Libertad es un término superior de las conductas colectivas del pueblo, en su afán de construcción de caminos comunes de soberanía política.

LOS IMPERIOS NO SON PERMANENTES Y MUCHO MENOS INVENCIBLES.

Por Jorge Rachid

Tanto el Yrigoyenismo como el Peronismo, fueron derrotados por la asociación del cipayaje con el capital extranjero en su necesidad de control económico. Declarar la Independencia Económica por parte de Perón en Tucumán, era la necesidad de afianzar en el inconsciente colectivo del pueblo, el camino apuntado por nuestros Padres Fundadores, de héroes y mártires que cubrieron de gloria la lucha por la Liberación Nacional, que sólo es posible con Soberanía Política.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
19/9/17

“SEAMOS LIBRES, LO DEMÁS NO IMPORTA NADA” JOSE DE SAN MARTÍN

“LOS MÁS NECESITADOS, SERÁN LOS MÁS BENEFICIADOS” ARTIGAS

Ambas frases resumen los pensamientos y las acciones de nuestros Padres Fundadores, que junto a Bolívar que sintetizando esos conceptos, publica su famosa, trascendente y actual Carta de Jamaica.

Gritos de libertad y soberanía que aún resuenan en América Latina.

Los ecos de estas expresiones de lucha, se plasman todavía, en los estertores del UNASUR, expresión máxima de la Patria Grande en los últimos 16 años.

No podía tolerar el imperialismo semejante muestra de independencia económica y cultural, expresión soberana de los pueblos americanos, fragmentados por la balcanización inglesa en el siglo XlX y principios del XX y luego por la garra imperial de EEUU, que a partir de su propia independencia, se planta como potencia colonial en nuestra geografía, saqueando territorio mexicano, invadiendo países díscolos a sus intereses e instalando la Doctrina de Seguridad Nacional, que sembró de dictaduras militares a nuestros países.

Lo habían intentado las Invasiones Inglesas en pleno Virreynato, fueron vencidos, quisieron resistir los españoles el grito libertario, fueron expulsados, intentaron desde el Imperio Portugués quedarse con la Banda Oriental, fracasaron.

Esta sucesión muestra que los Imperios no son permanentes y mucho menos invencibles.

Desde Corea en 1950, pasando por Vietnam y hoy en Irak y Afganistán, en la guerra más larga que nunca desarrolló EEUU y las está perdiendo, marcando el comienzo de la retirada, que sufrimos nosotros, los latinoamericanos, a quienes consideran desde EEUU su propio espacio.

De ahí el combate por todos los medios que han lanzado sobre los llamados populismos, que fueron los procesos políticos emancipatorios, que son los que más daño han causado a su economía y su control hegemónico, al desarrollar estratégicamente un plan soberano de Patria Grande, bajo los Institutos de Defensa del UNASUR, el ISAG oficina regional en salud, proyecto del Banco del Sur y la asociación con el BRICS, Brasil, China, India y Sudáfrica, que nos incorporó al mundo multipolar, de nuevos actores mundiales, todos contrarios al hegemonismo yanqui.

Claro que los conceptos lanzados por San Martín o Artigas, resignificados al día de hoy, nos interpelan en la hora actual, sobre nuestras propias conductas sociales y políticas, que lejos de plantear procesos colectivos de construcción de utopías y esperanzas, apuntalan el individualismo acompañado de la defensa de los intereses sectoriales, por sobre el “bien común”, los cual lleva inexorablemente a la diáspora social y el debilitamiento consecuente de la soberanía nacional.

La disociación entre el comportamiento cotidiano y sus dolores, del espacio simbólico del pensamiento, nos es producto de la casualidad, determinando conductas sociales antitéticas con sus propios intereses a largo plazo.

Es una construcción de los cientistas sociales de las escuelas del pensamiento creadas por los grupos de tareas financieras, como los fondos buitres, verdaderos azotes supranacionales, que arrasan soberanías nacionales, condicionando el comportamiento de los pueblos, invaden culturalmente apuntalando conductas suicidas colectivas en lo social, al convencer al pueblo, que la pérdidas de derechos es una “necesidad de la época”.

Cuando decimos suicidas es porque los procesos neoliberales, como el instalado en nuestro país, despliega todo el arsenal de herramientas coercitivas sobre la población, bajo al advocación del miedo generalizado que paraliza y del odio reconcentrado que hace perder la objetividad.

Ambas herramientas de manual de la Teoría de Shock, tiende a naturalizar procesos que en otras etapas de la vida, como en los últimos 12 años hasta el 2015, parecían lejanas e imposibles.

Esta descripción, justifica el término suicidio social.

Por eso es imposible la discusión entre Libertad y Corrupción, ya que no ocupan espacio común en el plano de las ideas, por eso la instalación de la denigración absoluta de la contra parte política, es decir el gobierno anterior, es necesaria para colocar al gobierno bajo la advocación de la potencia hegemónica, verdadero gobierno actual de la Argentina, gerenciado por los CEOS elegidos para su diseño estratégico sobre América Latina, sin dudas colonial, apuntalado por sus cipayos locales.

Libertad es un término superior de las conductas colectivas del pueblo, en su afán de construcción de caminos comunes de soberanía política, procesos que sólo se dieron en gobiernos nacionales y populares en el siglo XX, como antes en las luchas de federales nacionales contra unitarios entreguistas, que finalmente vencieron y escribieron la historia de los vencedores.

Tanto el Irigoyenismo como el Peronismo, fueron derrotados por la asociación del cipayaje con el capital extranjero en su necesidad de control económico.

Declarar la Independencia Económica por parte de Perón en Tucumán, era la necesidad de afianzar en el inconciente colectivo del pueblo, del camino apuntado por nuestros Padres Fundadores, de héroes y mártires de cubrieron de gloria la lucha por la Liberación Nacional, que sólo es posible con Soberanía Política, que día a día va entregando el actual gobierno, convenciendo al pueblo de su necesidad, cuando en realidad es su karma a futuro, hipotecado y colonizado por generaciones, en la medida que va “deconstruyendo” la ampliación de derechos sociales conseguidos en la “década ganada”, sepultando los intentos de construcción de un modelo de Justicia Social.

Por eso necesitan “la corrupción”, como necesitan Nissman, la represión, la persecución judicial cooptada, para amparar el saqueo programado de nuestro país, que sólo el movimiento nacional consolidado desde el peronismo y su liderazgo, puede frenar en la entrega y evitar el dolor social.

¿DONDE ESTÁ SANTIAGO?

A %d blogueros les gusta esto: