De una o de otra manera el pasado regresa, pero no exactamente igual.

CORSI E RICORSI EN LA HISTORIA ARGENTINA

Por Carlos "Chino" Fernández

Sin desconocer la pertenencia al peronismo del sindicato de camioneros y sus principales acompañantes, esta corriente sindical consolidada a partir de 2009/2011 , con la centralización de la conducción en la CGT Azopardo a partir del 2004, es de alguna manera la continuidad de la tendencia sindicalista surgida en los años 20 del siglo pasado en la idea de concebir el desarrollo del país de manera integral desde el sindicato.

Por Carlos Chino Fernández
NAC&POP
Septiembre de 2017

“…La Historia no avanza en forma lineal hacia el progreso, sino en forma de ciclos que se repiten…” (Giambattista Vico)

Cuando pensamos que la historia inexorablemente se encamina hacia un futuro de progreso indefinido, vemos con asombro reaparecer fenómenos y procesos que nos remiten al pasado.

De una o de otra manera el pasado regresa, pero no exactamente igual.

El movimiento histórico tiene forma de espiral, se vuelve a estadios que pensamos superados, pero cada vez que sucede, lo es desde una nueva perspectiva.

No se trata de un eterno retorno de todas cosas como decía Nietzsche o al permanente retorno de la Antigüedad como sostenía Robert Kaplan.

En la Argentina contemporánea, esta tesis de la no linealidad del devenir histórico, puede materializarse en algunos procesos de reciente aparición.

Posterior al crack del 2001, en el marco de la crisis de los partidos tradicionales (UCR y PJ), se destacan dos indicadores:

El primero hace a la aparición de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista (CNSP), más conocida como el Moyanismo y, por otro lado, la aparición y expansión nacional del PRO (Propuesta Republicana) como corriente política.

La CNSP, con eje puesto en el sindicato de camioneros y un conjunto de gremios aliados, es la expresión de la re-primarización de la estructura económica de la Argentina.

Re-primarización, que indica la centralidad de la actividad de producción y exportación de bienes primarios, más la distribución, la logística y el transporte de esos bienes.

Sin desconocer la pertenencia al peronismo del sindicato de camioneros y sus principales acompañantes, esta corriente sindical consolidada a partir de 2009/2011 , con la centralización de la conducción en la CGT Azopardo a partir del 2004, es de alguna manera la continuidad de la tendencia Sindicalista surgida en los años 20 del siglo pasado.

Su esencia está reflejada en la idea de concebir el desarrollo del país de manera integral desde el sindicato.

Lo central es la organización y la fortaleza de la organización sindical.

Aquel programa sindicalista, fue en la década del 40 sintetizado-junto a otras tendencias del movimiento obrero-, por la aparición del peronismo.

Hoy resurge en cierto modo como causa de la crisis y descomposición del peronismo institucional.

Y más concretamente por la inoperancia del Partido Justicialista.

Al mismo tiempo, crea el partido de la Cultura la Educación y el Trabajo (CET), como respuesta al desplazamiento de dirigentes sindicales de lugares expectantes de las listas electorales en el PJ.

En segundo lugar, la aparición del PRO, en el 2005, como partido del puerto de Bs As, o como partido de derecha, muchas veces etiquetado como de neo-liberal, es en realidad y sobre todo a partir del 2015 – cuando se alía con la UCR, logrando la expansión nacional y el triunfo en el 2015-, la expresión de un nuevo conservadurismo popular.

Esta idea conservadora se refleja en la forma de construcción política.

Además de haberse adaptado a las nuevas tecnologías, al marketing y al uso de los medios de comunicación y las Redes Sociales; el PRO, viene desarrollando una política territorial y de alianzas, disputándole cara a cara el poder tradicional al peronismo en el Conurbano Bonaerense y en otras partes del país.

Ahora bien, ambos procesos, que si bien en un caso involucra al movimiento sindical de origen peronista y por extensión al peronismo en su conjunto, y el otro caso, es un nuevo fenómeno que se potencia con la articulación del partido y la cultura radical, nos hablan de un retorno al pasado histórico en otras condiciones.

La reaparición de un comportamiento “sindicalista” en el movimiento obrero y del “conservadurismo popular” en el sistema de partidos políticos, hablan de este corsi e recorsi, en el devenir histórico.

La interpelación al modelo sindical peronista, antes que ser conversada por el gobierno actual, fue afectada por el gobierno anterior, ya que permitió que una gran cantidad de sindicatos sean reconocidos por simple inscripción, sin personería gremial, debilitando la existencia del sindicato único por rama de actividad propio del modelo peronista.

También podemos mencionar que durante los últimos años se han incrementado los Convenios Colectivos de Trabajo por Empresa y, se han, multiplicado las comisiones de delegados de base que no responden al sindicato de referencia.

Las transformaciones estructurales en la base económica y social de nuestra sociedad, generó un movimiento de trabajadores cuya organización no se basa en el sindicato ni en los partidos políticos, sino más bien, en criterios barriales cooperativistas de la economía popular, en donde el Estado interviene al margen del sindicato de referencia.

Esta nueva cartografía sindical y social, exige pensar hacia el futuro, considerando la pérdida de representación relativa del peronismo en la sociedad nacional.

En cuanto a la expresión política de partido, el PRO, cooptó una parte del peronismo y desarrolló una estrategia territorial en algunos casos similar, mientras que desde el Estado fortalece la obra pública como garante del desarrollo

Acerca del Peronismo

Desde el año 1983, el PERONISMO, sintetizó dos veces sus crisis precedentes. Una con Menem, después de disputar la interna con Cafiero en 1987 y la otra con Kirchner, después del abandono de Menem en 2003.

En ambas situaciones, los resultados electorales crearon las condiciones para los nuevos liderazgos.

Esta oportunidad parece ser diferente, ya que de antemano, la corriente que sacará más votos el próximo octubre dentro del peronismo, no tiene el reconocimiento de las otras agrupaciones.

Todo lo que nace, finalmente termina su ciclo de vida.

Será el fin de la historia para el Peronismo, o el inicio de una nueva síntesis.

CCHF/

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