A semanas del Día de la Lealtad, el peronismo parece estar en estado de asamblea.

LA PRIMAVERA PERONISTA

Por Miguel Angel De Renzis

Para los adultos mayores, otrora fundadores de la gloriosa Juventud Peronista, llegó el tiempo de reconocer que fuimos más importantes que los padres fundadores, pero mucho más que nosotros lo son los jóvenes de hoy. Toman al peronismo ya no como un sentimiento sino como una doctrina y una ideología.

Por Miguel Angel De Renzis
NAC&POP

18 de septiembre de 2017

En octubre del 45 el país cambió el rumbo.

El mundo también.

A un mes del Día de la Lealtad el peronismo parece estar en estado de asamblea.

En el nacimiento del peronismo concurrieron distintos factores, entre ellos lo que ocurría a nivel internacional.

El 16 de julio de ese año, en Potsdam, Roosevelt, Churchill y Stalin se repartían el mundo.

Y un día después se conocía el Tratado de Washington donde nacía el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Pocos días después, el 24 de julio los laboristas ingleses derrotaban a Winston Churchill.

El 3 de agosto en Yalta determinan la zona de influencia de las potencias.

Días después, Hiroshima y Nagasaki.

El 15 de agosto se anuncia el fin de la segunda guerra mundial.

El 22 de octubre el Vaticano daría una señal inequívoca: Pio XII llama a las mujeres a participar el política.

En la Argentina el 4 de junio de 1943 había estallado un golpe militar contra la Concordancia, que era un acuerdo conservador – radical que se había sucedido después del golpe del 30 cuando se volteó a Hipólito Yrigoyen.

Pero aquí participaban un grupo de coroneles que querían en serio una revolución que cambiara el estado colonial que habían usufructuado los ingleses en la Argentina dependiente.

Rawson, Ramírez y finalmente Farrell se suceden para ver quién iba a presidir de facto la Nación.

El general Avalos, jefe de Campo de Mayo, miraba con recelo a los jóvenes coroneles, a pesar que él mismo había aceptado integrar el GOU.

Una oscura Dirección de Trabajo es transformada en la Secretaría de Trabajo y Previsión.

A su frente, el coronel Juan Domingo Perón.

De aquí al 17 de octubre, la historia es conocida.

Avalos había encomendado a un grupo de mayores del Ejército eliminar físicamente a Perón.

Entre ellos estaba Desiderio Fernández Suarez, que en 1956 fue responsable de los fusilamientos de León Suarez cuando manejaba la policía provincial.

Ese 17 de octubre de 1945 nacía un Movimiento Revolucionario: el Peronismo.

Hoy, a 17 años de comenzado el siglo XXI debemos analizar las cuatro etapas del peronismo:

El PF: padres fundadores, llegaron del nacionalismo, del socialismo, el conservadorismo, el comunismo, de los independientes, y fundamentalmente de los yrigoyenistas radicales.

El PR: el peronismo de la Resistencia, el que nace el 16 de septiembre de 1955, pero que se empieza a imaginar después de la barbarie gorila británica asesina del 16 de junio de 1955 cuando bombardean Buenos Aires.

Esta generación está nutrida por los PP: los puros peronistas, hijos de los padres fundadores que dieron dos generaciones de resistentes, la segunda y más violenta nace en el 70.

Y hoy es el tiempo de los PR, los peronistas de la razón, los jóvenes que no conocieron a Perón, que no sufrieron por Perón y que no disfrutaron a Perón.

A 30 días del Día de la Lealtad, este mensaje es para ellos.

Tienen que forjar la segunda Primavera Peronista.

Nuestros padres fundadores merecen todo el respeto, pero del punto de vista cultural llegaron de distintas expresiones liberales, a excepción de grupos nacionalistas, y de participar en el partidocracia post revolución francesa.

Distinto es el caso de los PP, que veneramos a los padres fundadores, pero culturalmente nos forjamos en la tercera posición, a sabiendas de que Perón formó un Movimiento y no un partido.

Para estos adultos mayores otrora fundadores de la gloriosa Juventud Peronista, llegó el tiempo de reconocer que fuimos más importantes que los padres fundadores, pero mucho más que nosotros son los jóvenes de hoy.

Porque toman al peronismo ya no como un sentimiento sino como una doctrina y una ideología.

Entre los Puros Peronistas están los verdaderos fundadores de la Resistencia y la segunda generación que cumplió la etapa del retorno por el camino y el sendero que ellos marcaron.

Desde Darwin Passaponti hasta el último militante combatiente caído hay sangre de jóvenes peronistas para alcanzar un estado de derecho y una democracia.

La infiltración, la traición la partidocracia serán rechazadas en tiempo y forma si los peronistas de la razón, es decir, los jóvenes, se enteran de la obra gigantesca de los años más felices.

Un día Perón reunió a los jóvenes y guiñándoles un ojo, les dijo: “… no es cuestión de tirar un viejo por la ventana todos los días… pero de vez en cuando hay que hacerlo.”
Felipe Deolindo Bittel, un compañero luchador del peronismo, integró la fórmula con Italo Argentino Luder, que fue vencida por Alfonsín- Martínez, y que provocó la primera derrota electoral del Justicialismo.

En plena campaña, Bittel dijo “entre la liberación y la dependencia, nosotros luchamos por la dependencia.”

Este error del compañero fue una frase premonitoria. Vendrían después los que cantando la marchita hicieron todo por la dependencia.

Cuando Herminio Iglesias en 1983 sacó el 41% de los votos, se tomó el episodio como una catástrofe.

Hoy se festeja el 34%.

La palabra “renovación” en el peronismo está viciada de un entrismo que los yuppies rubios de ojos celestes hicieron en su momento atrás de Antonio Cafiero.

La ortodoxia nunca aceptó la palabra “renovación” y muchos renovadores fueron amigos de la socialdemocracia y del socialcristianismo.

Por lo tanto, no se trata de renovar nada sino que los jóvenes se hagan cargo de la herencia revolucionaria del Movimiento.

Debe volverse a la mesa de juventud donde alguna vez convivieron las distintas vertientes del Movimiento, significando la lucha y el trabajo político.

Hay que dejar el afán electoralista y ocupar el espacio social, político y gremial que está en franco deterioro.

Apostemos a la primavera peronista.

Más del 50% del padrón electoral tiene menos de 45 años.

Hay otra Argentina, la del 34% de pobreza, la de los indigentes, los desocupados y vienen por más cambios, para hacer un país para pocos con la miseria de muchos.

Hemos vuelto al pre peronismo.

Es necesario recrear la primavera.

MADR/

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