Los dos agentes iraní-venezolanos entrenados en Cuba tomaron las pastillas de Chiquitolina y, de ese modo, pudieron desplazarse por todo el edificio evitando ser registrados por las cámaras de seguridad.

CHIQUITOLINA

Por Juan del Barrio

Luego pasaron reptando bajo la puerta del departamento. En su interior, recuperaron su tamaño original, drogaron al fiscal con una sustancia indetectable en las pruebas toxicológicas, lo metieron en el baño, lo asesinaron y lo acomodaron en el piso, contra la puerta.

Por Juan del Barrio

NAC&POP

21/09/2017

Los dos agentes iraní-venezolanos entrenados en Cuba tomaron las pastillas de Chiquitolina y, de ese modo, pudieron desplazarse por todo el edificio evitando ser registrados por las cámaras de seguridad.

Luego pasaron reptando bajo la puerta del departamento.

En su interior, recuperaron su tamaño original, drogaron al fiscal con una sustancia indetectable en las pruebas toxicológicas, lo metieron en el baño, lo asesinaron y lo acomodaron en el piso, contra la puerta.

Colgaron una mini-Batisoga de los bordes del agujero de la cerradura y volvieron a reducirse.

Treparon, salieron del baño y se fueron como habían venido.

Ya en la vereda, cesó el efecto de la segunda pastilla, volvieron una vez más a su tamaño normal y se tomaron un taxi.

Estaba todo fríamente calculado.

Era el crimen perfecto.

¡No contaban con la astucia de los peritos de Gendarmería!

Gracias por tanto, Chespirito.

JdB/

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