El pueblo es el único sujeto de la historia, sin pueblo no hay Patria, ni Nación.

SOLO HAY DEMOCRACIA SI SE DEMOCRATIZA EL PODER

Por Jorge Rachid

Perón entendió esta situación desde el final de la Primera Gran Guerra y al estudio de sus estrategias militares, gestadas en su libro Apuntes para la Historia Militar, le fue agregando la concepción dinámica del pueblo en armas, direccionada hacia la política, donde el compromiso común, superaba los obstáculos económicos del capitalismo salvaje: el Mercado.

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

16/4/18

Lo cual implica que no se consolida con el solo hecho de cumplir con el cronograma electoral, ni mucho menos con la invocación constitucional de que “el pueblo no gobierna, ni delibera, sino a través de sus representantes”, en una clara invocación a la democracia demoliberal burguesa del siglo XlX.

El pueblo es el único sujeto de la historia, sin pueblo no hay Patria, ni Nación.

Es quien escribe los nuevos paradigmas y realiza las grandes transformaciones estructurales que consolidan el bien común de sus objetivos más queridos, que son aquellos que trasmitidos de generación en generación, van originando la cultura nacional identitaria.

Perón entendió esta situación desde el final de la Primera Gran Guerra y al estudio de sus estrategias militares, gestadas en su libro Apuntes para la Historia Militar, le fue agregando la concepción dinámica del pueblo en armas, direccionada hacia la política, donde el compromiso común, superaba los obstáculos económicos del capitalismo salvaje: el Mercado.

Es así como en el Congreso Internacional de Filosofía de Mendoza, segundo en importancia del siglo XX, esboza sus conceptos sobre la Comunidad Organizada, como forma de superar el encierro a que somete el poder liberal a los pueblos “a través de sus representantes”.

Ese despliegue conceptual le originó a Perón el calificativo de fascista.

Es que el período mussoliniano había instalado la idea del pueblo organizado desde el poder, lo cual es demolido por Perón con la concepción de que la democracia y la Patria se consolidan con: un estado centralizado, un gobierno descentralizado y las organizaciones LIBRES del pueblo, controlando y gestionando.

Esa irrupción del pueblo en el diseño estratégico del país, rompe la idea cristalizada del inmovilismo institucional liberal.

Por eso la creación de los sistemas solidarios y de control político del gobierno contaban con la participación plena de los trabajadores, desde los famosos Institutos como el Ferroviario o Bancario, hasta las Cajas Previsionales, que contaban en sus directorios con trabajadores y jubilados, que desde el pueblo, dirigían las acciones y prestaciones sociales.

Por eso el neoliberalismo hoy pretende destruir el concepto de “pueblo”, porque eso sólo tiene como consecuencias acciones en la memoria colectiva que hacen al movimiento nacional y popular, movimiento de liberación nacional latinoamericanista, que desde hace 70 años es poder en nuestro país, consolidando la construcción del pensamiento americano, moreno, criollo, profundo de nuestra Patria Grande.

Muchos pensarán que los problemas cotidianos del accionar del enemigo, son superiores a estas reflexiones, pero están equivocados desde mi humilde opinión, ya que el arsenal que despliegan desde el enemigo, al hablar de “sociedad civil” o referirse a nuestros compatriotas como “la gente”, están objetivando su desafío estratégico que es enterrar la memoria popular.

Veo muchos peronistas preocupados por la democracia como valor absoluto, como también por el Partido Justicialista como embudo del  movimiento nacional. Ni una ni otra son valores absolutos, es más el Partido siempre fue definido por el mismo Perón como una herramienta electoral y la democracia cooptada por el imaginario de los medios hegemónicos, los fondos de inversión supranacionales, la naturalización del saqueo colonial y el desprecio por la soberanía nacional, no es un valor defendible en esos términos, sino derrama la democratización del poder.

El conflicto social que emerge del ajuste salvaje, más la disputa cultural ideológica de éste tiempo, nos impone algunas consideraciones: el movimiento nacional avanzará de la mano del pueblo con o sin Partido, de la mano de la conciencia peronista que nos trasciende, porque ha encarnado en cultura común de Patria; segundo no habrá elecciones libres con presos políticos y sin el pueblo en la calle movilizado o sea que quien piense sólo en elecciones sin acompañar el conflicto social, no llegará y tercero no seguir la agenda del enemigo es esencial, como también deconstruir su discurso, enarbolar nuestras propias utopías y que el pueblo sepa que estamos vivos para luchar, sin esperar otras cosechas que no sea la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Nación.