Amado Boudou con Mariana Moyano:-"Algo anda mal en argentina, los presos comen manzanas con sello de Chile"

AMADO BOUDOU EN PALERMO K CON LAS SILLAS EN LA CALLE. UN REPORTAJE PUBLICO DE MARIANA MOYANO.

Por Mariana Moyano y Federico Mayol

Según Boudou, la Reforma Previsional, a la que dedicó buena parte de su charla abierta, “es peor que lo que hizo Patricia Bullrich con el gobierno anterior cuando le sacó el 13% a los jubilados”. “Acaban de consagrar que va a haber jubilados de primera y segunda. Nuestra jubilación era igual para todos. Ahora dicen que aumentando menos van a ganar más”, abundó.

 

REPORTAJE DE MARIANA MOYANO A AMADO BOUDOU

EN PALERMO K

VIDEO

Por Federico Mayol

Infobae

8 de febrero de 2018

fmayol@infobae.com

Fotos Gustavo Gavotti

Amado Boudou apareció por la esquina de Scalabrini Ortíz. Jean, zapatillas negras y remera del mismo color con la leyenda “liberté, égalité, humanité”, el ex vicepresidente caminó los cincuenta metros rodeado de fanáticos que al grito de “vamos a volver” lo escoltaron hasta el improvisado escenario.

A cada rato, una señora se paseaba entre el público con una bandeja con un par de gaseosas y algunas latas de cerveza.

La periodista Mariana Moyano, que hacía de entrevistadora, fue lo más sincera que pudo:

“No habrá preguntas del estilo quién se quedó con Ciccone, primero porque es mi amigo y además porque ya sabemos quién se la quedó“, dijo entre risas.

Enseguida, se volvió a sincerar, por segunda vez: “Con Amado hemos sido especialmente injustos, no hemos ido a buscarlo antes”.

Es que Boudou, sentado en la vereda del local de Unidad Ciudadana “Palermo K” y de la asociación civil Memoria Palermo, y vitoreado casi como un prócer de la anterior gestión, era un paria hasta hace poco más de un mes.

Reivindicado dentro del universo K, la velada de la tarde noche de ayer sirvió de hecho para recordar a todos los “presos políticos”.

Se repasaron casi todos los nombres, uno por uno: desde Julio De Vido y Facundo Jones Huala hasta Carlos Kirchner, Víctor Manzanares, Jorge Chueco y “los sindicalistas y empresarios que están presos sin condena”, como enumeró el ex vicepresidente.

Durante más de una hora, Boudou, liberado a mediados del mes pasado junto a su socio, José María Núñez Carmona, se despachó con dureza contra Mauricio Macri.

Denostó la Reforma Previsional, la política económica del Gobierno, pidió la unidad del peronismo y explicó por qué calló durante todo este tiempo.

“Siento que no me callé la boca. Lo más importante de por qué me quedé firme en mi lugar haciendo lo que pensaba que tenía que hacer tiene que ver con lo que creo que es el rol del vicepresidente en la República Argentina.

Cuando Cristina me ofreció ese lugar yo tenía claro que tenía que ver con que ella estaba segura que conmigo no iban a pasar cosas que habían pasado en el pasado, o sea todos los votos iban a ser positivos.

Nos olvidamos muchas veces que el primer (Michel) Temer se llama Julio Cobos.

La historia de los vicepresidentes en Argentina es bastante trágica.

O tuvieron que buscarle una salida institucional, o renunciaron o traicionaron.

Mi agrupación era estar atrás de Cristina, por eso nunca tuve una agrupación“, explicó.

Y aprovechó su hipótesis para defenderse de la causa Ciccone y apuntar contra el juez Ariel Lijo.

“Estábamos en una dinámica comunicacional que cualquier cosa que se decía le daba más pasto.

Apareció mi supuesto testaferro, parecía que era una bomba atómica y no salió ni en la tapa de Clarín.

Yo no le creo, no creo en el sistema de arrepentimiento.

Lo hizo para zafarse él.

Hoy es el tiempo de hablar, de decir muchas cosas, de dar cuenta de muchas cosas.

Busquen a los dueños (de la ex Ciccone), los dueños están.

El juez Lijo actuó protegiendo a personas”, dijo sin volver a mencionar el tema.

Entre el público, en su mayoría de pie y haciéndole frente al calor con lo que tenía a mano, lo escuchaban el metrodelegado Néstor Segovia y el dirigente Alejandro “Coco” Garfagnini. Daniel Filmus, Carlos Tomada y Jorge Taiana enviaron sus adhesiones.

A un costado, un militante con una remera de Cristina Kirchner vendía cuadros con la imagen del ex matrimonio presidencial a dos por $50 y prendedores alusivos a tres por $30.

Del otro lado de la militancia, otro fanático hacia lo propio pero con libros “peronistas y kirchneristas”: en una mesa había ejemplares de Norberto Galasso, Roberto Perdía, Alejandro Vanoli, Jorge Capitanich, Víctor Hugo Morales y “Néstor y Cristina Kirchner, planificación y federalismo en acción”, del ex ministro De Vido.

Según Boudou, la Reforma Previsional, a la que dedicó buena parte de su charla abierta, “es peor que lo que hizo Patricia Bullrich con el gobierno anterior cuando le sacó el 13% a los jubilados”.

“Acaban de consagrar que va a haber jubilados de primera y segunda. Nuestra jubilación era igual para todos. Ahora dicen que aumentando menos van a ganar más“, abundó.

Fue ahí cuando aprovechó para masacrar la gestión económica de Macri.

“Este es un modelo de redistribución del ingreso al revés.

El Gobierno se endeuda para pagar intereses.

Es insostenible para cualquier economista.

Se dice cualquier cosa, con el nivel de cobertura mediática que hay no hay repregunta.

Sube todo y se traslada a los precios.

No hay una política de seguimiento de precios sobre los supermercados, sobre las naftas, suben de una semana a la otra. La verdad es que no veo cómo van a poder bajar la inflación este año.

El piso va a ser 22%”, anticipó, recargado, en su vuelta al tope del ranking de preferidos de la militancia K.

Como si hubiera estado ensayado, desde un micro escolar que pasaba por la calle Gascón, a media cuadra y atestado de jóvenes colgados de las ventanas con los torsos desnudos, se escucharon cánticos contra el Presidente.

El ex ministro de Economía, que inauguraba el ciclo de reportajes a “presos políticos del régimen macrista”, siguió en el mismo tono.

“Este gobierno, que no es de tontos ni de locos, está luchando por un mundo sin recibo de sueldo.

Hay que estar al lado de los sindicalistas que pelean por nuestros derechos, pero también pelean por ellos.

Nosotros veíamos televisión en la cárcel y un día iban por el Conurbano proponiendo a la gente que alquilara su jardín o su pileta. Ni Capusotto hubiera propuesto algo así.

El Presidente va a Europa a querer hacer un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

Le dicen que no, ¡menos mal que le dicen que no, gracias a Dios!

El Presidente no interpreta estas situaciones, se imagina un mundo que no existe, entonces va a Rusia y termina hablando de fútbol y del Mundial, porque Putin defiende sus intereses y por eso va a sacar más del 60% en la elección que habrá muy pronto.

Los países serios son proteccionistas”, aseguró.

“Algo anda muy mal en Argentina, los presos comen manzanas que tienen un sello que dice manzana de Chile.

Algo anda muy mal. Este modelo es inviable, es una olla a presión que más tarde o más temprano va a traer mucho dolor. Lo qué pasó hasta ahora no es nada.

Nadie puede estar contento con que Argentina tenga un desastre de desempleo o de dólar o de caída de los ingresos.

El Presidente es un gran exponente del “Tatcherismo”, de Margaret Tatcher, esto de ‘no hay alternativa’.

Yo creo que no tenía plan A, la prueba está a la vista.

¿Dónde están las inversiones, los empleos de calidad y que no se paguen más ganancias?”, agregó, autoreferencial primero y mucho más duro después.

Cuando la periodista lo hizo recordar sus 70 días en el penal de Ezeiza, Boudou prometió “no lloriquear”.

“Lo que sentía es que mientras uno pueda pensar, soñar y tener esperanzas, preso no estás. No hay que doblarse para no romperse.

Tratar de no permitir que te doblen, ese es el momento en que estás preso de verdad.

No creo que valga la pena entregarse, rendirse, todos los días suceden igual, pueden ser para avanzar o retroceder, lo importante es hacerlo con las convicciones”, rememoró.

Antes de la marcha peronista y de prestarse para decenas de selfies, el ex vicepresidente volvió a pedir la unidad de cara al 2019.

“Hay 2019 y hay que ganarlo.

Es algo muy sano la idea de la unidad, muy importante.

Mi único punto es no pensemos en nombres, pensemos en programas.

Si tenemos un programa sencillo de 10, 20 puntos, el programa solo va a decir quienes están de un lado y del otro.

Nosotros estamos convencidos que tenemos que ganar el 2019. Nuestro espacio comete un error si es economicista.

Nuestro espacio tiene los mejores economistas, pero no podemos reducir la discusión a eso”, abundó.

El organizador volvió a recordar otra vez que el acto estaba enmarcado dentro de “la lucha de la libertad de los presos políticos”.

Para la militancia K, el concepto que hizo revivir a Boudou.

FM/