Proyecto de fabricación del bandoneón de la Universidad Nacional de Lanus, un nombre en homenaje al legendario compañero musico, autor, director y eximio bandoneonista Anibal Troilo "Pichuco" 

EL “PICHUCO” EN NUESTRA HISTORIA.

Por Nicolás Canosa

Pichuco II, el bandoneón diseñado por la carrera de Diseño Industrial y fabricado por el Área de Patrimonio Histórico de la Universidad Nacional de Lanús, cruzó el Río de la Plata para ser presentado y sonar en la Cancillería de la República Oriental del Uruguay en el marco del evento “Tango Total” organizado por la Fundación Cienarte , en diciembre de 2017.

Por Nicolás Canosa
UNLa

25/02/2018

Pichuco II, el bandoneón diseñado por la carrera de Diseño Industrial y fabricado por el Área de Patrimonio Histórico de la Universidad Nacional de Lanús, cruzó el Río de la Plata para ser presentado y sonar en la Cancillería de la República Oriental del Uruguay en el marco del evento “Tango Total” organizado por la Fundación Cienarte , en diciembre de 2017.

 

 

 

El bandoneonista Julio Coviello, en representación de la UNLa, antes de encantar el auditorio con la música, contó brevemente como fue construido y los fines sociales y comunitarios que la Universidad se ha trazado.

En el relato de Julio y en el nacimiento de Pichuco encontramos el drama de nuestra historia reciente.

La Universidad Nacional de Lanús, nacida en el año 1997, se construyó sobre los talleres ferroviarios de Remedios de Escalada, estructura que se ha buscado resguardar en respeto al patrimonio histórico.

Los ferrocarriles, al igual que otras empresas públicas, fueron privatizadas por el gobierno neoliberal de Carlos Menem, produciendo miles de despidos, una creciente extranjerización de la economía, y un aumento constante de la desigualdad y la miseria.

Julio narró que los trabajadores del Área de Patrimonio Histórico de la Universidad construyen a Pichuco recuperando material del ferrocarril que encontraron en los depósitos abandonados.

Que se trató de reciclar y construir con “lo propio”, siendo el objetivo principal producirlo en serie para acercarlo a la comunidad, especialmente a las escuelas del distrito, para que los niños y adolescentes puedan relacionarse con un instrumento que es vital en la composición de nuestras expresiones populares como el tango o el chamamé.

En su breve intervención, contó que hace poco tiempo se entregó por un convenio con el Municipio de Lanús el primer Pichuco a la escuela nº39 e imaginó que posiblemente “alguno de los niños que está aprendiendo con Pichuco, sea nieto de un trabajador ferroviario despedido en aquellos años”.

Pichuco expresa tanto el drama de la tragedia neoliberal como la valentía de quienes no se dan por vencidos y, contra viento y marea, sienten el deber patriota de seguir construyendo sueños y creando realidades más dignas para la comunidad.

Si para una de las principales exponentes del neoliberalismo como la británica Margaret Thatcher “la economía es el método, el objetivo es cambiar el alma”, en nuestro Pichuco y en esta Universidad pública y gratuita, hay evidencias de que no nos han conquistado el alma ni lo harán jamás, porque la convicción de las “creencias en las que estamos”, como suele citar la rectora Ana Jaramillo a Ortega y Gasset, nos atraviesan la vida de tal manera que haremos eterna la lucha por la idea y por la Justicia Social.

Pichuco ha nacido al calor de la creatividad de los trabajadores, la autoestima nacional y el convencimiento de las virtudes de la tarea colectiva y la solidaridad compartida. Pichuco, nuestro bandoneón, contiene en el seno de sus melodías la historia de las tragedias y dolores de nuestro pueblo, pero también las alegrías y derechos conquistados.

Pichuco, que en la entraña de sus movimientos expresa “los ramales que cierran” y “los sueños que proponen volver a tener una Argentina –y una Patria Grande- con todos y para todos”.

NC/

 

– Nicolás Canosa es el responsable de comunicación del Programa “Formarnos” del Vicerrectorado de la UNLa.