El organismo, que está bajo la órbita del titular del Sistema de Medios Públicos, Hernán Lombardi, despidió a dos trabajadores y encima a uno de ellos lo echaron, según denuncia la asamblea, por hacerle una pregunta "incómoda" a Horacio Rodríguez Larreta.

CENSURA Y DESPIDO EN TELAM POR INCOMODAR A RODRÍGUEZ LARRETA

En el caso de Moreira, además, su despido tuvo el gravoso condimento de razones políticas e ideológicas, ya que fue consumado apenas después de ser reprendido por las autoridades de la empresa por realizar una pregunta “incómoda” al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

DESPIDIERON A UN TRABAJADOR DE TÉLAM POR “INCOMODAR” A RODRÍGUEZ LARRETA

Video subido por NotiGH

El Destape

11 de julio 2017

Es por el despido arbitrario de dos trabajadores, la falta de respuestas sobre la recomposición salarial y el proyecto oficial de achicar el área publicitaria.

Por despidos, problemas salariales y por el vaciamiento de una sección, la agencia de noticias estatal Télam está en crisis.

El organismo, que está bajo la órbita del titular del Sistema de Medios Públicos, Hernán Lombardi, despidió a dos trabajadores y encima a uno de ellos lo echaron, según denuncia la asamblea, por hacerle una pregunta “incómoda” a Horacio Rodríguez Larreta.

Por eso la asamblea decidió hacer un paro además de los otros reclamos. En un comunicado difundido, manifestaron:

Las trabajadoras y los trabajadores de la agencia Télam se declararon hoy de paro hasta las 22 a raíz del despido arbitrario de dos trabajadores, la falta de respuestas sobre la recomposición salarial y el proyecto oficial de achicar el área publicitaria. La medida fue adoptada en Asamblea General a partir de una propuesta de la Comisión Gremial Interna del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa). La empresa despidió a los compañeros periodistas Enzo Moreira y Alejandro Ledesma, ambos del sector Audiovisual.

En el caso de Moreira, además, su despido tuvo el gravoso condimento de razones políticas e ideológicas, ya que fue consumado apenas después de ser reprendido por las autoridades de la empresa por realizar una pregunta “incómoda” al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

“¿Por qué preguntaste eso?”, fue la primera reacción que recibió el compañero Moreira de parte de algunos de sus jefes al regreso de una cobertura sobre el “Elefante Blanco” de Villa Lugano, en la que el periodista, en el natural ejercicio de su oficio, había preguntado sobre la existencia de denuncias por sobreprecios en la obra pública.

Al día siguiente, la gerenta Magdalena Cash le informó que no se le renovará su contrato por “razones presupuestarias”.

Se trata de un caso doblemente grave.

Es, por un lado, el despido arbitrario e injustificado de un periodista calificado.

Despedido justamente por hacer bien su trabajo.

A la vez, constituye un acto de persecución política, sindical y de disciplinamiento: ¿Con qué libertad sale a preguntar un periodista de Télam a la calle después de semejante acto ejemplificador?

El despido ocurre, además, en el Sector Audiovisual en el que la gerenta Cash y su amanuense Pla, en este momento de tour vacacional en Estados Unidos, promueve cada día un acto de abuso, maltrato o falta de respeto a alguno de los profesionales del área. Bajo el discurso del diálogo, finalmente sólo hay intolerancia.

Proclama intercambio, pero exige una relación militar de mando y obediencia.

En ese estado, además, la Asamblea General expresó un repudio a Cash y a su brazo ejecutor, el jerárquico Pablo Plá, más el responsable de Radio, Pablo Domián, que intercambio su pertenencia al campo de los trabajadores a cambio de una categoría.

Nuestros patrones, campeones de la libertad de expresión y del pluralismo cada vez que les ponen un micrófono, ejercieron y ejecutaron en forma cínica la peor forma de censura: la que se materializa dejando a trabajadores en la calle.

La CGI ofrece su más amplio respaldo a los compañeros despedidos -que se suman a un despido previo, también arbitrario, de Andrea Holgado- y le reclama a la empresa que revierta su autoritaria decisión.

También demandamos un verdadero aumento salarial –no la miseria del 20 por ciento- y defendemos la misión histórica de la agencia en la administración y control de la pauta publicitaria oficial.