La huida intempestiva del ministro Luis Caputo de la bicameral tiene una simple razón: mintió en relación con sus sociedades offshore, mintió sobre la compra de dólar futuro que realizó Axis, mintió sobre sus declaraciones juradas.

LA HUIDA

Por Cristina Álvarez Rodríguez

Caputo no presentó papeles que sustenten sus falacias. Nosotros sí tenemos los documentos que demuestran sus delitos y cuando íbamos a exhibírselos, se borró. Respecto a Noctua, Caputo dijo en la comisión que era el “tenedor fiduciario”, un testaferro legal, alguien “de confianza de otra persona”. Caputo mintió, o le mintió a la SEC, la Comisión Nacional de Valores estadounidense

 

Por Cristina Álvarez Rodríguez

 

La huida intempestiva del ministro Luis Caputo de la bicameral tiene una simple razón: mintió en relación con sus sociedades offshore, mintió sobre la compra de dólar futuro que realizó Axis, mintió sobre sus declaraciones juradas.

Caputo no presentó papeles que sustenten sus falacias.

Nosotros sí tenemos los documentos que demuestran sus delitos y cuando íbamos a exhibírselos, se borró.

Respecto a Noctua, Caputo dijo en la comisión que era el “tenedor fiduciario”, un testaferro legal, alguien “de confianza de otra persona”.

Caputo mintió, o le mintió a la SEC, la Comisión Nacional de Valores estadounidense, ante quienes declaró que era accionista. En los documentos que Noctua presentó a la SEC no hay ninguna referencia a un trust (fideicomiso) o un Trustee (fiduciante). La documentación es contundente: Caputo es “Shareholder”, es decir “accionista”.

Y cuando surgieron los Paradise Papers, a los diarios Perfil y La Nación les dijo que era un “manager o asesor de inversiones”, nunca habló de tenedor fiduciario.

Caputo miente sistemáticamente porque ya dio tres versiones.

Su explicación de que no declaró su participación en Noctua -y otras offshore como Affinis y Princess- porque era nuevo en la función pública y no sabía cómo llenar una declaración jurada es otra tomada de pelo.

Que alguien desconozca la ley (que no es el caso) no lo hace inocente de los delitos que cometió.

Caputo no sólo omitió esto, sino que en la comisión no dio el nombre del supuesto verdadero dueño de Noctua, a pesar de que señaló que el “verdadero dueño” la tiene declarada ante la AFIP.

Tampoco dijo quiénes eran los “familiares y amigos” cuyos fondos manejaba Noctua.

Caputo mintió cuando dijo que se había desprendido de sus tenencias en dólar futuro en octubre de 2015, antes de asumir la función pública.

Entre octubre y diciembre de ese año Axis (la firma que Caputo constituyó en abril de 2012 y presidió hasta el 4 de diciembre de 2015) compró más de 700 millones de pesos en contratos de dólar futuro, cuando ya sabía que Cambiemos podía ganar las elecciones y él convertirse en secretario de Finanzas.

Después, el 13 de diciembre, a días de asumir, Caputo junto al vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, fijaron el valor de esos contratos en un 50% más.

Como consecuencia de esta operatoria Axis, que en 2014 había ganado 9 millones de pesos, reportó en 2015 ganancias por 194 millones de pesos.

Su escandalosa huida de la comisión dejó además otras cuestiones sin explicar. Una de ellas es la sociedad de AXIS y Pegasus, el fondo creado por Mario Quintana, para conformar fondos de inversión para canalizar fondos del blanqueo. La Ley 27.260 (de blanqueo), en sus art. 41 y 42 permite la repatriación sin pagar ninguna penalidad si se direcciona los fondos a proyectos productivos.

Amparados en esa norma, entre el 23 de agosto y el 4 de noviembre de 2016 se crearon los fondos “Axis renta en dólares ley 27.260”, “Axis energía ley 27.260”, “Axis Rukan Pegasus I fondo común cerrado inmobiliario ley 27.260” y “Axis Pegasus I fondo común de inversión cerrado para proyectos de capital cerrado 27.260”. Axis es Luis Caputo y Pegasus es Mario Quintana.

¿Intentaron aprovechar el programa para blanquear dinero proveniente de la evasión de impuestos y la fuga de capitales? Una pregunta que quedó sin respuesta

Tampoco llegó a explicar su relación con Enrique Bruchou, Carlos Eduardo Lombardi y Hugo Nicolás Bruzone, todos socios del estudio Bruchou, Fernández Madero y Lombardi, que fueron los síndicos del Deutsche Bank cuando Caputo presidía la entidad.

El estudio Bruchou, Fernández Madero y Lombardi participó en la colocación de 59.397 millones de dólares de deuda pública desde que asumió el gobierno de Cambiemos, obteniendo millonarias sumas por honorarios.