Cantemos compañeras. Cantemos compañeros. Y riamos. Que ya lo dijo alguien que la supo lunga: " «El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos....

SOBRE INSULTOS Y CANTITOS

Por Stella Matute

Nuestro “cantito” no es un “insulto”. El cantito se abre paso desde abajo, rompiendo el cemento de las bicisendas del “cambiemos” y del “sí se puede”. Nuestro cantito ha llegado para resistir, para flamear como bandera de pedido de justicia. Nos oxigena. Nos divierte. Nos une.

Por Stella Matute

NAC%POP

02/03/2018

“Hace días que río. Río mucho.

No me pasaba esto desde hace algo más de dos años…

Y disfruto de mi risa que se hace cómplice de algún eventual compañero de colectivo, o de alguna caminante con la que nos cruzamos las miradas muertas de risa.

Río y canto.

Canto. A voz en cuello o en silencio.

Riendo canto. Se me ha llenado el presente de risa y canto.

Y no me siento por eso ni un poquito,  NI UN POQUITO, parecida a ellos.

Como tampoco me siento ni un poquito menos feminista porque ese canto incluye un “hijodeputa” que surge desde las entrañas mismas del dolor por tantos atropellos, por tantas injusticias.

No hay género en ese insulto.

No hay “mujer” en ese insulto. “Hijodeputa” es un término que da dimensión exacta de lo que él es.

De lo que ellos son.

Por eso les duele tanto.

Decía, no me siento ni un poquito parecida a ellos. No somos jamás parecidos a ellos. Nosotros hacemos nacer “el cantito”, y ese cantito no es un insulto.

No. No lo es. Es una pena leer a compañeras y compañeros que no saben ver esa diferencia. Nuestro “cantito” no es un “insulto”.

El cantito se abre paso desde abajo, rompiendo el cemento de las bicisendas del “cambiemos” y del “sí se puede”.

Nuestro cantito ha llegado para resistir, para flamear como bandera de pedido de justicia.

Nos oxigena. Nos divierte. Nos une.

Vino a resquebrajarles el cemento.

A abrirles una grieta en la prolijidad criminal que nos espetan.

Volvió al cantito y nació de su útero natural. Y les duele. Se nota que les duele.

Por eso vuelven a marcarnos la agenda de discutir entre nosotros si “cantito sí cantito no”.

Somos “nosotros” diciéndole a “ellos” lo que son.

Jamás igualándonos.

Eso no sucederá jamás porque nosotros no somos asesinos.

Somos atropellados, contradictorios, desordenados, desprolijos, somos incorregible,  pero jamás asesinos.

Cantemos compañeras. Cantemos compañeros.

Y riamos.

Que ya lo dijo alguien que la supo lunga: ” «El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos.

Los pueblos deprimidos no vencen.

Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza».

Stella Matute – 1-3-18 – ¡¡¡¡MMLPQTP!!!!!!!”