Este pibe se me acercó muy educadamente a pedirme algo para comer.

EL PIBE

Por Miguel Bovati

Creo que en la selva en que vivimos, necesitamos imperiosamente dejarnos de romper los huevos con pelotudeces. En algún punto de inflexión, perdimos el rumbo, desordenamos las prioridades.

Por Miguel Bovati
NAC&POP
22 de abril •

Este pibe se me acercó muy educadamente a pedirme algo para comer.

Lo senté conmigo y lo invité.

Se durmió sentado, tiene las manos negras de tanta suciedad.

Hace cuatro años que vive en Retiro, sólo sin familia.

Le pregunté qué había pasado, y me contestó “larga historia amigo”.

Y se durmió sentado después de comer.

Creo que en la selva en que vivimos, necesitamos imperiosamente dejarnos de romper los huevos con pelotudeces.

En algún punto de inflexión, perdimos el rumbo, desordenamos las prioridades.

Sean felices si tienen dónde dormir, algo para comer, y a quién abrazar.

El resto, son puras mierdas.

MB/

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