Nuestro Olivier, nuestro Day Lewis, nuestro genio, Mi amigo querido. Hombre bueno y leal. Adios Federico. Guillermo del Toro (Twitter ✔@RealGDT)

COMPAÑERO FEDERICO LUPPI ¡PRESENTE! (PRÓXIMAMENTE ACTUARÁ EN EL COMANDO CELESTIAL)

En 1992, la cinta de Aristarain ‘Un lugar en el mundo’, que protagonizaba, fue Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y Goya a la mejor película extranjera de lengua hispana. Junto a Del Toro consiguió varios galardones internacionales, entre ellos, el Premio de la Crítica de Cannes y el Premio al Mejor Actor del Festival de Sitges. Gracias a su papel de villano en el filme de Agustín Díaz Yáñez ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’ Luppi recibió también el Premio Ondas. Nos deja Federico Luppi, gran referente de la interpretación mundial. Gracias por todo. DEP Antonio Banderas @antoniobanderas

NAC&POP
20 oct. 2017

Federico Luppi sabía perfectamente que Las últimas lunas, la obra final de su larguísima trayectoria en el teatro, la gran pasión de su vida, tenía detrás una historia trágica.

Fue la última representación de Marcello Mastroianni antes de morir.

Pero Luppi no tenía ninguna intención de seguir los pasos del actor italiano.

A sus 81 años, quería vivir para la siguiente obra, la próxima película, y se indignaba con los problemas de salud que le dificultaban su carrera.

De sus representaciones escénicas destacan “Korchac y los niños”, “Soledad para cuatro”, “Nuestro fin de semana”, “Luv”, “El canto del cisne”, o “El vestidor”, del escritor sudafricano Ronald Harwood, y con la que recorrió varias ciudades españolas en 1999.

También quiso probar detrás de las cámaras y dirigió su primer largometraje, ‘Pasos’, en 2005, sobre un guión de Hornos y protagonizado por Ana Fernández y Alberto Jiménez.

Era un grandullón incansable al que solo la mala suerte de una caída en su casa en el barrio de Villa Crespo apartó de los escenarios.

Unos meses después de esa caída, y tras un recorrido de ida y vuelta por hospitales, el actor murió el viernes en la Fundación Favaloro de Buenos Aires.

Comenzó su andadura en televisión en 1964, con apenas 28 años, en la serie

‘El amor tiene cara de mujer’.

Pronto dio el salto al cine  a las órdenes del argentino Rodolfo Kuhn con

‘Pajarito Gómez(1965).

Luppi, de familia humilde, emigrantes italianos que vivían en el campo en Ramallo, a 200 kilómetros de Buenos Aires, tuvo exactamente la vida que siempre soñó tener.

Hizo todo tipo de trabajos hasta que logró consagrarse como actor a partir de 1965 y desde entonces no paró.

 

En los 70´fue partícipe del Clan Stivel bajo el titulo de “Gente de Teatro”

Alli se ven Marilina Ross, Carlos Carella, Juan Carlos Gené, Barbara Mugica, Federico Luppi y Emilio Alfaro.

Ellos hicieron en TV la legendaria “Cosa Juzgada”

Luppi protagonizó la serie televisiva “COSA JUZGADA” con dirección de David Stivel, guión de Juan Carlos Gené y Martha Mercader con las actuaciones de Norma Aleandro, Carlos Carella, Marilina Ross, Juan Carlos Gené, Bárbara Mujica, Emilio Alfaro, Héctor Alterio, Luis Politti y el mismo, Federico Luppi.

 

Con ellos filmó “Los Herederos” estrenada el 18 de junio de 1970, bajo la dirección de David Stivel, el guión de Norma Aleandro y el mismo David Stivel y la actuación de Norma Aleandro, Marilina Ross, Emilio Alfaro, Carlos Carella, Bárbara Mujica, Federico Luppi, Eduardo Pavlovsky, Onofre Lovero, Niní Gambier y Alicia Bojacek.

 

 

Hizo más de 100 películas, entre ellas algunas míticas como…

Tiempo de revancha (1981)

Un lugar en el mundo (1992)

Lugares comunes (2002),

Plata dulce (1982),

o las de
GUILLERMO DEL TORO,

Cronos (1993)

El espinazo del diablo (2001)

https://youtu.be/aGvGwVnymeE

y El laberinto del fauno (2006).

“Nuestro Olivier, nuestro Day Lewis, nuestro genio, mi amigo querido. Hombre bueno y leal. Adios Federico”, escribió el director.

La última que rodó fue Nieve negra (2017), con Ricardo Darín, en la que mostraba a sus 80 años que conservaba su enorme presencia ante la cámara.

Logró fama mundial, se convirtió en el actor fetiche de leyendas como Adolfo Aristarain y vivió rodeado del mundo de actores y directores en los asados del domingo en su casa con su mujer y compañera de los últimos 20 años, la actriz y directora española Susana Hornos.

Ella le condujo en Las últimas lunas, una reflexión sobre la vejez en la que Luppi hacía un papel soberbio de alguien que era la antítesis que él: un hombre que acepta que sus hijos lo manden a una residencia de ancianos.

Él murió en la Fundación Favaloro pero hasta el día anterior estuvo luchando en su casa y con ganas de recuperarse para hacer más obras.

En esas reuniones el veterano actor solo se encendía al hablar de política o de actores, al recordar la larga tradición del teatro argentino, los grandes maestros con los que creció, y se inquietaba con el estado de una profesión que está sufriendo una vez más la durísima crisis de su país.

Su casa era casi un teatro, con un pequeño anexo para poder ensayar con Hornos y otros las obras que iban montando.

Hornos y Gustavo, uno de los dos hijos que Luppi tuvo de su primer matrimonio, se consolaban cerca del hospital pensando que el actor había llevado una vida plena hasta el final haciendo lo que le apasionaba.

Luppi era profundamente argentino, siempre pendiente de la actualidad de su país y dispuesto a tomar partido político.

Participó en 1974 en La Patagonia Rebelde, de Héctor Olivera, una película que trajo problemas en la dictadura a todos los que la hicieron, como Héctor Alterio, el otro gran actor argentino de su generación.

Incluso en los últimos meses, ya enfermo y muy debilitado en su casa, se indignaba al ver las noticias.

En 2001, cuando la economía argentina estalló por los aires y cinco presidentes se sucedieron en menos de dos semanas, Luppi decidió instalarse en España.

Pero no tardó mucho en volver a su Buenos Aires, donde el mundo teatral, su mundo, tiene tanta fuerza que puede competir con cualquier capital del planeta.

Apoyó al kirchnerismo, pero fue de los primeros en augurar que venía un cambio social y ganaría Mauricio Macri, algo que le horrorizaba.

Luppi, que vivía con sencillez en una casa de clase media con un pequeño jardín, reprochaba a Macri el aumento del coste de la vida en Argentina, con una inflación disparada.

“Por primera vez en mi vida me angustio cuando llega fin de mes.

Nunca me pasaba eso.

Llego con lo justo a fin de mes… si llego.

Aquí se hacen grandes negocios mientras la gente que gana 10 lucas (10.000 pesos, 500 euros) tiene que pagar 7.000 de luz o de gas”, clamó en su última entrevista en febrero.

Esa veta política fue recordada por Pablo Iglesias, líder de Podemos: “Pocos actores supieron tocar las conciencias como él. Que la tierra te sea leve maestro”, escribió.

Su vida giró en torno al teatro, al cine y a la historia de su país, de la que fue siempre de alguna manera protagonista.

Un recorrido lleno de amigos, de círculos personales, algunos dramáticos.

Cuando era muy joven, por ejemplo, trabajó con el padre de Juan Diego Botto, Diego Fernando, también actor.

Botto fue secuestrado por la dictadura y desapareció en 1977.

Luppi, que no llegó a exiliarse aunque pasó largas temporadas en España, tuvo en sus brazos al pequeño Juan Diego, con el que mucho después protagonizaría Martín Hache (1995), uno de sus éxitos más recordados en España.

Botto, como todos los que conocieron a Luppi y su enorme talento, también estaba conmocionado.

“El mundo hoy es más gris. Inmenso ser humano, grandísimo actor. Gracias por todo, Fede”, escribió Botto.

El móvil de Hornos no paraba de recibir mensajes de todo el mundo, de la diáspora de actores argentinos repartidos por el planeta, pero sobre todo de España.

Está pendiente el estreno de ‘Necronomicón’, un film del bonaerense Marcelo Schapces que terminó de rodar hace dos años.

LOVECRAFT EN LA BIBLIOTECA NACIONAL DE BUENOS AIRES
Dieter, un hombre sin edad, protege desde hace siglos al Necronomicón, el libro maldito, para que no sea abierto y conjurado, y así evitar que el Mal se adueñe del planeta. Un ejemplar del libro descansa, oculto, en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. La misteriosa muerte de Dieter lleva a Luis, un simple bibliotecario, a enfrentarse con las fuerzas que acechan al libro, mientras la ciudad parece corroída en un clima apocalíptico.
DIRECCION: Marcelo Schapces.
REPARTO: Federico Luppi, Diego Velázquez, María Laura Cali, Victoria Maurette, Nico García, Claudio Ferraro, Claudio Martínez Bel, Claudio Da Passano, Cecilia Rossetto y Daniel Fanego.

“Gracias por el arte. Gracias por el compromiso. Hasta siempre querido Federico Luppi” expreso en Twitter Gabriela Cerruti ✔ @gabicerru (9:48 – 20 oct. 2017)

En una de sus últimas entrevistas concedidas, en febrero de este año a ‘Clarín’, Luppi mostró su disconformidad con las políticas del Gobierno de Mauricio Macri y afirmó que le costaba cubrir sus gastos a fin de mes.

“Estoy decepcionado, amargado, tristón, solitario”, señaló.

¡Qué tristeza! Falleció Federico Luppi, gran actor comprometido con sus convicciones. Nuestro abrazo y acompañamiento a familiares y amigos, dijo Daniel Filmus en Twitter. @FilmusDaniel

Nadie olvida a los dos lados del Atlántico los papeles clave de un actor inagotable.

Un Compañero peronista de toda la vida.

Actuará próximamente en el Comando Celestial.

Fuente: El PAis / El Confidencial /Las 100 radios