“Repudiamos este acuerdo porque no queremos ser poblaciones sacrificables", expresó el colectivo ambiental pucará desde Catamarca

“NO QUEREMOS SER POBLACIONES SACRIFICABLES” (MARCHAN EN CATAMARCA CONTRA EL ACUERDO FEDERAL MINERO)

“El Acuerdo Minero Federal viola todos los derechos conquistados de protección de los pueblos originarios, de los glaciares y legislación de provincias que han rechazado enérgicamente esta industria extractiva y altamente contaminante y saqueadoras de los bienes comunes de las presentes y futuras generaciones”.

El Federal

Junio 2017

“Repudiamos este acuerdo porque no queremos ser poblaciones sacrificables”, expresó el colectivo ambiental pucará desde Catamarca, esta provincia, al igual que veinte más firmaron el acuerdo federal minero.

Catarmarca, junto con San Juan son dos de las provincias más afectadas por la industria minera.

Organizaciones ambientalistas y sociales nucleadas en el espacio Pueblos Catamarqueños en Resistencia y Autodeterminación (PUCARA), marcharon contra el Acuerdo Federal Minero que este lunes firmaron 21 provincias y emitieron un comunicado reafirmando su oposición.

“El Acuerdo Minero Federal viola todos los derechos conquistados de protección de los pueblos originarios, de los glaciares y legislación de provincias que han rechazado enérgicamente esta industria extractiva y altamente contaminante y saqueadoras de los bienes comunes de las presentes y futuras generaciones”.

Catamarca fue una de las provincias firmantes del acuerdo, en ella está una de las minas más grandes del país, La Alumbrera, que consume el 85% de la energía de toda la provincia.

La Alumbrera necesita 100 MWh para funcionar, cinco veces más que lo que consumen todos los habitantes de Catamarca, el gobierno le autorizó a la empresa a usar 86 millones de litros de agua por día, cifra que representa más de lo que consume toda la provincia.

Es un clásico ejemplo de cómo la industria extractivista quema recursos naturales sin producir nada más que ganancias para los propietarios de la empresa y daño al medio ambiente.

“La Alumbrera en más de dos décadas de explotación hemos experimentado en carne propia el sufrimiento y la pobreza de los pueblos cordilleranos afectados por la minería”, señala el comunicado del colectivo ambiental.

El Acuerdo Federal Minero, esgrime el argumento que las provincias recibirán más dinero por regalías, y que las empresas mineras harán obras que promuevan una “minería ambiental y sustentable”

Algo imposible de hacer.

Lo cierto, como señalan especialistas, es que la minería a cielo abierto es contaminante, y en nuestro país sobran los casos de contaminación que no son tomados en cuenta por los gobiernos provinciales, sedientos de algunos millones de pesos que la industria les da como dádiva.

La Rioja, Chubut y La Pampa fueron las únicas tres provincias que le dijeron que no al Acuerdo, pero que ya logró consenso nacional, ahora tiene que pasar por el Congreso, pero se descuenta que se aprobará en tiempo record.

El colectivo Pucará hace años que viene resistiendo en Catamarca el avance de la minería, nació en la ya histórica Asamblea el El Algarrobo en Andalgalá, y nuclea a Asambleas de Chañar, Yokavil, Autoconvocados Fiambalá Despierta, Autoconvocados por la Vida de Tinogasta, Vecinos de Londres, Belén, Anquincila y Ancasti, entre otros. Juntos denuncian que la minería está dejando una huella de muerte en la provincia que “posee los peores índices de cáncer, enfermedades respiratorias, cutáneas, etc, y al mismo tiempo es una de las más pobres y carentes de trabajo del país, y con economías regionales destruidas”.

Los altos indices de desocupación en Catamarca “demuestran que es falaz decir que la minería produce fuentes de trabajo y desarrollo económico.

Por el contrario, produce el efecto inverso, y por ello es que se rechaza esta actividad”, afirma el comunicado de PUCARA, que continúa: “El Acuerdo Federal Minero significa el avance de una agresiva política minera nacional y provincial en detrimento de la vida, exterminio de las fuentes de agua y vulneración del territorio de los pueblos catamarqueños prexistentes a la llegada de la conquista y colonización”.

“Repudiamos este acuerdo porque no queremos ser poblaciones sacrificables en pos de un supuesto desarrollo económico que no beneficiará en ningún aspecto a nuestros pueblos y a la nación, sino a intereses ajenos a la vida, y producirá un acelerado deterioro de la Madre Tierra”, muchos en Catamarca quieren otro modelo de desarrollo, uno que defienda la vida y no la pobreza y la contaminación.

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