El 24 de enero de 2018 marca el inicio de otro viaje del pueblo brasileño en defensa de la democracia y del derecho inalienable de votar en lula para presidente de la República.

NO NOS RENDIMOS ANTE LA INJUSTICIA: LULA ES CANDIDATO

Por Gleisi Hoffmann

Son los mismos sectores que promovieron el golpe de juicio en 2016, y desde entonces ven grial el patrimonio nacional, entregando nuestras riquezas y abriendo la soberanía nacional, retirando derechos de los trabajadores y destruyendo los programas sociales que benefician al pueblo.

Por Gleisi Hoffmann

Presidenta Nacional del PT

El 24 de enero de 2018 marca el inicio de otro viaje del pueblo brasileño en defensa de la democracia y del derecho inalienable de votar en lula para presidente de la República.

El resultado del juicio del recurso de la defensa de lula en el trf-4, con votos claramente combinados de los tres apelación, constituye una farsa judicial. Se confirma el compromiso político-partidario de los sectores del sistema judicial, orquestado por la red globo, con el objetivo de sacar a lula del proceso electoral.

Son los mismos sectores que promovieron el golpe de juicio en 2016, y desde entonces ven grial el patrimonio nacional, entregando nuestras riquezas y abriendo la soberanía nacional, retirando derechos de los trabajadores y destruyendo los programas sociales que benefician al pueblo.

El Plan de los estafadores choca con la fuerza política de Lula, que brota del alma del pueblo. Se topa con la conciencia democrática de la gran mayoría de la sociedad, que no acepta una condena sin crimen y sin pruebas, no acepta la manipulación de la justicia con fines de

No vamos a aceptar pasivamente que la democracia y la voluntad de la mayoría se incumplan de nuevo.

Lucharemos en defensa de la democracia en todas las instancias, en la justicia y sobre todo en las calles.

Vamos a confirmar la candidatura de lula en la convención de partidos y registrarla el 15 de agosto, siguiendo estrictamente lo que garantiza la legislación electoral.

Si piensan que la historia termina con la decisión de hoy, están muy equivocados, porque no nos rendimos ante la injusticia.

Los partidos de izquierda, los movimientos sociales, los demócratas de Brasil, estamos más unidos que nunca, fortalecidos por las jornadas de lucha que han movilizado multitudes en los últimos meses.

Hoy es el comienzo de la gran caminata que, por la voluntad del pueblo, va a llevar al compañero lula de nuevo a la presidencia de

Sao Paulo, 24 de enero de 2018

Gleisi Hoffmann, presidenta nacional del PT

TODO POR UN BULO

Por Gabriel Fernández

LULA.

Conocí a la gente de la incipiente CUT allá por 1984. Se acercaron a distintas vertientes del sindicalismo argentino; y a través del periodista Paulo Schilling –supongo, nunca lo corroboré con él- se arrimaron al diario La Voz, en Nueva Pompeya. Creo que todavía estaba en la sección Sindical o quizás había pasado recientemente a una jefatura de Política Nacional. Los compañeros venían al país para aprender del movimiento obrero organizado de la Argentina.

Desde entonces, orientados por Luiz Inacio Lula de Silva, esos queribles obreros construyeron una central y luego, un partido político popular. Después de mucha militancia y acción social, ese Partido de los Trabajadores ganó las elecciones. Los muchachos que venían a conocer la meca del gremialismo americano lograron poner de pie al gigante lusitano, quebrar la aparente indetenible tendencia a la pobreza y desplegar parte del potencial vecino.

¿Adónde voy con esta historia? Bueno, cabe repasar el fallo reciente, las opiniones de la dirigencia liberal brasileña, los medios de allí y de aquí: parece que todo eso fue un ardid de Lula para conseguir… un departamento. Creó un sindicato metalmecánico dialogando obrero por obrero en los comedores de las fábricas; se disparó hacia una central para el conjunto de los trabajadores; sobre esas bases elaboró un partido de diseño transformador para la realidad de su país. Y gobernó una década.

Todo para hacerse ilegalmente de un departamento.

Uno lee esas cosas y no puede contener la pena –pese al enojo- por quienes lo sugieren.

Gabriel Fernández / La Señal Medios.

NEW YORK TIMES LA DEMOCRACIA BRASILEÑA AL BORDE DEL ABISMO

CALAMIDAD

The New York Times publicó ayer una columna sobre la decisión que debe tomar hoy la Corte de Apelaciones de Brasil, que definirá si confirma o rechaza la sentencia contra Lula. “La evidencia en contra de Lula da Silva está muy por debajo de los estándares que se tomarían en serio, por ejemplo, en el sistema judicial estadounidense”, dice la nota que escribió Mark Weisbrot, codirector del Centro de Investigación Económica y Política de Washington y presidente de Just Foreing Policy.

El artículo se titula “La democracia brasileña al borde del abismo” y sostiene que, si se impide a Lula participar en las elecciones, “Brasil se habrá reconstituido como una forma mucho más limitada de democracia electoral, una en la que un Poder Judicial politizado puede evitar que un líder político popular se postule a la presidencia.

Eso sería una calamidad para los brasileños, América latina y el mundo”.