Esta crisis ha sido generada intencionalmente. El propósito es depreciar el salario argentino, así como los derechos laborales y, al mismo tiempo, llevar a cabo un fuerte ajuste por parte del Estado nacional así como el de los Estados provinciales.

DE LOS SUPERÁVIT GEMELOS AL DÉFICIT MACRISTA ¿QUÉ CAMBIÓ?

Por Hernán Ramón

Néstor Kirchner fue el autor de una hazaña económica para un país semicolonial como la Argentina, al lograr algo poco usual, dado los términos desiguales de intercambio comercial, como fue mantener un superávit tanto comercial como fiscal al mismo tiempo.

Por Hernán Ramón

Integración Nacional

Noviembre, 2017

Néstor Kirchner fue el autor de una hazaña económica para un país semicolonial como la Argentina, al lograr algo poco usual, dado los términos desiguales de intercambio comercial, como fue mantener un superávit tanto comercial como fiscal al mismo tiempo.

Pero, ¿qué medidas posibilitaron estos logros macroeconómicos tan alejados de la situación actual?

Hoy, por tercer trimestre consecutivo, nuestro país mantiene un déficit enorme en ambos indicadores y rompe un triste record, dado que este fenómeno no ocurría desde hace 117 años.

¿Crisis inevitable o generada intencionalmente?

Veamos.

Las medidas económicas que fueron parteras de aquel superávit gemelo en la primera etapa de la década kirchnerista fueron esencialmente tres:

1) un tipo de cambio competitivo;

2) retenciones a la exportaciones y;

3) sacar al FMI como organismo externo de influencia en las decisiones económicas del país.

En efecto:

“…el nuevo patrón de crecimiento adoptado tras el colapso del régimen de convertibilidad tuvo un profundo impacto sobre la evolución de la producción industrial, a través de la aguda transformación de la estructura de precios relativos y el mantenimiento de un tipo de cambio competitivo como eje central del nuevo esquema macroeconómico”.

“Este proceso posibilitó un sensible aumento en la competitividad de las exportaciones y un encarecimiento de las importaciones, beneficiando sensiblemente la producción de bienes transables”. (1)

Es decir que, mientras el Estado generaba recursos genuinos (superávit fiscal) vía retenciones a las exportaciones, se iba recomponiendo lentamente el mercado interno y el país comenzaba a producir nuevamente bienes industriales y de valor agregado.

Muestra de esto es que durante ese período la economía argentina creció a una tasa anual acumulativa del 8,8% y, en tanto, el conjunto de los sectores productores de bienes lo hicieron al 10,2% anual, para el período 2002-2007.

De esta manera, no sólo los altos precios internacionales de los productos primarios exportados por el país favorecían nuestra balanza comercial (superávit comercial), sino que también fueron aumentando las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI), lo que posibilitó el superávit durante el período mencionado anteriormente.

No obstante, vale advertir que este proceso comenzó a revertirse desde mediados de 2007, cuando se evidencia una menor tasa de expansión en los sectores productores de bienes y, en particular de la industria manufacturera.

Este escenario se vio agudizado desde mediados de 2008 al estallar la crisis internacional, que trajo aparejado entre otras consecuencias una tendencia a la baja del valor de los productos primarios en el comercio internacional.

No obstantes, las medidas autodenominadas anti-cíclicas por los economistas heterodoxos, posibilitaron mantener (ya en el gobierno de Cristina Fernández) el desarrollo industrial argentino y un mercado interno dinámico y en expansión.

¿Qué cambió?

¿Crisis generada?

Lo que cambió con la llegada de Macri al gobierno, fueron justamente esas medidas.

Quita de las retenciones para los productores primarios –sojeros y mineros- (menor recaudación por parte del Estado, que a su vez pretende un achicamiento del mismo), una brutal devaluación (con una consecuente pérdida del poder adquisitivo que, sumado al aumento exponencial de los servicios básicos y de la inflación, han contraído sensiblemente el mercado interno) y, un retorno del país bajo la influencia del Fondo Monetario Internacional y del sistema financiero en su conjunto.

De esta manera, el enorme déficit tanto comercial como fiscal se acrecienta día a día.

Vale aclarar, que este último es consecuencia directa de los intereses de deuda dado la política de endeudamiento sideral llevada adelante por el gobierno de Cambiemos.

En síntesis: esta crisis ha sido generada intencionalmente.

El propósito es depreciar el salario argentino, así como los derechos laborales y, al mismo tiempo, llevar a cabo un fuerte ajuste por parte del Estado nacional así como el de los Estados provinciales.

Todo a favor del capital extranjero y las ansiadas inversiones que aún no llegan.

Por esto la Argentina pasó de ser modelo de desarrollo y crecimiento para los países periféricos, a ser sede de la timba financiera, la especulación y de un reformismo (tributario y laboral) beneficioso sólo para las multinacionales extranjeras y los capitales concentrados del país. Todos, para más data, en las listas de paraísos fiscales.

Por lo tanto, a las claras podemos observar que esta crisis ha sido generada para beneficio de los sectores que hoy se ven representados en el gobierno.

Parafraseando a Don Arturo Jauretche: estos doctores no buscan sanar al enfermo, (que no era tal), sino matarlo./

HR/

Referencias
(1) La recuperación industrial durante la post-convertibilidad, Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), Documento de trabajo Nº 6, 2010.
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