La estrategia neoliberal es fragmentar el movimiento obrero y diluir las organizaciones sociales para evitar el estallido social

FRAGMENTAR EL MOVIMIENTO OBRERO Y DILUIR LAS ORGANIZACIONES SOCIALES ES LA INTENCION DE MACRI

Por Jorge Rachid

A lo largo de la historia la fragmentación ha sido el objetivo de los imperios sobre los países colonizados y del neoliberalismo sobre los pueblos, en sus objetivos de desmontar las construcciones sociales de los estados de bienestar y justicia social, que afectan los intereses de los sectores concentrados del poder, al propender a la distribución de las riquezas.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
24/8/17

A lo largo de la historia la fragmentación ha sido el objetivo de los imperios sobre los países colonizados y del neoliberalismo sobre los pueblos, en sus objetivos de desmontar las construcciones sociales de los estados de bienestar y justicia social, que afectan los intereses de los sectores concentrados del poder, al propender a la distribución de las riquezas.

Nuestro país, pionero en la organización sindical y líder en Latinoamérica en cuanto a afiliaciones de trabajadores que supera incluso los sindicatos de los países centrales, constituye un obstáculo importante para el avasallamiento de los derechos sociales, entre los cuales el marco legal laboral, eje que sostiene el edificio de la seguridad social en la Argentina.

El Movimiento Obrero Organizado no es sólo un sector social reclamante, es esencialmente un poder político que ha sido empoderado por la historia del peronismo, como uno de los pilares de la defensa del modelo social solidario, que desde hace 70 años, constituye un freno a los avances de los procesos neoliberales en cada época.

Desde la resistencia peronista en adelante, los trabajadores marcaron los hitos de las historias de lucha que convergieron solidariamente en la Toma del frigorífico Lisandro de la Torre por el gremio y su dirigente Sebastian Borro, que originó inmediatamente después de la represión el Plan Conintes que militarizó áreas esenciales del trabajo en represalia.

Los gremios de Sitrac-Sitram en Córdoba dieron pié a la movilización que culminó en el Cordobazo, que marcó el final de los 20 años pensados de Onganía.

Luchas y movilizaciones contra las dictaduras, como la de abril de 1979 cuando aún desaparecían compañeros, convocada por los 25 gremios en combativos, núcleo duro que siguió a esa experiencia única de la CGT de los Argentino en 1968 que dio batalla, convocando a sectores que afianzaron la lucha en la masa crítica obrero estudiantil, que dio paso a la nacionalización del estudiantado y la militancia activa en el “luche y vuelve”, del conjunto del pueblo.

Fue la CGT Brasil de Ubaldini quien dio la estocada final al proceso militar con la huelga de marzo de 1982, siempre sembrada de mártires y presos del régimen.

Cada paso de esas historias fue documentada en su tiempo con los reclamos del movimiento obrero desde Huerta Grande, La Falda, el Programa del 1° de Mayo de la CGT de los Argentinos y los 26 puntos de Ubaldini.

Cada documento expresaba el modelo de país a defender desde la reforma agraria a la nacionalización de la banca y el crédito.

Hoy como continuidad del MTA y la CTA que dieron batalla al neoliberalismo de los 90, con la Marcha Federal junto a la CCC del Perro Santillán, convocando a otros gremios a la lucha, la Corriente Federal de Trabajadores, que ha formulado un programa de 27 puntos, sumados al conjunto de MOO, van produciendo avances en la lucha contra el intento neoliberal de desmontar los derechos adquiridos en los últimos 12 años de gobierno peronista.

Este momento político merece algunas reflexiones en éste marco de análisis, cuando el MOO es atacado desde el gobierno, paralelamente desde algunos sectores del movimiento nacional y desde las agrupaciones de izquierda.

Claro que en el MOO como en cualquier sector político o social existen personajes que claudican en la lucha, entregan el espíritu de lucha en función de supuestas canonjías del poder que después intentan explicar racionalmente desde posiciones políticas incomprensibles. Esos ataques masivos al MOO son funcionales al gobierno neoliberal, más allá de críticas justas y producen un debilitamiento en la focalización de la lucha contra el enemigo común,

No es menor la convocatoria de los Movimientos Sociales junto al MOO, que ha demostrado un poder de fuego importante a la hora de frenar las reformas laborales y previsionales, que junto a la tributaria, intentará el neoliberalismo para instalar estructuralmente su nuevo modelo de acumulación de riquezas, agro exportador, financiero y alineado automáticamente al poder hegemónico de EEUU, que se ha asentado sobre Latinoamérica, como último refugio de sus derrotas en las aventuras bélicas que han costado millones de muertos en el mundo oriental, en pocos más de 10 años de agresión continua.

Entonces será necesario replantear los ejes de la lucha en esta etapa de resistencia, donde el movimiento nacional ha conservado, pese a los ataques la mayoría del pueblo a su lado, como se ha demostrado en las elecciones, en fijar las prioridades sobre las cuales se darán los próximos pasos de lucha política y social, en las urnas y en las calles, fortaleciendo las organizaciones que luchan juntas, respetando sus tiempos, predicando y disuadiendo de los conflictos y tensiones internas que naturalmente existen en el movimiento nacional.

El movimiento obrero y los movimientos sociales son indispensables en la construcción del modelo social solidario que soñamos en la reconstrucción del poder, ya que la política, que intenta el enemigo enterrar, debe sacar músculo de la articulación clara de objetivos programáticos con esos sectores.

En ese sentido que haya 3 dirigentes sindicales en los primeros 10 lugares de la lista de Cristina, habla de un claro mensaje en esa dirección.

JR/

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