La Argentina no había declarado aún su Independencia formal de acuerdo con lo establecido en el Cabildo Abierto del 25 de Mayo de 1810 pero ya la ejercía en los hechos

HACE 205 AÑOS, TRES ANTES DE DECLARARSE LA INDEPENDENCIA, LA ARGENTINA TUVO SU HIMNO NACIONAL

Por Fernando Del Corro

Fue Mariquita Sánchez de Thompson la encargada de entonar por primera vez el himno ya que fue presentado en su propia casa el 14 de mayo de 1813 para luego hacerse oficialmente el mismo 25.

 

Por Fernando Del Corro

 

Los teatros, los boliches, las calles, fueron muchas veces fuentes de inspiración para el origen de grandes circunstancias de la historia de la humanidad y así fue como el presidente argentino Máximo Marcelo Torcuato de Alvear se enamoró de su futura esposa, la cantante de ópera portuguesa Regina Pacini escuchándola en un coliseo parisino; la parisina Edith Piaf, que recogía monedas en las calles donde cantaba fue promovida por el dueño de un bar; o la cabo verdiana Cesária Évora fue descubierta en un bodegón de Praia por un turista que la llevó a Europa; el Himno Nacional Argentino nació hace 205 años en circunstancias parecidas.

Era la noche previa a cumplirse dos años de la Revolución del 25 de Mayo de 1810 y en el teatro porteño “Casa de Comedia”, se presentó, precisamente, una obra titulada “El 25 de Mayo” que contaba como cierre de la misma una suerte de himno coreado por los actores y cuya música había sido compuesta por el catalán, aunque nacido en Murcia, Blas Parera.

Uno de los asistentes era un señor porteño, décadas más tarde efímero presidente de la República Argentina, llamado Vicente López y Planes, padre del destacado historiador Vicente Fidel López.

Impactado por la obra, cuando regresó a su hogar, el referido espectador se decidió a escribir su propia versión de una canción patriótica y esa misma noche comenzó su tarea que rápidamente concluyera de manera que unos meses más tarde, el 11 de mayo de 1813 la Asamblea General Constituyente del Año XIII aprobó su texto, lo denominó “Marcha Patriótica” y encargó la música al mismo Blas Parera quién tardó solo una noche en componer la partitura.

La Argentina no había declarado aún su Independencia formal de acuerdo con lo establecido en el Cabildo Abierto del 25 de Mayo de 1810 pero ya la ejercía en los hechos y así es como tuvo su himno tres años y dos meses antes de que el Congreso de Tucumán diese el paso definitivo en la materia.

El Himno, con el tiempo, pasó a ser uno de los cuatro símbolos oficiales identificatorios del país junto con la bandera, la escarapela y el escudo, tras haber tenido algunas reformas como la que en 1924, durante la presidencia del referido Alvear, la letra cantada se redujo de unos 20 minutos a algo menos de cuatro en tanto que su denominación pasó de “Marcha Patriótica” a “Canción Patriótica Nacional” y a “Canción Patriótica” hasta que en 1847, en tiempos de la gobernación de Juan Manuel de Rosas, apareció publicado como “Himno Nacional Argentino” y así se mantuvo desde entonces.

Por el Decreto 10.302 del 24 de abril de 1944 el presidente Edelmiro Julián Farrell estableció la forma definitiva de su texto y de su ejecución musical que se ha mantenido a lo largo de los 74 años transcurridos desde entonces.

Aunque en la noche en la que se desató la decisión de Vicente López y Planes de escribir la letra se ofreció al público una obra referida al proceso independentista en marcha ya el Primer Triunvirato el 22 de julio de 1812 se había dirigido al Cabildo de Buenos Aires sugiriéndole la necesidad de contar con “la marcha de la patria” que debía ser ejecutada al comenzar todos los espectáculos teatrales teniendo el público que permanecer de pie y con la cabeza descubierta y otro tanto debía hacerse en las escuelas al concluir cada jornada-

Fue Mariquita Sánchez de Thompson la encargada de entonar por primera vez el himno ya que fue presentado en su propia casa el 14 de mayo de 1813 para luego hacerse oficialmente el mismo 25 en tanto que el 28 se interpretó durante una función patriótica desarrollada en una sala teatral.

Con el correr del tiempo tanto el texto como la música recibieron cambios que se debieron, fundamentalmente, a presiones externas desde el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda para suavizar o eliminar párrafos anti españoles ya que el RU y España eran aliados contra Francia gobernada por Napoleón Bonaparte y por ello el embajador británico lord Strangford advirtió a las autoridades argentinas sobre “lo loco y peligroso de toda declaración de independencia prematura”.

En el caso de la música la corrección fue más tardía y estuvo a cargo del músico Juan Pedro Esnaola en 1860 en circunstancias en que la Provincia de Buenos Aires se encontraba separada del resto del territorio nacional.

La última reforma se debió al presidente Julio Argentino Roca quién mediante un decreto del 30 de marzo de 1900 determinó que “Sin producir alteraciones en el texto del Himno Nacional, hay en él estrofas que responden perfectamente al concepto que universalmente tienen las naciones respecto de sus himnos en tiempo de paz y que armonizan con la tranquilidad y la dignidad de millares de españoles que comparten nuestra existencia, las que pueden y deben preferirse para ser cantadas en las festividades oficiales, por cuanto respetan las tradiciones y la ley sin ofensa de nadie, el presidente de la República, en acuerdo de ministros decreta:

Artículo 1°. En las fiestas oficiales o públicas, así como en los colegios y escuelas del Estado, sólo se cantarán la primera y la última cuarteta y el coro de la Canción Nacional sancionada por la Asamblea General el 11 de mayo de 1813.”

A raíz de ello se eliminaron las partes que del texto original sobre “los bravos que unidos juraron su feliz libertad sostener; a esos tigres ardientes de sangre fuertes pechos sabrán oponer” y la que recordaba que “Son letreros eternos que dicen que aquí el brazo argentino triunfó: aquí el fiero opresor de la patria su cerviz orgullosa dobló”.

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