Los ataques de EEUU, Francia y el Reino Unido del 14 de abril contra Siria formaron parte de un gesto simbólico dirigido contra el presidente sirio Bashar Asad, opina el periodista ruso Maxim Yusin.

MAXIM YUSIN : A EEUU, EL REINO UNIDO Y FRANCIA SE LES AGOTABA EL TIEMPO PARA ATACAR SIRIA

Por Maxim Yusin

Los ataques permitieron a todas las partes ‘salvar la cara’ y fueron incapaces de cambiar el curso de la guerra en Siria, en la que las tropas gubernamentales van ganando, escribe Maxim Yusin en su artículo para el periódico ruso Kommersant.

 

Kommersant

Sputnik

14.04.2018

 

Los ataques permitieron a todas las partes ‘salvar la cara’ y fueron incapaces de cambiar el curso de la guerra en Siria, en la que las tropas gubernamentales van ganando, escribe Maxim Yusin en su artículo para el periódico ruso Kommersant.

Tras una serie de declaraciones y promesas altisonantes de los últimos días por parte de los líderes de EEUU, Francia y el Reino Unido, finalmente fue imposible evitar que atacaran el país árabe.

“Si no hubieran atacado Siria, los políticos que estigmatizaron el supuesto ataque químico en Duma y que determinaron de forma irrefutable que las autoridades sirias habían sido los únicos responsables habrían sufrido una insoportable pérdida de reputación”, enfatiza el autor del artículo. 

El periodista considera que ante esta situación EEUU, Francia y el Reino Unido no querían esperar a la llegada de una comisión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas a Duma.

Se les agotaba el tiempo para atacar Siria.

“Sin embargo, tras hacerlo, los líderes de EEUU, Francia y el Reino Unido pudieron salvar la cara. Habían prometido castigar al régimen sirio por el uso de armas químicas contra su propia población y cumplieron con sus promesas”, recalca Yusin.

Lo más importante, según el periodista, es el hecho de que no se produjera una confrontación directa con Rusia.

“Las instalaciones militares de Rusia en Siria no eran el blanco de los ataques. Como resultado, el enfrentamiento se limitó a los países occidentales y Siria”, menciona Yusin.

Los líderes del trío que lanzó los ataques no eran los únicos que pudieron defender su reputación con la intervención. Damasco también tuvo la oportunidad de no quedar mal, opina el autor del artículo.

A este respecto Yusin recuerda que las tropas gubernamentales declararon que sus sistemas de defensa antiaérea habían derribado la mayor parte de los misiles lanzados contra Siria.

El experto destaca que los bombardeos fueron puramente simbólicos, a pesar de ser más potentes que los ataques que EEUU lanzó en 2017 contra la base de Shairat.

“Entre las opciones barajadas por la Administración Trump había escenarios más peligrosos para Damasco: ataques masivos y duraderos, cuyo objetivo era infligir el mayor daño posible a la maquinaria de guerra de Bashar Asad, cambiar el curso del conflicto y evitar que el Gobierno sirio ganara la guerra. Vemos que finalmente este escenario fue descartado”, resume el autor del artículo. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, ordenó el 14 de abril bombardear Siria como respuesta al ataque químico que presuntamente tuvo lugar en la ciudad de Duma.

El Ministerio de Defensa ruso estimó que en total EEUU, el Reino Unido y Francia dispararon 103 misiles de crucero y misiles aire-tierra. Frente a este ataque, los sistemas antimisiles sirios interceptaron 71 proyectiles. Lo hicieron a pesar de que Damasco rechazó las acusaciones de Occidente de haber estado detrás del supuesto ataque perpetrado en Duma.

Las acciones militares no fueron acordadas con el Consejo de Seguridad de la ONU y además se realizaron antes de que comenzara la investigación de la OPAQ sobre el supuesto ataque químico en Duma.

La Cancillería rusa condenó los ataques y declaró que el verdadero objetivo de las acciones de Washington, Londres y París era frustrar el trabajo de la OPAQ en Duma.

 

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