Mientras en Diputados se votaba el Presupuesto, el macrismo le cedió el histórico Salón Azul del Congreso a la Fundación Universitaria Río de la Plata.

SALÓN DE FIESTAS PARA AMIGOS: PRESTARON INSTALACIONES DEL SENADO A UNA FUNDACIÓN LIGADA A EE.UU.

Por Sebastian Abrevaya

La FURP es una institución privada de selección de “jóvenes dirigentes”, auspiciado por la Embajada y el Departamento de Estado de Estados Unidos, los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de Salta, entre otros organismos públicos y empresas privadas como la Barrick Gold, Techint, Telecom, Panamerican Energy y Mercedes Benz.

Por Sebastian Abrevaya

Pagina12/EL PAÍS

31 de diciembre de 2017

 

El Salón Azul es uno de los más amplios y lujosos del Congreso, ubicado justo debajo de la cúpula.

Mientras en medio de una acalorada discusión se aprobaba en la Cámara de Diputados la ley de Presupuesto, en el Senado transcurría una gran fiesta con vinos de alta gama, sushi y una banda de música tocando covers de temas en inglés. La Cámara alta le había prestado el histórico Salón Azul del Congreso a la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP) para hacer su cena de fin de año, renovación de autoridades y recaudación de fondos. La FURP es una institución privada de selección de “jóvenes dirigentes”, auspiciado por la Embajada y el Departamento de Estado de Estados Unidos, los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de Salta, entre otros organismos públicos y empresas privadas como la Barrick Gold, Techint, Telecom, Panamerican Energy y Mercedes Benz. Su nuevo presidente, Esteban Bicarelli, es un lobbysta del sector empresario que vende sus influencias sobre el Poder Legislativo a través de la agencia Blapp. Su antecesor, Luis Rosales, es un periodista, consultor y ex candidato macrista a la gobernación de Mendoza.

“Este es el desafío más grande del que sos parte. En el 2020 cumplimos 50 años trabajando para que cualquier profesional de bien, desde cualquier lugar de nuestro país, pueda potenciar su vocación de liderazgo y su interés por la cosa pública”, reza la nota con la que la fundación solicitaba el aporte económico de los participantes del festín que se organizó en el Senado.

La realización de la cena de fin de año de la Furp fue solicitada al senador radical Juan Carlos Marino, quien de manera muy cordial le confirmó a PáginaI12 que, si bien no forma parte de la institución, fue quien recibió el pedido y gestionó ante las autoridades de la Cámara alta la utilización de las instalaciones del Congreso. La Fundación contrató un servicio de cátering y livings externo que se utilizó para acondicionar acorde a la ocasión el Salón Azul del Congreso, uno de los más amplios e imponentes del Palacio Legislativo. Según se describe en la propia página web del Senado, “este salón tiene una planta de ocho lados que sostiene la majestuosa cúpula del Palacio, cuatro pares de columnas de mármol que jerarquizan los accesos, un piso con mosaicos alemanes artísticamente decorados, finos mármoles aplicados a los muros, un zócalo de granito rojo de Bélgica en su base y cuatro nichos de mármol rosa de Alicante que alojan enormes jarrones de bronce”. Además, desde el centro de la cúpula del salón, a 65 metros de altura, “pende una enorme araña de bronce que pesa 2.054 kilos y mide 5,20 metros de altura y 2,90 metros de diámetro”.

Tanto el personal de la cámara así como algunos de los asistentes no recordaban la utilización del salón para un evento de tales características organizado para recaudar fondos por parte de una institución privada. En el texto entregado a los participantes, la Furp menciona el trabajo de su comunidad que logró “en forma vocacional y desinteresadamente” llegar a más de 1500 jóvenes, que fueron becados a lo largo de los años para viajar a Estados Unidos. “Gracias a eso –completa– logramos mantener el pensamiento y miradas que confluyen y convergen en la construcción de nuestra realidad, alimentando sostenidamente nuestra dirigencia en las relaciones entre nuestros conciudadanos y fortaleciendo nuestra identidad frente al mundo a través de la herramienta más valiosa que es el DIALOGO (las mayúsculas son en el original)”.

Sobre el final de la nota, invitan a los participantes a colaborar con su financiamiento: “Todos estos logros sólo fueron posibles gracias a vos. Pero hoy, tenemos el desafío más grande, lograr que entre vos y más personas nos ayuden a que la FURP continúe su misión por sin cuenta (SIC) años más! Personas como vos entienden el VALOR que ofrece nuestra Institución al fortalecimiento de nuestra dirigencia (mayúsculas y puntuación del original)”. Se solicita un “aporte mensual” para el sostenimiento de las actividades de la fundación de 200, 300 o 400 pesos.

Entre las autoridades de la Furp predominan los vínculos con Cambiemos y especialmente con el macrismo. Su ex presidente, Luis Rosales, fue candidato en 2011 a gobernador de Mendoza y en 2013 a diputado nacional, en el marco de un frente entre el PRO y el Partido Demócrata.

Entre los apoyos institucionales que la fundación menciona en su sitio web se encuentra, además del gobierno porteño, la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, la embajada del Reino Unido, las universidades norteamericanas de Texas, Georgetown y Harvard, las argentinas UCA, San Andrés y UBA.

En cuanto a los “sponsors” privados completan la nómina un grupo de grandes empresas tanto nacionales como internacionales: IBM, el gigante del software, Microsoft, las petroleras Total y Apache Corp; las mineras Aguilar, YMAD, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros; la farmacéutica Merk; las tabacaleras Nobleza Piccardo y Massalín Particulares y el grupo Ick, entre otros.

De esta manera, el Senado se sumó así a la utilización de edificios públicos para fines privados como ocurrió en su momento con el alquiler de las instalaciones del Teatro San Martín o, más recientemente, del Teatro Colón. A diferencia de aquellos, ésta vez, sin ningún tipo de pago.

 

A %d blogueros les gusta esto: