza, de manera desigual.

El gran avance de los medios de comunicación, el alcance a mayores fuentes de información, no garantiza su democratización, sino más bien, todo lo contrario. Una mayor masa de población permanece en la ignorancia y la brutalidad.

Adolescentes y jóvenes del presente han desarrollado-ayudados por las nuevas tecnologías-, todo un sistema de códigos lingüísticos y de comunicación. Este fenómeno lo crea toda generación para fortalecer su autonomía y diferenciarse de las generaciones anteriores. En esta oportunidad, produce un impacto muy negativo, ya que ha afectado la capacidad cognitiva y de comprensión de nuestros jóvenes. Esos códigos de comunicación están generando una pseudo-lengua, que incomunica al mismo tiempo a los diferentes grupos etarios y, a los diferentes grupos juveniles según el lugar donde viven, y según los niveles educativos y usos culturales.

“…Es importante decir que dentro de un mismo idioma, existen variedades lingüísticas. Las variedades lingüísticas, son distintas formas que adquiere una misma lengua de acuerdo al lugar en que vive el hablante (esta variedad se denomina dialecto), a su edad (esta variedad se denomina cronolecto) y a su grupo social donde también influye el nivel de educación (sociolecto)[3].

La población y los jóvenes en particular acceden a volúmenes inmensos de información a través de los medios tecnológicos al alcance de la mano. Pero al mismo tiempo, tienen una menor capacidad de elaboración y comprensión de lo que leen y del mundo que los rodea.

Los resultados de las pruebas en LENGUA, y en otras disciplinas en nuestro sistema educativo, son el punto de llegada de un largo recorrido, que reflejan en parte el mundo ficcional, que George Orwell imagino en el siglo pasado y que hoy son una realidad.[4]

Este panorama, pone blanco sobre negro acerca del modo en que algunos hombres ejercen el poder sobre las mayorías. En nuestra época, se utilizan medios sutiles, menos violentos y coactivos. El presente se caracteriza por el control no violento de la “Psique”. Control que excede el sometimiento y la vigilancia externos. Dispositivo de dominación que se concentra en un proceso de producción más amplio que se sintetiza en la configuración de la “mente”, en su dimensión individual y social a la vez.

La mente en tanto proceso de construcción intencional, se funda esencialmente desde el propio individuo. Aquí la idea de Byung Chul Han, de “Panóptico Digital”.[5]

¿Que implica esto en términos de transformaciones en la concepción del Poder?

Lo central de la tecnología (Digitalización), que se usa hoy en día está en que la misma “psique” del individuo genere las condiciones de su propio sometimiento. Este sometimiento es aceptado como natural por la persona. Este proceso, llevado a gran escala produce una mente colectiva permeable para ir en tal o en cual dirección, según los requerimientos del poder. Conducta humana que puede ir, desde una simple inclinación entre una serie de alternativas para elegir a un candidato en un ciclo electoral, hasta lo más oculto, que es la negación y desconocimiento de la propia situación de sometimiento que las personas de a pie, sufren frente al poder.

La Educación cumple una función importante en la configuración de la mente. Hoy en día más que cercenar información, negar contenidos, la estrategia del poder pasa más bien por inundar, invadir, saturar de información a las personas a través de la TV y de los medios digitales: Redes Sociales.

La masa de información disponible, no genera per se conocimiento. El conocimiento requiere de elaboración, de discernimiento. Exige que la masa de información sea ordenada en función de algún sistema problemático, con sus jerarquías en la elaboración de las hipótesis y objetivos. Exige al mismo tiempo un paciente trabajo individual o colectivo.

El conocimiento no es una sumatoria de palabras. El conocimiento, no es tampoco un amontonamiento de variables y dimensiones acerca de algún acontecimiento o fenómeno que se desenvuelven simultáneamente. El conocimiento exige algo más que establecer una correlación entre variables, exige establecer relaciones causales entre variables. Exige en última instancia, que el razonamiento alcance el “concepto”.

El tan mentado despliegue del Panóptico Digital, ha afectado la capacidad de pensar en el largo plazo. Ha afectado la capacidad de narrar, de desplegar un relato, de lograr un saludable silencio interior. La soledad creativa necesaria para escuchar nuestra vos interior. Ha prevalecido la liviandad, el relato corto, la inmediatez, el aquí y el ahora. El golpe de efecto emocional, más que el resultado de un paciente esfuerzo y disciplina para alcanzar determinados objetivos.

Aldous Huxley y George Orwell, tenían razón[6]

La realidad ha superado a la fantasía

  1. Huxley, imaginaba una humanidad producida en un laboratorio, como en una cadena de montaje. Un hombre universal y uniforme, que alcanza la plena felicidad a pesar, de su prolongada des-humanización.
  2. Orwell, por su parte, proyecta una sociedad, en donde una suerte de Gran Hermano, omnipresente, que todo lo ve. Finalmente el hombre termina amando la misma servidumbre a que es sometido. El Panóptico Digital, agrega la frutilla del postre en esta modernidad tardía. Y sintetiza ambas distopías, pero ahora desde un plano real y dramático.

La aceptación del sometimiento y la servidumbre por parte del individuo, como resultado de la implementación del Panóptico Digital, invade todas las áreas de la vida en sociedad. En la educación y en la política electoral se ven sus manifestaciones con mayor claridad.

El Panóptico Digital, estimula áreas del cerebro, que disparan las emociones y deseos, que el mismo “yo” organiza en decisiones racionales. La intención es lograr que la dominación sea aceptada como algo natural sin resistencias. El corazón del Panóptico Digital, su centro está ahora en el mismo individuo, que se observa así mismo y se auto-disciplina.

Es la “mente” el terreno en disputa esencial de esta época. Es la razón última de toda geopolítica. Y es, el envilecimiento del lenguaje uno de los mecanismos más eficaces para lograrlo.

Como marco general en esta suerte de generalización de una pseudo-lengua de la juventud, como indicador del embrutecimiento colectivo, se expande lo que se conoce como “Teoría del Aprendizaje”. En realidad, es un mito que está dejando su huella negativa en la cabeza de docentes, especialistas y alumnos. Consiste en resumen, en considerar al alumno como el centro y protagonista de las decisiones pedagógicas. Implica preguntarle al alumno cómo quiere aprender, cuál considera la mejor manera de acceder al aprendizaje.

Las investigaciones más serias dicen lo contrario, que en realidad no está demostrado que los alumnos aprenden eligiendo ellos mismos la forma, sino lo contrario. Y que además es una modalidad falsa de ejercer la democracia, ya que la democracia no anula las necesarias asimetrías que debe tener todo sistema de formación y educación del ciudadano en democracia.[7]

Así las cosas

 

Carlos Fernández

 

NOTAS

[1] Puede también consultarse el boletín Nro. 62 del  Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano

Abarco a 1 380 000 alumnos de escuelas públicas y privadas. Por muestreo: 3er. Grado de Primaria y 2do. ó 3er. Año del Secundario. Áreas Lengua y Matemáticas. De carácter Censal: 6to. Del Primario y 5to. Secundario. Áreas: Lengua, Matemática, CIENCIAS Sociales y C. Naturales

[2] Diego Gedder. Clarín-Sociedad, 29 de diciembre de 2011

[3] Zaglul Graciela. “Así hablan los adolescentes en la Argentina hoy, 29 de mayo de 2013, por Internet

[4] Orwell G., en su obra “1984”, nos habla de la existencia de una neo-lengua, en reemplazo de la lengua normal, cuya función es reducir la capacidad de pensamiento y facilitar el control de las mentes.

[5] Byung-Chul Han. Psicopolítica, Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Pensamiento HERDER. Barcelona, 2014

[6] Aldous Huxley. Un mundo Feliz. Ed. Debolsillo. Bs. As., 2013. George Orwell. 1984. Ed Debolsillo. Bs. As., 2013

[7] Paul A. Kirchner. “Dejad de propagar el mito de los estilos de aprendizaje”, Blog: Cuadernos de Cultura Científica. 6 de Marzo de 2017