La finalidad es la de exiliar al pensamiento crítico, vaciar de contenido las ideas, uniformar un pseudo pensamiento que modifique conductas, en definitiva “crear realidad”.

LOS MEDIOS Y EL “EXILIO DEL PENSAMIENTO”.

Por Miguel Santín (FOTO)

Es el desarraigo, la extrañeza. Si imaginamos una analogía entre el exilio propiamente dicho y lo que producen los medios en la subjetividad, nos encontramos con que, mas allá de las redes conceptuales, residen esquemas emocionales profundos, que nos dan una singularidad sobre la apreciación de la realidad.

Por Miguel Santín
NAC&POP
24/10/2017

El exilio voluntario o forzado es el hecho de encontrarse lejos del lugar natural, de uno, impedido muchas veces de poder regresar bajo amenaza de cárcel o muerte.

Es el desarraigo, la extrañeza.

Si imaginamos una analogía entre el exilio propiamente dicho y lo que producen los medios en la subjetividad, nos encontramos con que, mas allá de las redes conceptuales, residen esquemas emocionales profundos, que nos dan una singularidad sobre la apreciación de la realidad.

La subjetividad -desde la perspectiva psicológica del conocimiento- es la propiedad de las “percepciones, argumentos y lenguaje• en los que se estructura el punto de vista particular.

Un punto de vista anclado a los esquemas referenciales de intereses y deseos.

Es precisamente sobre la emocionalidad a donde apuntan los medios de comunicación.

Trabajan esencialmente sobre las emociones básicas, primarias o innatas, miedo, alegría, tristeza, sorpresa, asco e ira.

La finalidad es la de exiliar al pensamiento crítico, vaciar de contenido las ideas, uniformar un pseudo pensamiento que modifique conductas, en definitiva “crear realidad”.

Una realidad virtual ligada al consumismo, los postulados neoliberales, el fomento de un darwinismo social y un malthusianismo encubierto.

Es la desaparición del pensamiento crítico, o al menos el impedimento producido por la alteración emocional, de poder interpretar la realidad de manera más profunda.

Quedan así, esquemas referenciales y configuraciones en un “círculo vicioso” que tiñe las apreciaciones de un solo color, quedando fuera, “exiliados”, otros colores y otros aspectos de la subjetividad que aprende y actúa.

Los depredadores sociales han dominado a través del tiempo, con las armas, el sometimiento de las economías reales, el desbalance tecnológico y la desregulación financiera.

Hoy día, en la denominada “aldea global” por Marshall McLuham, son los medios de comunicación los que juegan un rol preponderante en el ejercicio del dominio de las hegemonías sobre la sociedad.

Esto no invalida a ninguna de las estrategias anteriores, sino que las encubre o promocionan, según se den las circunstancias.

Es en la posguerra que se potencian de manera significativa los laboratorios de manipulación de la opinión pública, laboratorios en su momento secretos, así también como pensadores abocados a encontrar herramientas de manipulación.

Estas herramientas son muy conocidas tanto por los medios como por los ejecutores de campañas de Marketing, y las mismas apuntan directamente a la emocionalidad:

Panegirico y diatriba.

En marketing se lo denomina construcción de halo.

La construcción del “halo” redunda en exaltar las características positivas de un producto, persona o cualquier otro objeto de promoción.

Siempre apelando a las emociones tanto primarias como secundarias.

En el caso de Macri, abundan las fotos con su niña, con Margarita Barrientos, su mujer, la alegría de los bailecitos, los globos, el perrito, la foto adecuada, la puesta en escena, como fue la kafkiana estatua de Perón, y, porque no decirlo sus expresiones místicas new age.

La contrapartida a la construcción de halo es el “Devil halo” o sea Halo del diablo.

Igual que en el caso anterior, se expone a la opinión pública sin ningún sustento político.

Podría traducirse en, las calzas de Cristina, el video orgásmico con Obama, el “Síndrome de Hubris” de Nelson Castro, las carteras lujosas, la sospechosa muerte de Néstor, las fotos oportunas con gestos desagradables, etc.

En definitiva es la vieja estrategia del panegírico de quien se quiere promocionar y la diatriba de quien se quiere destruir.

Si uno se detiene a releer -desde este enfoque- los titulares (tanto de Clarín y La Nación), o mira TN, o escucha los editoriales de Radio Mitre, puede observar con claridad, la cantidad de veces que es utilizada.

Miedo

El miedo es una de las emociones básicas mas abordada de manera sistemática por los medios de comunicación, uno de los temas más reiterado fue el de la inseguridad, a modo de ejemplo hago un análisis de un titular de Clarín.

No recuerdo exactamente la fecha, estimo que hace un par de años, Clarín titula «Van Mas de Cien Crímenes en solamente Tres Meses»

Las estadísticas del índice de criminalidad en Argentina es el 5,7 asesinatos cada cien mil habitantes por año.

Poco más que el índice de los Estados Unidos, o sea 2.394 asesinatos por año, 199 x mes.

De allí se desprende que en tres meses, lamentablemente, ocurren alrededor de 600 homicidios intencionales.

Si nos atenemos a la cifra dada por Clarín, los índices de criminalidad bajan sustancialmente, pero, -huelga decir- que la finalidad del titular era otra.

Si bien los índices de criminalidad son altos con respecto a Chile y Uruguay, están entre los más bajos de Latinoamérica.

Clarín logra su objetivo, a través del miedo, e instala en la opinión pública “nos están matando a todos”, de esta manera van construyendo realidad en el sujeto.

Es de esta manera que logran que se cumpla esta analogía del exilio del pensamiento, que casi linda con una extrañeza del yo, muy cercana a la enajenación.

Es a través del miedo que logran acumular “energía psíquica” cuya expresión posterior es la emoción de la ira, expuesta, por ejemplo, en las caceroleadas, que, ante la angustia acumulada por el miedo, se canaliza hacia algún chivo expiatorio.

Los eufemismos y la tergiversación de la palabra.

Los medios se hacen eco de los vacíos discursos de cambiemos y enfatizan palabras claves como: sinceramiento, pobreza cero, trabajo genuino, inversiones, confianza, alegría, liberación del cepo, emergencia energética, pacto social etc-

Su verdadera intención es ocultar las palabras tarifazo, endeudamiento, la suspensión de paritarias, la quita de conquistas sociales logradas, la transferencia de riqueza hacia los sectores privilegiados etc.

Con la suavización de las palabras logran el efecto contrario al que produce el miedo.

Construyen una realidad virtual de “esperanza”.

La información sesgada.

Los medios tienen una falsa adjudicación por parte de las personas de un halo de verdad, para el común los medios no pueden mentir, lo que dicen es verdad y son depositarios de la confianza.

Son al decir de Lacan sujetos supuesto saber.

Los medios lo saben y especulan de manera flagrante, en el instante preciso en el que el ocultamiento o la exposición de una noticia lo requiere.

Saben que lograron en los procesos identificatorios un «yo no quiero ser como los negros que defiende Cristina, prefiero ser un lavador en Panamá»

Entonces les resulta muy fácil mantener permanentemente a Lazaro Baez en todos los medios y obviar consecuentemente los Panama Papers, así como las estafas del correo, el contrabando de Sevel, los contratos con Calcaterra, Caputo, el abultado endeudamiento la gestión como Jefe de Gobierno etc.

Y esta estrategia del sesgo de la información está siendo utilizada en toda Latinoamérica en connivencia con la justicia

Saben muy bien que los sectores medios, se identifican con aspiraciones de pertenecer a sectores que jamás los aceptaran, simplemente, los utilizan, y también construyen una pseudo realidad.

La repetición constante y la mentira.

Al mejor estilo “goebbeliano” se cumple eso de «miente miente… que algo quedara»

Lamentablemente pareciera cumplirse el pensamiento de Nietzche en el que habla sobre la verdad y dice que «La verdad es la mentira más eficiente».

Si imaginamos a la opinión pública como un magma de ideas y pensamientos es dable imaginar que un potente emergente, ha conceptualizado una percepción de realidad, moldeada por los medios, que luego, las redes sociales, reproducen como verdades incuestionables.

Ese emergente, esa columna del magma, es alimentada constantemente, con recursos económicos infinitos que los sectores poderosos destinan a financiar a los medios de comunicación y a los laboratorios de experimentos psicológicos de modificación de la conducta humana.

Provocan así el “exilio forzado del pensamiento crítico” y reinstalan el Fin de la historia de Fukuyama.

Permanentemente fomentan la deconstrucción postmoderna del pensamiento y la instalación de realidades consumidas a través de la pantalla.

Quienes pensamos que otro mundo es posible, que una sociedad más justa puede ser soñada y realizada, y por lo tanto en franca oposición al neoliberalismo estamos obligados a la ardua y ciclópea tarea.

Se trata de aceptar el desafío de repatriar del “exilio del pensamiento conculcado” de nuestros hermanos, sin dejar de observar, constantemente, que cada convencido por los Lanata, Morales Sola, Leuco y tantos otros, recibe su Ostracon*.

El pensamiento, lejos de cuestionar el egoísmo, las políticas neoliberales, la injusticia sobre los más pobres, el retroceso sobre las conquistas sociales, extiende la permanencia en el tiempo y amplifica la acumulación de riqueza por parte de los depredadores.

La cárcel o muerte era la amenaza para el regreso del exilio, la amenaza que plantean los medios es ,no hay espacio para quien piense diferente.

Y construyen una falsa realidad que el sujeto toma como real.

La guerra cultural está planteada.

MS/

*Ostracon u Ostrakon (del griego) es una concha o fragmento de cerámica sobre el que se escribía el nombre del ciudadano condenado al ostracismo.
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