Con la doble vieja-nueva moral, EEUU intenta disciplinar a los países con gobiernos populares de Sudamérica.

PREDADORES

Por Jorge Rachid

Los corrompedores de ayer, hoy y siempre intentan dictar moral a los “corrompidos”, aquellos que adscriptos al “americam way of live”, creen que al servicio del Imperio sus servicios serán pagados. “La paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio” dice la Biblia y así actúa el Imperio norteamericano, siendo vencido en todos los teatros de operaciones donde se dedicó en los últimos 16 años.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
31/7/17

Los corrompedores de ayer, hoy y siempre intentan dictar moral a los “corrompidos”, aquellos que adscriptos al “americam way of live”, creen que al servicio del Imperio sus servicios serán pagados.

Desde los griegos “Roma no paga traidores”, ni nunca lo hizo EEUU a los largo del siglo XX, sino que lo digan Noriega de Panamá agente de ellos, preso en las mazmorras yanquis, Hussein colgado en Irak, los sucesivos presidentes claudicantes de México y Ollanta Humala de Perú, hoy preso.

“La paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio” dice la Biblia y así actúa el Imperio norteamericano, que siendo vencido en todos los teatros de operaciones donde se dedicó en los últimos 16 años a operar, fue vencido en sus aspiraciones y en el terreno militar, dejando una secuela de casi dos millones de personas muertas en Irak, Siria, Afganistán, Libia, Yemen, Cisjordania y Gaza de Palestina, por lo cual se atrincheró en América Latina, la que considera su propio territorio.

Esa concepción colonial de EEUU, que desde el inicio mismo de su emancipación de Inglaterra, con su moral capitalista calvinista avanzó sobre los territorios al sur del río Grande, tomando casi un tercio de la geografía mexicana, hoy California, Texas, San Francisco que sin pudor anexó a sangre y fuego. Colonizó Cuba metiendo sus intereses en la guerra de Liberación cubana a principios del siglo XX, quedándose con su manejo: los tres primeros presidentes fueron norteamericanos. Invadió Panamá, Guyana, Colombia, República Dominicana, promovió golpes de estado en cada país con muertos, desaparecidos y exiliados por millones.

Aplicó EEUU política emanadas en lo militar de la Escuela de las Américas con la Doctrina de Seguridad Nacional, en lo económico de la escuela de Chicago, luego del Consenso de Washington, en lo internacional alineamiento automático, intentando hasta el 2005 aplicar esas políticas “del garrote”, como la denominaban los sectores duros republicanos.

Pero ese año con Chávez, Lula y Kirchner el fracaso del ALCA, llevó a EEUU a reelaborar su estrategia, comenzando a esmerilar a los gobiernos populares, con objetivos destituyentes.

No dudaron los agentes de EEUU de provocar crisis con golpes de Mercado financiero, con narcotráfico marcado, con corrupciones direccionadas y por supuesto con cipayos locales, que en su afán de poder, se transforman en empleados de sus intereses.

Cada gobierno fue golpeado, algunos como Honduras y Paraguay destituidos, Dilma desplazada, Evo rodeado, Correa con sublevaciones policiales, Venezuela con golpes de estado petroleros que dieron 48 horas de cárcel a Chávez hasta que fue rescatado por el pueblo, cuando ya EEUU había reconocido ese empresario petrolero como presidente asumido, por 36 horas. Otra derrota del imperio.

Comenzaron entonces con el golpe continuo económico social.

Lo produjeron como quisieron hacerlo con Cuba, durante 50 años ahogando su economía, mientras con la solidaridad del UNASUR ese país hermano, Venezuela que fue el único en el mundo, que habilitó miles de millones de dólares para que la Argentina pudiese salir de la crisis en el 2001, cuando el imperio se relamía con la dolarización y un gobierno títere.

En Venezuela comenzaron con el desabastecimiento, a escala, traficando alimentos subvencionados robados al pueblo, a terceros países, lo mismo que el tráfico de billetes moneda, que fueron apropiados y sacados del circuito, provocando crisis económica.

Nos enteramos ahora que en el 2008 EEUU puso millones de dólares para fragmentar Bolivia, en un intento separatista de la zona más rica del país, dejando a las zonas áridas y montañosas para los pueblos originarios.

Acusaron a Evo de narcotraficante cuando cortó relaciones con la DEA que operaba traficando, como en el resto del mundo y combatiendo a quienes no se le someten.

Evo echó a la Embajada y la USAID, herramienta de la CIA, ahora Agencia nacional de Seguridad de EEUU, ya que la CIA se dedica sólo a asesinar a distancia, supuestos objetivos, o sea personas “peligrosas para EEUU”

Ahora, con la crisis provocada en Venezuela y los gobiernos de Brasil, Argentina, Perú y Colombia, más la OEA conducidos por EEUU apuntan sobre la Revolución Bolivariana, que lleva 16 elecciones, que tiene nueva Constitución, como la tienen Bolivia y Ecuador, que han desplazado constituciones liberales, que no tenían la radiografía de sus propios pueblos, copiando esquemas eurocentristas, de libertades individuales y coacciones colectivas, con derechos conculcados en nombre de la propiedad privada.

O sea un país soberano, con un pueblo movilizado es atacado por sectores opositores que despliegan una estrategia de violencia destituyente, con bombas, asesinatos, bloqueos, amenazas, atacando la convocatoria a elecciones constituyentes, verdadero dislate de una estrategia que sólo puede ser apoyada por cipayos colonizados, que además son acompañados por grandes masas de población que sólo se informan por los medios “occidentales y cristianos”, que ignoran e invisibilizan a los negros, mulatos y humildes del mundo, que en el caso de Venezuela, como en Brasil se los ha puesto en vida.

Sin dudas es el petróleo el motor de la ofensiva norteamericana, disciplinar América bajo el concepto “América para los americanos”, o sea “ellos”, es el correctivo necesario a sus intereses imperiales en el único territorio que le queda, convirtiéndolo en una zona de disputa del conflicto entre el mundo Unipolar y el Multipolar, que tiene guerras en marcha en otras latitudes.

Vientos de violencia campean en Venezuela, con una “oposición” que entre bombas y muertos pretende desconocer a las mayorías populares que emergieron con la revolución-.

Los peronistas, esto lo pasamos en 1955 y el mundo calló, en 1976 tuvimos más eco internacional, ahora debemos gritar y promover la defensa del pueblo hermano, injustamente agredido por la voracidad imperial, sin límites de lucro y control político.

JR/

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