Hace 200 años cuando en la Argentina aún existía la esclavitud .

BOUCHARD, EL CORSARIO QUE DIO LA LIBERTAD A LOS ESCLAVOS EN MADAGASCAR

Por Fernando Del Corro

Mientras en el territorio del ex Virreinato del Río de la Plata y aledaños se desarrollaban las guerras de la Independencia que concluyeron en 1824 con la batalla de Ayacucho, siete años antes, el 4 de septiembre de 1817, exactamente 200 años atrás, la fragata “La Argentina” arribó a Tamatave (actualmente Toamasina) en la costa suroriental de la isla africana Madagascar y ante la presencia de cuatro buques negreros que se aprestaban a partir liberó a los esclavos.

Por Fernando Del Corro
Telam
02/09/2017

Mientras en el territorio del ex Virreinato del Río de la Plata y aledaños se desarrollaban las guerras de la Independencia que concluyeron en 1824 con la batalla de Ayacucho, siete años antes, el 4 de septiembre de 1817, exactamente 200 años atrás, la fragata “La Argentina” arribó a Tamatave (actualmente Toamasina) en la costa suroriental de la isla africana Madagascar y ante la presencia de cuatro buques negreros que se aprestaban a partir liberó a los esclavos.

Fue la primera intervención internacional argentina, fuera del territorio del ex virreinato y sus adyacencias y formó parte de la notable expedición corsaria del formalmente recién independizado país, el 9 de julio de 1816, denominado entonces Provincias Unidas en Sud América luego devenido Provincias Unidas del Río de la Plata y en República Argentina.

Su responsable fue el marino francés de nacionalidad argentina Hyppolite de Bouchard bautizado originalmente como André Paul, nombre que él se cambió por el referido Hyppolite, castellanizado por Hipólito, probablemente en homenaje a esa mitológica guerrera griega Hipólita, sobre la que se especula que pudo haber luchado en la Guerra de Troya, y cuya etimología es “la que libera a los caballos” mientras que Bouchard fue un liberador de hombres como que, además de los afros de Madagascar, ya había liberado al almirante, su superior, quién había sido tomado prisionero en El Callao, en el actual Perú, el 9 de febrero de 1816.

La cuestión es que, al llegar a Tamatave, Bouchard fue entrevistado por un marino británico quién le informó que cuatro buques negreros, uno francés y tres británicos, se aprestaban a partir luego de haberse apropiado de una gran cantidad de habitantes de la isla para someterlos a la esclavitud pero, según le expresó el mismo oficial, él no se encontraba en condiciones para impedirlo.

Rápidamente el marino argentino encañonó a los barcos en cuestión y personalmente ejerció “el derecho de visita” británico y recorrió las embarcaciones verificando la denuncia recibida por lo que dio la orden de liberación de los esclavos al tiempo que tomó para su tripulación los alimentos existentes en las mismas contra una orden de pago en Buenos Aires tras lo cual esperó la llegada de la corbeta británica “Conway” para que su capitán asumiera el control de los esclavistas y luego “La Argentina” volvió a su navegación liberadora, ahora con el refuerzo de cinco tripulantes del negrero francés que se sumaron a sus filas.

Si bien dicha acción marcó una visión humanitaria, sobre todo en un joven país en el que si bien la Asamblea del Año XIII había declarado la “libertad de vientres” la esclavitud siguió vigente hasta la Constitución de 1853 y luego parcialmente hasta la reforma de 1860 en cuyo texto fue definitivamente eliminada.

Prácticamente es desconocido el hecho, incluso en el mundo diplomático, que Bouchard fue quién hizo que a la Argentina, como estado independiente, tuviese su primer reconocimiento en agosto de 1818 por parte del monarca del Reino de Sándwich (hoy Hawái, parte de los Estados Unidos de América), Kameha Meha I quién, además debió devolver un barco argentino en el que habían llegado unos desertores amotinados, al tiempo que dejó como embajador en ese país al jerezano Francisco de Paula Marín quién residía en Honolulu.

Entre sus logros militares también estuvo la toma de la ciudad de Monterrey, entonces parte del Virreinato de México, el 24 de noviembre de 1818, donde los patriotas argentinos destruyeron todo el poder militar español y la residencia del gobernador al tiempo que se aprovisionaron de una importante cantidad de ganado tras lo cual realizó otras acciones en la misma California siendo también importantes sus acciones en la costa Centroamericana del Océano Pacífico y la del Perú.

Particular importancia tuvo su accionar en Filipinas donde el bloqueo a la ciudad de Manila durante unos dos meses provocó la interrupción del comercio español con esa colonia en la que se desató un fenómeno de desabastecimiento y alta inflación.

Bouchard había iniciado su campaña como marino argentino en 1811 a las órdenes de Juan Bautista Azopardo para ser luego integrantes de Regimiento de Granaderos a Caballo organizado por el general José Francisco de San Martín y, más tarde un hombre clave para el irlandés Guillermo Brown, su posterior jefe, hasta que el 9 de julio de 1817, al cumplirse el primer año de la Independencia, partió desde la Bahía de Barragán iniciando esa campaña gloriosa que fue una enorme facilitadora de las campañas de San Martín a Chile y Perú.

Vivió como hombre de confianza de San Martín durante el gobierno de éste en el Perú donde luego creó un ingenio azucarero en el que, paradójicamente, trabajaban esclavos uno de los cuales le dio muerte en 1837 y sus restos, localizados recién en 1962 fueron trasladados al panteón de la Armada en el Cementerio porteño de La Chacarita.

FdC/

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