La derecha cipaya, apañada, auspiciada, financiada y mantenida por el imperialismo, toma posiciones en el marco de un renovado fascismo sui géneris.

ENTREGARSE AL ENEMIGO

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

La primera víctima de este perverso fascismo, llegado a la Argentina con Menem y ratificado con creces con Macri, fue la dirigente social Milagro Sala. Como fue la primera víctima nadie le avisó sobre lo que vendría ante la irrupción de los fascistas vernaculos del macrismo. Y a la primera irrupción de los uniformados en su domicilio tuvo que entregarse, y ahí sigue…

 

 

 

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

9 de abril del 2018

 

ESA COSTUMBRE DE ENTREGAR…SE AL ENEMIGO

Toda la militancia de izquierda, seudoizquierda, progresista y otros istas a la violeta coinciden en afirmar que en Nuestra Indoamérica Latina y Caribeña, salvo las excepciones conocidas, la derecha cipaya, apañada, auspiciada, financiada y mantenida por el imperialismo, toma posiciones en el marco de un renovado fascismo sui géneris.

Por que sui géneris?

Porque las armas fundamentales que utiliza el fascismo ‘moderno’ son:

-El lavado de cerebro de grandes masas a través de medios de información masiva, en el marco de lo que se denomina Guerra Psicológica y las Acciones Psicológicas que son por ella contenidas;

-La utilización de fuerzas de seguridad y policías privadas para reprimir a la población levantisca, a trasmano de la utilización de Fuerzas Armadas convencionales, por lo menos en países como Argentina, Ecuador, Brasil, Paraguay y otros, sin descartar en su momento la utilización de éstas;

-La promoción de ítems que soslayan la lucha de clases como contradicción fundamental local e internacional, y a la par ponen en primer término contradicciones que pueden sintetizarse como no antagónicas y que tienden a dividir aún más el arco de ‘opositores’ al ‘modelo’;

-La promoción de valores de la democracia burguesa, como el pluripartidismo, el parlamentarismo burgués, la ‘paz’ social, la ‘gobernabilidad’, y otras cosas que, aunque presentes desde siempre, aparecieron en el horizonte de los ‘opositores’ una vez autodisuelta la URSS y sus aliados de Europa del Este y producido el giro hacia el ‘socialismo de mercado’ de China. Con la promoción y propagandización masiva de estos valores han logrado, por ahora, que las masas, y fundamentalmente sus dirigentes, hagan buena letra con el sistema capitalista dependiente y monopolista en el marco del ‘respeto’ a las instituciones.

Este fascismo sui-géneris se ha instalado en Argentina y Brasil, por nombrar los dos países donde ahora se juega el futuro de la Revolución – ¡oh, que palabra demodé!!!- en el subcontinente. Pero, aunque denunciado, cuestionado, y anatemizado por muchos, este fascismo de opereta bufa  sigue instalado en el cuerpo de la Clase, la Nación, la Patria  y,  sobre todo, los ‘dirigentes’. Que, en el marco contradictorio de denunciar la corrupción, la ilegalidad e ilegitimidad de sus gobiernos e instituciones como la de la ‘Justicia’ por un lado, se entregan a la misma ante el primer llamado de someterse al veredicto institucional de esta basura ilegítima.

La primera víctima de este perverso fascismo, llegado a la Argentina con Menem y ratificado con creces con Macri, fue la dirigente social Milagro Sala. Como fue la primera víctima nadie le avisó sobre lo que vendría ante la irrupción de los fascistas verna- culos  del macrismo. Y a la primera irrupción de los uniformados en su domicilio tuvo que entregarse, y ahí sigue…

Pero luego, varios ‘dirigentes’ populares y del gobierno anterior, presuntamente culpables de hechos ilícitos y otras tantas pavaditas inventadas por los basura, se entregaron mansamente a los brazos de esa Justicia que categorizan como ‘corrupta’ y ‘ parcial’ y fueron a la cárcel.

En que quedamos entonces?.

Ahora, en Brasil, un ex presidente y dirigente sindical, acusado por los mismos palafreneros del subhumano burro imperial de corrupto, y mandado a la cárcel por doce años y pico por paniaguados de lujo del imperio, elige entregarse a la ‘Justicia’ de su país en vez de resistir su arresto y, si cabe, pasar a la clandestinidad y llamar a una rebelión popular para derrocar a los usurpadores de la voluntad popular. Y lo peor: se entrega cuando sus partidarios y otros compañeros que se solidarizan con él lo conminan a resistir. Claro, en los cielos legalistas de la democracia burguesa las masas valen menos que las ‘instituciones’ a las que hay que respetar…

Por favor!!!

¿Que ejemplo les dan estos dirigentes de aquí y de allá a las nuevas generaciones?. ¿Que favor le hacen a los jóvenes, apretados por ser rebeldes biológicos ,por un lado, por policías y parapoliciales, y apretados por otro lado  por toda una panfernalia cultural de castración colectiva juvenil, a través de modelos culturales enlatados o estrafalarios hechos para ellos en los gabinetes de guerra psicológica de los enemigos de clase, nación y patria?.

En que quedamos, queridos y respetados dirigentes populares ‘progresistas’?. Si estos gobiernos son fascistas, retrógrados, vendepatrias, saqueadores, explotadores..Si cuentan con los compinches judiciales, policiales, de seguridad, militares y demás para llevar a cabo su periplo reaccionario pro imperialista…¡ porque entregarse y legalizarlos como si fuesen legítimos cuando no lo son!. ¿ porque no asumir que son enemigos de la Patria, la Clase trabajadora y la Nación y no ‘adversarios’ políticos?. ¡O acaso la política es el arte de rosquear, blanquearse frente a los basuras de allá y de aquí y hacer buena letra con el sistema capitalista dependiente, con su payasada y estafa democráticos burguesa, con el fin de no quedar ‘descolgados’ del actuar sin conciencia de la gente ‘como uno’, desorientada y huérfana de objetivos humanistas y revolucionarios, que abreva sin destino en el agua servida del posibilismo, la cobardía y el yoquepierdismo!.

Se dice que el hombre es un animal de costumbres. Y hay buenas costumbres: luchar sin cuartel contra los enemigos de la Patria, la Nación y la Clase, dando la vida si es necesario.

Y otras pésimas: entregarse, contra la voluntad de las masas, a la canalla que ordena y manda sin razón, sin patriotismo, sin decencia y sin vergüenza.

Ejemplos faltan y no sobran.

Y estos ejemplos desmovilizan y convierten en querendones lloricosos a los que debían transitar la bronca y la lucha para erradicar a los malandras de Nuestra Indoamérica Latina y Caribeña