Balance 2017 y prospectiva 2018

EL NORTE GLOBAL SE DA CITA EN UNA ARGENTINA ATENDIDA POR SUS DUEÑOS

Por Jorge Falcone

A esta altura del mandato oficialista, lxs argentinxs tenemos derecho a creer que la coalición gobernante compró todos los mitos de la posmodernidad, desde Fukuyama hasta nuestros días, para hacer de la Argentina una gran maquiladora.

Por Jorge Falcone

DRAMAS DE CABOTAJE (CON TUFILLO GLOBAL)

A esta altura del mandato oficialista, lxs argentinxs tenemos derecho a creer que la coalición gobernante compró todos los mitos de la posmodernidad, desde Fukuyama hasta nuestros días, para hacer de la Argentina una gran maquiladora.

Pero minimizó el detalle de que por este país pasaron Perón y Evita. Y, si bien tal mención no pretende atribuirle al peronismo fundacional condición revolucionaria alguna, sí creemos que los programas gestados durante sucesivas resistencias al poder de turno (Huerta Grande, La Falda, CGT de los Argentinos, 26 puntos contra el FMI enarbolados por Saúl Ubaldini) por el movimiento obrero –  mayoritariamente portador de dicha identidad – trascendieron con creces los propósitos de su doctrina original.

En buena medida por esa cultura tan internalizada en las masas, es lícito suponer que no será tan fácil desmantelar la Seguridad Jurídica para luego hacer lo propio con la Seguridad Social.

Si revisamos los recientes choques populares contra las fuerzas de seguridad, advertiremos que, salvo la corporación mediática en pleno, la ciudadanía de a pie – que ha vuelto a hacer oír sus cacerolas – en ninguna encuesta televisiva cuestionó el supuesto arrebato de un activismo juvenil que resistió al paquetazo de reformas regresivas en curso a cara descubierta y muy cerca de sus columnas de pertenencia. Por cierto, eso desnuda tanto la deriva conciliatoria del triunvirato cegetista como la piel de cordero bajo la que se refugiaron algunos sectores políticos verbalmente petardistas procurando despegarse de los tirapiedras.

Nadie discute que la policía utiliza provocadores infiltrados en las marchas: Eso quedó palmariamente en evidencia, por ejemplo, durante la cacería de incautos perpetrada a lo largo de la Avenida de Mayo al cabo de la concentración del 1º de septiembre pasado, que peticionó por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Sin embargo, creemos que distinto tratamiento merece el fenómeno de los reducidos grupos anarquistas que, en memoria de su compañero asesinado en inmediaciones del Río Chubut, irrumpieron una o dos veces al cabo de dicha circunstancia  recurriendo a la acción directa. No nos parece ético denunciarlos ni muchísimo menos entregarlos a las “fuerzas del orden”. Porque, si bien discrepamos categóricamente con el ejercicio de una violencia divorciada de las masas,  estamos decididamente más lejos de las entidades bancarias atacadas que de la militancia libertaria.

Resumiendo, consideramos que el alto costo internacional que le viene infringiendo al gobierno imponer a sangre y fuego su último paquete de medidas, habilita a suponer que muy probablemente 2018 inaugure la curva descendente de su parábola triunfal. Si “para muestra basta un botón”, desempolvemos pues una gravísima circunstancia difícil de disimular (aunque la cubran las aguas):

Como “pasa en las mejores familias”, todo era euforia en la de Cambiemos, hasta que – al igual que en los cuentos de Lovecraft – el mal vino desde el fondo del mar.

Es posible, aunque aún lo desestime, que con el affaire ARA San Juan el gobierno argentino no tarde en advertir que carga con su propia Tragedia de Once.

Javier Calvo, columnista del diario Perfil, se refirió hace poco al tratamiento oficial de dicho tema citando un párrafo de los libelos en que abreva el gobierno para desarrollar su marketing político: “ ‘Debemos lograr que la fotografía refleje una relación personal y un vínculo emocional con las personas. La cercanía no implica contacto y tampoco se origina si son muchos voluntarios los que hablan con un solo vecino’, es uno de los consejos de uno de los manuales de 18 páginas titulado “Buenas prácticas de fotografía en timbreos”.

Ejemplo de nueva comunicación política para algunos o de picardía engañosa para otros, el hecho es que el espíritu supuestamente humanista con el que defiende esa práctica el macrismo choca con la insensibilidad mostrada ante el desastre del ARA San Juan, en especial con las familias de los 44 mártires”; opinó en dicha nota.

Por su parte, el periodista Juan José Salinas posteó en su portal Pájaro Rojo que “la jueza a cargo de la causa sostiene que el ARA San Juan estaba cumpliendo una misión secreta; que registró una explosión y que esto era sabido y ocultado por el almirantazgo y posiblemente también por altas instancia del poder político. Según algunos marinos, el ARA San Juan se coló dentro de la zona de exclusión dispuesta unilateralmente por el Reino Unido en torno a las Malvinas (…) Porque un cortocircuito puede provocar un incendio pero difícilmente derive en una explosión.  Los expertos deben decir si un incendio puede hacer detonar los torpedos. De lo contrario se agigantará la sospecha de que pudo haber sido torpedeado por error”.

En cualquier caso – más allá del acostumbrado derrape gubernamental cada vez que se le vuelca la leche, tanto como de toda especulación conspirativa -, lo seguro es que la tragedia en cuestión pone de manifiesto el enorme costo de que esta administración gerencial de la Argentina siga prorrogando la absoluta ausencia de una política de Defensa Nacional.

Sobre el particular, cabe historiar que una dictadura cipaya y feroz legó la democracia en curso a una dirigencia política venal y rentista. La sociedad escarmentada de entonces adhirió al concepto de defensa de los derechos humanos más que al de los derechos sociales (causa, esta última, que tant@s compatriotas dejara en el camino) La satanización de la institución castrense – y no exclusivamente de la casta que encarnó aquel régimen sangriento -, promovida desde los centros de poder mundial, hizo el resto. En consecuencia, hoy una amplia franja social políticamente correcta, en vez de exigir  la reformulación de los planes de estudio de las FFAA, celebra como una victoria del orden constitucional que nuestra juventud no reciba más adiestramiento militar, y – aunque no se atreva a confesarlo – que una Argentina atendida por sus dueños prescinda tanto de militares como de hipótesis de conflicto, en un mundo que presencia atónito la riesgosa escalada misilística contemporánea.

No otra es la razón por la que, apremiadas por tan aciaga circunstancia, tanto esta como la anterior gestión se han afanado en negar la obsolescencia de infraestructuras como la nave desaparecida a considerable distancia del Triángulo de las Bermudas.

Acontecimientos como el descripto averían severamente la carcasa del macrismo, ya que a través del hueco que dejan cuela un pasado ominoso dentro de un presente de festejos. Conjeturas más conjeturas menos, una reciente encuesta realizada por el analista Sergio Berensztein con D’Alessio Irol – insospechada de animosidad contra el gobierno – indica que durante el último mes la imagen del presidente cayó diez puntos.

“CUANDO TENGA LA TIERRA”

Así como la cuestión del submarino puso de manifiesto la carencia de una política de Defensa Nacional, pese al blindaje mediático y el sostén de una ministra repudiada por el pueblo pero bancada por el Norte Global, el trajinado Caso Maldonado sinceró la silenciosa extranjerización de nuestro patrimonio territorial.

Dolorosamente confirmado el deceso del militante anarquista, su memoria amerita repasar a lo largo de nuestra geografía lo que esa muerte nos grita: En 2011, el Congreso sancionó una ley que creó el Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales. Allí, no sólo se fijó el límite de 15% sino que también se estableció que el Ministerio de Justicia iba a estar encargado de hacer un relevamiento de la propiedad de todas las tierras a nivel nacional.

Catalogado como “pueblo histórico” en Salta, San Carlos se encuentra a 24 kilómetros de Cafayate, en los Valles Calchaquíes. Tiene la particularidad de encabezar el listado confeccionado por el Ministerio de Justicia: el 58,7% de sus terrenos fueron comprados por extranjeros.

Molinos (también en Salta), con el 58%, General Lamadrid (La Rioja), 57%, y Lácar (Neuquén), 53%, son otros departamentos que se destacan en el ránking. No hay que irse muy lejos igual: en Campana, provincia de Buenos Aires, el 50% de las tierras pertenecen hoy a extranjeros.

Es menester que una activa militancia mayoritariamente urbana y condicionada por la agenda diaria que obliga a combatir el hambre planificado, a menudo desencontrada de las asambleas ambientales que en contextos rurales reclaman soberanía alimentaria peleando contra los agrotóxicos, no desatienda en su sacrificada lucha la causa de la tierra y el territorio.

ARGENTINA SALE AL MUNDO SIN “BROTES VERDES”

A fin del año en curso el gobierno de los CEOS brindará a la sociedad un claro ejemplo de lo que entiende por “romper el aislamiento internacional”. Los presidentes del G 20 se reunirán en la ciudad de Buenos Aires, en la primera cumbre de mandatarios de este foro internacional que se celebrará en América del Sur.

Futuro del trabajo e inversión en infraestructura son dos de las prioridades que Argentina, desde que asumió su Presidencia , impulsa dentro del G20, el foro que reúne el 75% del PBI mundial y el 80% del comercio internacional.

Los países miembros permanentes son Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.

Los invitados para la cumbre en ciernes son Chile, España, Holanda, Singapur, y Suiza; y las organizaciones internacionales que participan son el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial, Banco de Pagos Internacionales, Comunidad del Caribe, Consejo de Estabilidad Financiera, Corporación Andina de Fomento (CAF), Fondo Monetario Internacional (FMI), G24, Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y Naciones Unidas.

Vale la pena que el/la votante desprevenid@ de un cambio tome nota de la “delantera” propuesta por nuestro país para coordinar las sub comisiones más importantes:

El Espacio de Género será co dirigido por Andrea Grobocopatel, del Grupo Los Grobo, la principal empresa responsable de la deforestación masiva y el desenfrenado avance del desierto verde de la soja, cultivo que ha venido proporcionando tanto dividendos fáciles como consecuencias irreparables para nuestro suelo.

El Foro de Negocios será presidido por el titular de COPAL y abogado de la UIADaniel Funes de Rioja, defensor vitalicio de los chupasangres que piden a gritos una reforma laboral capaz de generar la envidia del gobierno brasileño.

El Grupo Laboral 20 estará presidido por Gerardo Martínez, Secretario General del gremio de la Construcción (UOCRA),  Secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, y antiguo hombre de confianza del coronel Coria,  represor de la dictadura, cuyos oscuros vínculos con el Batallón 601 jamás fue capaz de aclarar.

Obsérvese que en los tres apartados de esta nota sobrevuela la presencia de Gran Bretaña: En el primer caso, dada la hipótesis de que la nave siniestrada haya violado – intencionalmente o no – el área de exclusión establecida por los ingleses en el Atlántico Sur; en el segundo, habida cuenta de que – como es de dominio público – buena parte de la Patagonia Austral hoy pertenece a capitales británicos; y en el tercero, que no parece tan malo, porque – tras las revelaciones de Panamá Papers y Paradise Papers – el ex premier británico Gordon Brown pidió a Macri que incluya a los paraísos fiscales  en la agenda del G20. El pedido concreto es “poner un límite a las jurisdicciones que no cumplen con la ley”, sostuvo el dirigente laborista.

Nada más oportuno que el reclamo de ese político del Reino Unido, en un momento en que el pueblo argentino – maltratado pero nunca resignado –  mantiene la guardia en alto enfrentando desde el centro mismo del ring de la Historia el desguace de los últimos jirones del Estado de Bienestar, como lo demostrará en todas las plazas de la Patria a la hora de rechazar la Reforma Laboral.-

 

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