Para el municipio tucumano de Las Talitas es un golpe fuerte ya que BGH hasta tiene un barrio con su nombre. Hace 47 años que la empresa tenía presencia ininterrumpida.

BGH CIERRA SU SEGUNDA PLANTA EN UN AÑO: AHORA LE TOCA A TUCUMÁN

Por Graciela Moreno

En 2012, la planta tenía 400 trabajadores, en 2015 cayó a 240 y ahora fueron despedidos los últimos 49 trabajadores. En Tierra del Fuego habían quedado en la calle 170 trabajadores.
La suba de aranceles y el fin de programa Conectar Igualdad, los noqueó.

Por Graciela Moreno

BAE

26-02-2018

La planta de BGH era generadora de empleo para la zona

Con más de 104 años en el país, la empresa BGH no pasa por su mejor momento. El viernes pasado cerró definitivamente su planta de Tucumán, la primera recicladora de celulares y decodificadores de Latinoamérica. Es el segundo complejo que desactiva en poco más de un año, ya que en diciembre de 2016, cerró la de Positivo- BGH en Tierra del Fuego, cuando optaron por no seguir fabricando computadoras por la decisión del Gobierno de bajar de 35 a 0 el arancel de importación.

Para el municipio tucumano de Las Talitas es un golpe fuerte ya que BGH hasta tiene un barrio con su nombre. Hace 47 años que la empresa tenía presencia ininterrumpida. En 2012, la planta tenía 400 trabajadores, en 2015 cayó a 240 y ahora fueron despedidos los últimos 49 trabajadores. En Tierra del Fuego habían quedado en la calle 170 trabajadores.

La suba de aranceles y el fin de programa Conectar Igualdad, los noqueó.

En Tucumán, se realizaba el reciclado de celulares y decodificadores que se revendían en el mercado local a un 70% menos de su valor original. Tras el cierre, aseguran que seguirán reciclando celulares en una de sus plantas bonaerenses. Aunque la empresa explica que “se trata de una decisión compleja que la empresa tuvo que adoptar frente a la imposibilidad de mantener la operación de reciclado de equipos, que resulta inviable económicamente”.

“Mantuvimos un permanente diálogo con autoridades provinciales y nacionales pero no quedó otra opción que el cierre, motivado por el contexto económico sectorial”, argumenta. Sus trabajadores aseguran que la apertura de las importaciones ha golpeado la operación.

BGH tiene hoy un total de 1.800 trabajadores y cuenta con una planta en Río Grande en la que fabrica aires acondicionados, televisores y celulares. En Pablo Podestá apuestan a la informática y reparación y en Spegazzini, funciona un centro de distribución, que esperan ampliar.

Hoy la compañía apunta a Sinergeia, la empresa de eficiencia energética que crearon recientemente y BGH Tech Partners, dedicada a tecnología para gobiernos y empresas.