«Ahora hay que ver si esa gente va a hablar. Es una historia que al no tener final, duele mucho», cuenta su hija Bárbara

FUERON DETENIDOS, TRAS 41 AÑOS, LOS SECUESTRADORES DE ROCIO MARTINEZ, MADRE DE BARBARA Y CAMILO GARCIA EN ARGENTINA

Bárbara García y su hermano Camilo conocido periodista televisivo, con la foto de su madre en un afiche de los tiempos felices. La familia del periodista Martín García supo así que su casa fue el primer lugar al que se dirigió la ‘patota’, «personas que entraban en las casas para torturar y robar», por ser Rocío editora de El Combatiente y una de las fundadoras del sindicato docente CTERA.

Por B. G. Pomarada
El Comercio.es/Asturias
16 junio 2017

Barbara García marchando con la corriente Patria para Todos

La gijonesa Rocío Ángela Martínez llegó a Argentina en la adolescencia, debido al exilio político de su padre, un líder minero de Cabrales.

Las consecuencias de las dictaduras militares volvieron a cruzarse en su camino un 13 de junio de 1976, cuando fue raptada en su propia casa en Buenos Aires.

El pasado martes, también 13 de Junio, justo cuarenta y un años después, cuatro de los secuestradores, militares, fueron detenidos.

«Que los hayan arrestado es un hecho único, nadie lo puede creer», cuenta su hija, Bárbara García, que desde los dieciséis años no ha dejado de indagar acerca del paradero de su madre.

La noticia del arresto fue una sorpresa para la familia por «los momentos políticos que vive el país».

«No nos han facilitado nada, ni bases de datos ni ADN», denuncia Bárbara.

La detención de los cuatro militares «personas fuertes y privilegiadas», indica Bárbara, forma parte de una causa abierta hace cuatro años.

Entonces, un ex conscripto -persona que cumplió el servicio militar«tuvo un infarto y cuando salvó la vida quiso contar todo lo que vio».

A partir de su testimonio «se fue armando el rompecabezas».

La familia García supo así que su casa fue el primer lugar al que se dirigió la ‘papota’, «personas que entraban en las casas para torturar y robar», por ser Rocío editora de El Combatiente y una de las fundadoras del sindicato docente CTERA.

«A partir del allanamiento de mi casa comenzaron otras detenciones», explica Bárbara.

Desde aquel 13 de junio, «hay una figura que no me he podido sacar de la cabeza». Bárbara, de cincuenta años, anhela desde el martes el momento de enfrentarse a los secuestradores para preguntarles «por qué».

«Nos robaron la infancia, crecimos siendo discriminados, todavía hoy en redes sociales nos dicen barbaridades», lamenta.

A su padecer durante estas cuatro décadas se suma el dolor que despierta «la fantasía de pensar que está viva».

Su hermano Camilo, un reconocido presentador de televisión en Argentina, «se hizo famoso para ver si mi madre estaba viva y le reconocía», cuenta Bárbara.

«Ahora hay que ver si esa gente va a hablar o no, pero saber que hay cuatro detenidos te da cierta paz», destaca.

«Es una historia que al no tener final, duele mucho».