Macri pone en juego la democracia argentina con la “caza de brujas” cuando Trump pone en riesgo al mundo, reconociendo a Jerusalem como capital de Israel. (J.R.)

SÓLO LUCHAREMOS, COMO SIEMPRE Y VENCEREMOS, AÚN ENCARCELADOS, CON INTELIGENCIA, NO CON VIOLENCIA.

Por Jorge Rachid

Los militantes del movimiento nacional sabemos que se vence con inteligencia, no con violencia, que es lo que busca el régimen para justificar su accionar, de ahí que la resistencia pacífica, democrática que estamos ofreciendo, no les da flancos para otra cosa que quedar desnudos frente a la sociedad.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
7/12/17

Si los que dudaban no tenían elementos, si quienes querían preservar la gobernabilidad confiaban en estos personajes, si algunos compañeros preferían mantener cierta prudencia “políticamente correcta”, ahora saben que el régimen viene a borrar toda memoria posible del movimiento nacional y a frenar con represión, cárcel o persecución, cualquier intento de bloquear sus iniciativas colonizadoras.

Hace meses una carta pública al personaje que funge de juez, quien no es más que un militante de la embajada de EEUU, hizo que recibiera múltiples amenazas y seguimientos en mi actividad política, al denunciarlo como herramienta esencial de la persecución política del antiperonismo reverdecido del siglo XXl.

Este lamentable sujeto no sólo hace daño a la Justicia, sino que pone en riesgo el sistema democrático argentino.

Pero sabemos los militantes del movimiento nacional que se vence con inteligencia, no con violencia, que es lo que busca el régimen para justificar su accionar, de ahí que la resistencia pacífica, democrática que estamos ofreciendo, no les da flancos para otra cosa que quedar desnudos frente a la sociedad.

Cuando el gobierno robótico que cumple las demandas de la embajada de EEUU, tiene sucesos políticos que lo encierran, intenta salir del mismo con nuevas tapas de diarios que cambien el eje, aún poniendo en riesgo la República.

Es lo mismo que hace Trump a nivel internacional, que tapa su deterioro interno, sus escándalos, aumentando la apuesta nombrando a Jerusalem como capital de Israel, desafiando a todo el mundo árabe y a las Naciones Unidas, que en innumerables votaciones puso a esa ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

Los palestinos son a Israel y EEUU tan intolerables como los peronistas en nuestro país, luchan por la Patria independientemente de las consecuencias que esa actitud conlleva.

El loby internacional encarnado por los Fondos de Inversión, el poder del llamado Congreso Judío Mundial, que no es congreso, ni judío, ni mundial porque se trata de una poder concentrado de banqueros y financistas que compran poder político en EEUU y desde ahí irradian al mundo, haciendo del estado de Israel, un estado gendarme, terrorista en Medio Oriente.

Esta ofensiva contra el peronismo, que no es contra dos o tres dirigentes, sino contra la sustancia misma del movimiento nacional, que levanta las banderas de Independencia Económica, Justicia Social y Soberanía Política, todas banderas que atentan contra los objetivos colonizadores de estos personajes menores, cooptados por intereses internacionales.

Si el conflicto social estaba en punto de estallido por las condiciones económico sociales y la amputación de derechos adquiridos que lleva a cabo el proceso neoliberal, el condimento político que acaba de agregar el régimen autoritario y represor que hoy sufrimos los argentinos, muestra el peor rostro de la democracia en el período más largo de estabilidad institucional de nuestra propia historia.

No se trata ya de discutir sobre elementos teóricos y leguleyos sobre la viabilidad o no de los procedimientos ordenados, esa es la vocación del enemigo, que discutamos sobre su agenda, a partir de su iniciativa pero que no existan escollos en su escalada, debe tener una respuesta distinta, pacífica pero firme, constante y esforzada.

Ese rol militante lo debemos ejercer desde cada lugar, en cada trabajo y barrio, en sectores hostiles que no saben que están a punto de llevar la Argentina, nuevamente a un punto de no retorno.

El endeudamiento, el ajuste, los tarifazos, la pérdida de derechos laborales y sociales, el agravio a los jubilados, la baja de los subsidios a los medicamentos, la apertura de la economía, la destrucción de la industria nacional, el saqueo financiero y el maltrato institucional necesita del Partido Judicial y de los medios hegemónicos para esconder la realidad.

Como en 1955, que no existía Internet ni teléfonos celulares, los peronistas resistimos con una flor de “no me olvides”, hoy con mucha más tecnología, estamos resistiendo con éxito la ofensiva del enemigo: existimos y somos la principal fuerza de oposición institucional y en la calle.

“Nunca la noche es más oscura que cuando está por amanecer”, dice un viejo dicho popular, así que estamos asistiendo al repliegue de un enemigo en fragilidad que sólo encuentra en titulares murales diarios, sus únicos éxitos.

Es decir triunfos de la pos verdad, o sea la mentira que en algún momento al confrontar con la realidad, se rompe como cristal fino al menor contacto.

El peronismo, los peronistas, sabemos que el régimen está buscando crear “enemigos internos”, desde el supuesto RAM, hasta “los corruptos”, desde periodistas terroristas, que editan notas verdaderas, hasta sindicalistas “impresentables”.

Todo conforma la comunicación del régimen, sin distinción ni detalle, sólo un gran ventilador de difamación, denigración y humillación a todos los que no se sometan.

Nosotros no fuimos, no somos ni seremos sumisos a la colonización cultural y económica, militar y de inteligencia.

Sólo lucharemos, como siempre y venceremos, aún encarcelados.

JR/

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