Para el retrógrado programa económico del neoliberalismo recargado, hoy ejerciendo casi la suma del poder público, apenas hay lugar para 20 millones de argentinos

SOBRAMOS 25 MILLONES DE ARGENTINOS

Por Carlos Andrés Ortiz *

En ese plan político y económico, implementado por el establishment local, subordinado a los poderes financieros y colonialistas transnacionales, a duras penas y con bajísimos salarios precarizados, apenas hay lugar para 20 millones de argentinos, de los cuales al 85/90 % pretenden llevar a los empujones a niveles salariales de infra consumo, (ni siquiera de subsistencia), con la falaz excusa de la “competitividad” de la economía argentina.

Por Carlos Andrés Ortiz
NAC&POP
23/09/2017

Para el retrógrado programa económico del neoliberalismo recargado, hoy ejerciendo casi la suma del poder público, apenas hay lugar para 20 millones de argentinos, por lo que claramente “sobramos” 25 millones de argentinos.

Nos llevan a los empujones al feudalismo oligárquico al estilo del que en siglo XIX implementó “el régimen” mitrista; oligárquico, ultra liberal y subordinado a Gran Bretaña, vigente desde 1862 a 1916;

Claramente busca ejercer sin límites la suma del poder público, persiguiendo a jueces y funcionarios judiciales que no les son “dóciles” o a lo sumo sutilmente subordinados, en casos “sensibles” como las múltiples causas judiciales que involucran al presidente, sus ministros y otros colaboradores.

En esos casos parece funcionar la “justicia express” con rápidos sobreseimientos y descarte de pruebas contundentes y cruciales-

Instalan la censura periodística con diversos grados de sutileza, llegando a límites mayores- en el caso de Roberto Navarro- cuyos brillantes trabajos de investigaciones muy bien fundamentadas, evidentemente, molestaron al establishment.

Con presiones sobre funcionarios inducidos a renunciar prematuramente pese a tener mandatos vigentes con cobertura constitucional o legal como con Echegaray en la AFIP y Vanoli en el Banco Central.

Supuestos legisladores opositores avalaron todos los desguaces y endeudamientos.

Dirigentes de la CGT -que parecen dóciles complacientes- avalando las medidas destructivas y excluyentes.

Con una cerrada cobertura mediática de los medios de difusión concentrados.

Con el claro y evidente pacto de retirados proceseros (*) de las FFAA y el neoliberalismo CEOcrático, al cual apoyan retirados e incluso seguramente buena parte del personal en actividad, lo que se evidencia en las redes mediáticas y en expresiones diversas, un hecho reconocido, incluso, por analistas políticos como Rosendo Fraga.

El grueso de los uniformados evidencian aplaudir o a lo sumo ignorar el desguace industrial, tecnológico, el empobrecimiento masivo, y las acciones vergonzosas de resignación de soberanía y de subordinación expresa a las Potencias Atlantistas (las de la OTAN y asociadas).), concentrados en los indultos, subas de salarios y ciertas “reivindicaciones” sectoriales.

La concepción de “patriotismo” de esos uniformados, parece agotarse en el himno y la bandera, lamentablemente; con escasos conocimientos históricos que no pasan más allá de las tergiversaciones del mitrismo, y evidentemente con muy pobres o nulos entendimientos de Geopolítica.

Muestran palmariamente seguir encerrados en perimidos esquemas de los años ’70, “persiguiendo zurditos” mientras hoy la realidad pasa por otros carriles muy diferentes.

En ese plan político y económico, implementado por el establishment local, subordinado a los poderes financieros y colonialistas transnacionales, a duras penas y con bajísimos salarios precarizados, apenas hay lugar para 20 millones de argentinos, de los cuales al 85/90 % pretenden llevar a los empujones a niveles salariales de infra consumo, (ni siquiera de subsistencia), con la falaz excusa de la “competitividad” de la economía argentina.

Refuerzan esas políticas, los “consejos” del FMI y entes similares, además de ciertos pedidos o “recomendaciones” de “empresarios exitosos”, los que alegan sesgadamente que es la única alternativa para hacer “crecer el empleo y la economía” (¡¿?!), pregonando en los hechos una vuelta a la semiesclavitud de los asalariados como imperaba en Argentina en el siglo XIX y como hoy está vigente en muchos países del mundo en los que los derechos de los trabajadores son pisoteados o directamente son inexistentes.

Ese modelo de concreto genocidio económico, con endeudamiento brutal, cuyos intereses impedirán financiar los mínimos requerimientos de salud y educación pública, con millones de parias desocupados y excluidos, y sin perspectiva alguna de futuro, digno ni menos aun, de soberanía nacional, solo cierra con una fuerte represión.

Represión para la cual reflotaron larvados odios a “civilachos revoltosos y supuestamente, “vagos”, sin ver que esos “revoltosos” son maestros con sueldos miserables, médicos de hospitales públicos precarizados y bastardeados, o trabajadores convertidos en desocupados crónicos.

Durante la Dictadura del “Proceso” han instalados mediante sutiles. pero severos cursos de adoctrinamiento. dictados con formatos de la Escuela de las Américas, odios y cerrazones mentales profundos, para que -en su momento- se acepte sin límites la doctrina de la seguridad nacional, dejando sin efecto la Doctrina de la Defensa Nacional, y con ello pisoteando, de hecho, toda noción real de soberanía nacional, reduciéndola a formalismos de himno y bandera huecos de contenido.

Muy pocos argentinos parecen tomar conciencia que la acelerada implementación de un nuevo Plan Morgenthau, a la medida de Argentina, no solo es para condenarnos al subdesarrollo crónico, sino también para concretar la balcanización que por poco lograron con la crisis de 2001/2002, ahora en versión corregida y aumentada.

Balcanización que a la vez, de perpetrarse, sepultará toda posibilidad de concretar el viejo anhelo de la Patria Grande, pendiente desde nuestras independencias formales en el siglo XIX.

La Patria Grande es el único camino viable en el mundo de los Grandes Bloques Geopolíticos, ya claramente imperante en el siglo XXI.

 

• (*) “Proceseros”= partidarios y/o copartícipes del gobierno cívico militar que usurpó el poder en 1976, para implementar el neoliberalismo salvaje.
• Carlos Andrés Ortíz es analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Nacido en Posadas, Misiones, Argentina. Perito Mercantil egresado de la Escuela Nacional de Comercio Libertador General San Martín de Posadas.
Graduado de Contador Público en 1974, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE – Universidad Nacional del Nordeste, Resistencia, Chaco.
Posgrados en: Docencia Universitaria – Fac. de Ciencias Económicas – UNaM (Universidad Nacional de Misiones) // Gestión de la Calidad – Fac. de Ingeniería – UNaM // Gestión Ambiental – Fac. de Ing. – UNaM // Gestión de la Producción Fac. de Ing. – UNaM // Especialista en Gestión de Producción y Ambiente – Fac. de I. – UNaM // Maestría en Gestión de la Energía – UNLa (Universidad Nacional de Lanús, con auspicio de la Comisión Nacional de Energía Atómica) – Diplomado Superior en Geopolítica Regional y Nacional y Miembro Honorario y Permanente del Instituto Combate de Mbororé, de Posadas.
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