Cantemos , Silbemos.Despacio. In crescendo. Fuerte.Hasta que el canto les infecte el oído.

LA MELODÍA CALLEJERA

Por Jorge Elbaum

Hubo un tiempo que encarcelaban hinchas de fútbol por cantar la marcha peronista. Y hubo un tiempo que se prohibía nominar un apellido y las películas eran censuradas. Y hubo un tiempo que se quemaban libros del Centro Editor de América Latina y sus autores eran torturados en centros clandestinos de detención.Todos esos tiempos existieron. .

Por Jorge Elbaum

NAC&POP

02/03/2018

Hubo un tiempo que encarcelaban hinchas de fútbol por cantar la marcha peronista.

Y hubo un tiempo que se prohibía nominar un apellido y las películas eran censuradas

Y hubo un tiempo que se quemaban libros del Centro Editor de América Latina y sus autores eran torturados en centros clandestinos de detención.

Hubo un tiempo que se desaparecía a las madres que buscaban desesperadamente a sus hijos y se torturaba embarazadas, se robaba a sus bebés y se tiraba gente al Río de la Plata.

Todos esos tiempos existieron. .

Cantemos , Silbemos.

Despacio. In crescendo.

Fuerte.

Hasta que el canto les infecte el oído.

Hasta que se transforme en un agudo aullido que los atraviese.

Hasta que nuestro sonido –colectivo, popular, callejero– les resulte insoportable.

Hasta que de una vez por todas los descubra, los desnude en lo que real e íntimamente son: sujetos que encarnan lo peor del egoísmo, el racismo y el desprecio por los más vulnerables.

Estemos atentos. la canción crece.

 

JE/