Imperdible exposición de Miguel Funes Diputado de la Nación por la Provincia de Buenos Aires

“SANTIAGO MALDONADO, TEMA DE EXTREMA GRAVEDAD” (MIGUEL FUNES DIPUTADO DE LA JOTAPE EN EL CONGRESO DE LA NACION)

“Revelada la identidad de Ariel Garzi, el nombre de este testigo desprotegido, tuvo que salir por los medios de comunicación para que su rostro sea visible, y para que lo tengamos que cuidar, en forma, conjunta o estar atento a lo que le pueda pasar a este joven testigo.”


NAC&POP
13/09/2017

Sr. PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor diputado Funes.

MIGUEL FUNES: Señor Presidente; Lamento tener que haber presentado el proyecto de declaración que ingresó en su momento, así como también lamento tener que pedir la palabra por este tema que es de extrema gravedad, pero esta Casa de Leyes no podía parecer inconmovible e indiferente ante tamaño suceso.

Sabemos que es de público y notorio conocimiento la reacción a nivel nacional e internacional, y es nuestro deber pronunciarnos con seriedad y contundentemente al respecto.

Sabemos, también, que un amplio abanico de organizaciones de derechos humanos, sociales, políticas y sindicales sostienen que la desaparición de Santiago Maldonado es una desaparición forzada.

Lo es, en general, para una parte de la comunidad y también para mí como militante, en virtud de que el bloque me encomienda tomar la palabra en un tema tan sensible y conmocionante, por lo que se me hace difícil hilvanar palabras.

Santiago, cabe recordar, joven artesano –como se lo define a secas para soslayar el compromiso que tiene con esta comunidad mapuche-, vive en El Bolsón, Río Negro, hace un tiempo ya, pero hay que subrayar que es oriundo de 25 de Mayo, un distrito de nuestra provincia de Buenos Aires; que su padre y su madre, parte de su familia y amigos siguen viviendo en el lugar y que es nuestro deber representarlos, tomar la palabra y peticionar en nombre de su familia por la aparición con vida de este joven.

No quiero dejar de repasar lo acontecido el 1º de agosto, en PuLof, en Resistencia de Cushamen -para explayarnos con claridad sobre el lugar-.

Ese día la Gendarmería Nacional desplegó un operativo importante -después me referiré a lo agresivo-, en virtud de que había, aproximadamente, un centenar de uniformados de la fuerza en cuestión para levantar un corte en la ruta 40, donde no había más de diez personas.

Luego de levantar el corte, ingresaron en forma ilegal a la comunidad y, como si no alcanzara con los golpes propinados y los balazos efectuados, le quemaron las pertenencias a la gente de esa comunidad mapuche.

Al ser reprimidos en forma brutal, todos los hombres que estaban en el corte, menos uno, cruzaron el río que se encuentra a metros del lugar.

Ese que no cruzó, señor Presidente, es Santiago.

La familia, los amigos, aseguran que no sabía nadar.

Nos imaginamos, entonces, la adrenalina y el momento que ha pasado Santiago Maldonado, al sentirse acorralado y no poder escapar ante una brutal represión que también es de conocimiento público.

Los testigos que han declarado, que estaban del lado de esa orilla en la comunidad en cuestión y quienes estaban enfrente, pudieron ver cómo Santiago fue levantado y retirado del lugar en una de las camionetas de Gendarmería por personal de la misma.

Cuando uno observa el video que se conoció hace días, si presta atención a las imágenes y, en particular, al audio, da cuenta de lo que –creo- podemos considerar que tenía la forma de una cacería.

Voy a citar textual, para que no queden como palabras mías lo que puede ser considerado un insulto en este recinto, los gritos que se pueden apreciar a viva voz, como: “Dale, hijo de puta”, “Tirale al negro, escopeta”, haciendo referencia al escopetero; escuchar en varias ocasiones la palabra: “Fuego”, refiriéndose conceptualmente a abrir fuego y a disparar.

Una vez denunciada la desaparición, se llamó a una conferencia de prensa, varios organismos de derechos humanos, como el CELS, la PDH, la Liga por los Derechos Humanos, que no solamente presentaron un habeas corpus con celeridad sino que señalaron y ayudaron a hacer más públicas aún las declaraciones de Pablo Noceti, el Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación, que conduce Patricia Bullrich, quien lanzaba declaraciones estigmatizantes, falaces y amenazantes para toda la comunidad Mapuche.

También, estas expresiones las voy a citar de forma textual:

“A partir de ahora, en cualquier tipo de actividad pública que haga el RAM, van a ser detenidos y elevados a juicio todos.

Cuando corten la ruta 40 los vamos a detener; cuando se concentren de nuevo frente al Juzgado Federal, los vamos a detener; que lo tengan en claro, porque eso es lo que va a ocurrir.

Con el RAM no tenemos nada que dialogar; lo único que vamos a hacer es judicializarlos; van a quedar todos presos”.

La verdad, que ante semejantes expresiones, primero, lo que quiero señalar -porque puede prestarse a confusión, no hay contradicción en lo que digo- es que esta comunidad no forma parte del RAM, que es Resistencia Ancestral Mapuche, como sus siglas lo indican; y, la segunda, que parece que en la Argentina puede haber solo un tipo de corte de rutas, como lo que sucedió en el 2008 por más de 100 días.

Para entender el tenor de estas declaraciones, señor Presidente, digo que hay que recordar que Noceti es un abogado reconocido por haber sido parte de un estudio que defendía a un represor como Galtieri; y también voy a citar, en forma textual, sus dichos, su pensamiento sobre lo que él califica sobre el juicio a los genocidas, que son “la legalización de una venganza diseñada por el poder político, al servicio de inconfesables intereses.

O que la anulación de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final, tendrían que avergonzar a todo jurista de la República”.

Esas son expresiones de un funcionario Nacional, de este Gobierno Nacional, que forma parte del área de la actual Ministra de Seguridad de la Nación.

La Ministra aseguró que Noceti había pasado por casualidad, aproximadamente a las 2:30 horas, y que se habría bajado para saludar; algo que también señaló ayer Peña, en la Cámara de Diputados.

Lo que no dicen, más allá de un hecho que –humildemente- para mí no tiene nada de casual, es que 6 horas más tarde, volvió a pasar por el mismo lugar; el lugar del cruce, ahí donde es la entrada a una de las estancias del señor Benetton, en la ruta 40, y ya hay personas que han testimoniado al respecto.

Por eso llama la atención que no quieran reconocer que no solamente estuvo en el lugar para dar órdenes, sino que pasó por ahí, por el mismo lugar y no es que siguió su recorrido para seguir con sus tareas, como lo señaló la Ministra.

Justamente, Bullrich, cuando fue citada al Senado, afirmó que Noceti dio órdenes, pero no tuvo que ver con la parte operativa, y agregó: “Nosotros dirigimos la estrategia, pero no damos órdenes operativas sobre el terreno”.

Ese mismo día Bullrich señaló que no había que estigmatizar a la Gendarmería, pero es ella la que estigmatiza a la familia, señor Presidente.

No puede delegar la responsabilidad de la investigación a la familia, y ser tan perversa de plantear que la familia no colabora con la investigación.

Además, señaló a la familia de Maldonado como violenta.

Bullrich junto a Garavano y a Avruj, maltrataron a los organismos de Derechos Humanos, a los que también se les planteó que no colaboraban, y hasta -incluso- se los acusó de actuar como servicio y de culparlos, porque se filtró un audio.

No son justamente los organismos de Derechos Humanos y de espacios como HIJOS, que militan y bregan hace tanto tiempo por los derechos humanos y por la libertad, a quienes puedan acusar e injuriar de esa manera.

Justamente es este el Gobierno Nacional, y es esta nuestra Nación la que tiene un presidente de la República relacionado con cuestiones de espionaje.

La situación es más preocupante e intimidatoria aún, por declaraciones recientes de Avruj que afirma que contarles a los alumnos, en las escuelas, sobre la situación de Santiago, es peligroso y doloroso.

Creo que es mucho más doloroso tener funcionarios en la cartera de Gobierno Nacional que hagan este tipo de apreciaciones y que, cotidianamente, como lo han hecho, desde este último año y medio en la Nación, se refieran, despectiva y peyorativamente a cuestiones que hacen a los derechos humanos y que son de público conocimiento.

Podríamos hacer un repaso de los distintos funcionarios, que hasta fueron corridos de sus carteras, por sus exabruptos y por las terribles expresiones al respecto, señor Presidente.

Como corolario y haciendo gala de su inoperancia, Bullrich quien tiene la responsabilidad de velar por la integridad física de quien era, hasta ese momento, un testigo protegido, reveló la identidad de quien intentó, al menos, comunicarse con el celular de Santiago a las 24 horas de haber sido desaparecido.

Y claro, una vez revelada la identidad de Ariel Garzi, el nombre de este testigo desprotegido, tuvo que salir por los medios de comunicación para que su rostro sea visible, y para que lo tengamos que cuidar, en forma, conjunta o estar atento a lo que le pueda pasar a este joven testigo.

Señor Presidente, entre lo del testigo desprotegido y el furcio de la Ministra, me pregunto: ¿será un furcio entre el bando de los que lo queremos encontrar y el de la Ministra que no lo quiere encontrar?

Y pensaba lo que debe estar pasando esta familia, deben sentir culpa, porque le dicen que no colaboran con la investigación.

Esta familia se apoya de primera mano y en forma inmediata en los organismos de los Derechos Humanos, porque encuentra un Estado que no da respuestas.

El Estado, también, es negacionista de este hecho concreto que sucedió en la Argentina, y ya no hablo de la teoría de los dos demonios, que, dicho sea de paso, la Ministra dijo que los demonios no eran tan demonios.

Es importante, también, señalar algunas cuestiones que rozan lo absurdo y lo perverso.

Se planteó que Santiago es terrorista -no voy a hacer chistes-, que mantiene lazos con los kurdos, con las FARC y con el IRA.

Parece descabellado, ¿no?

Hago mención para salvar el honor de este joven -aún desaparecido-, pero, también, para poner sobre relieve, el nefasto rol de los medios de comunicación con este tema y con otros tantos.

Ya habíamos escuchado y leído en el Grupo Clarín sobre un comando venezolano-iraní adiestrado en Cuba, para otra causa.

Siempre surgen estas hipótesis, pero con esta, en particular, señor Presidente, se han superado.

No podemos olvidar otra información, que si no fuera porque estamos hablando de un desaparecido en Argentina, resultaría cómica: hay un barrio en Gualeguaychú donde todos se parecen a Santiago.

La nota, además del título, dice que un camionero habló con alguien que venía en una bicicleta y le dijo que era de Chubut; ese día hicieron allanamientos y fueron a una comunidad en la que, aparentemente, muchos se parecen a él.

Otro de los trascendidos es el del puestero de la compañía de Tierras del Sud Argentino, quien denunció que el 21 de julio, supuestamente los RAM, quisieron ingresar a la vivienda en donde estaba cuidando su puesto, y que él, para defenderse, le pegó un navajazo a uno de ellos.

Es de Perogrullo tener que explicar que, después de esto que salió a la luz, se trata de instalar la teoría de que quien podría haber sido herido gravemente es Santiago Maldonado.

Por lo cual, si esa es la hipótesis, se instala que el 1° de agosto no estaba en el lugar.

Ante esta operación, la familia aportó pruebas de que pasados esos días y cercano al 1° de julio, Santiago había tomado contacto con su familia mediante llamados telefónicos e intercambiando mensajes de texto.

Pero si esto no alcanza, hace días, también, fue presentado como prueba por la familia, una de las imágenes que aportó el canal 4, de Esquel, donde aparece una persona que su familia dice que es Santiago, pues lleva la misma gorra, campera y botas.

Esa filmación, señor Presidente, es del 1° de agosto, el día de la brutal represión a esa comunidad. Aun ante la insistencia de los funcionarios del Gobierno Nacional de negar -siempre la palabra “negar” y el “negacionismo”-, que no tiene que ver con una desaparición forzada, el 24 de agosto la Fiscalía del Juzgado Federal, de Esquel, cambió la carátula y dijo que, efectivamente, es una desaparición forzada y pone foco sobre Gendarmería, que es lo que siempre han planteado los testigos que se han presentado y su familia.

Luego de 34 años del regreso a la democracia, de gobiernos que, más allá de los matices y las diferencias, bregaron por los Derechos Humanos, por la memoria, la verdad y la justicia, duele que la consigna vuelva a ser: “Aparición con vida”.

Por eso, señor Presidente, reconozco y considero oportuno que, esta Cámara no podía dejar de hablar de este tema tan importante y serio.

Ya no tiene que ver con una cuestión del manual y del reglamento de esta Casa de Leyes, sino sobre lo que nos está pasando en Argentina y, particularmente, con un joven que es oriundo de la provincia de Buenos Aires y su familia que está sufriendo.

Es por eso que nuestro bloque no solamente adhiere a una actividad que se está llevando, hoy en día, en su pueblo, 25 de Mayo -una charla abierta, donde participan hombres de la estatura de Pérez Esquivel-, sino que mañana todos tenemos que marchar hacia Plaza de Mayo para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Muchas gracias.

(Aplausos)

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