El conductor político, es aquel que tiene un objetivo y utiliza recursos para llevarnos a cumplirlos.

CONDUCCIÓN VS LIDERAZGO.

Por Marcela Prat

El líder es otra cosa. Los liderazgos no se detentan ni se declaman. Surgen. Son naturales. Tienen que ver mas con la mirada de los otros que los reconocen como tales.Son muchísimo mas amplios, pues articulan, reúnen además las cualidades de conductor, integran, conocen y por ese lugar que la historia les tiene predestinados, protegen.

CONDUCCIÓN VS LIDERAZGO.

Florencio Randazzo y Cristina Fernández

* Por Marcela Prat
contrapoder
21/05/2017

En estos días leemos, escuchamos que muchos actores políticos, hacen referencia a que el peronismo debe renovarse y generar nuevos actores que lo “conduzcan”, y para eso, apelan a que el único mecanismo válido, es mediante el voto popular en las PASO.

Al mismo tiempo, ponen a Cristina en el lugar de “líder indiscutida”, del mismo espacio.

Ahora bien.

¿De que hablamos cuando hablamos de conductor y de líder?

El concepto de conductor político, esta mas emparentado con aquel que tiene un objetivo y utiliza recursos para llevarnos a cumplirlos.

Hablando en criollo, conduce procesos coyunturales o no, creando una fuerza de seguidores que acompañan su objetivo.

El líder es otra cosa.

Los liderazgos no se detentan ni se declaman.

Surgen.

Son naturales.

Tienen que ver mas con la mirada de los otros que los reconocen como tales.

Son muchísimo mas amplios, pues articulan, reúnen además las cualidades de conductor, integran, conocen y por ese lugar que la historia les tiene predestinados, protegen.

Cumplir ambas premisas, pasa pocas veces en la historia.

Ahora nos quieren hacer creer que la renovación (supuesta), esta sujeta al solo hecho de catapultar en la coyuntura, a que gane tal candidato, y que ese ganador será quien conduzca.

Lo que no nos hacen saber es el objetivo que se plantea ese conductor para ganar.

El famoso: ¿Para que?

¿Para llegar a donde?

¿Mediante que recursos?

¿Con cuales mecanismos?

Esa es la parte no dicha.

Y no dejan de generar dudas y mucho menos sospechas.

No se puede acompañar alegremente a alguien que ganando una elección declama erigirse como conductor, cuando no sabemos para que.

De la misma manera que tampoco se puede dejar de acompañar liderazgos que sobradamente sabemos, palpamos, vivimos, reconocimos, porque reunían las características de nuestras propias necesidades.

Nos reconocemos, reconocimos y muchos seguiremos reconociéndonos en ellos.

En estas internas que se vienen, si la dicótoma es planteada de esta forma, no quiero que me conduzcan aquellos cuyos objetivos fueron demostrados cabalmente a lo largos de estos meses.

Sigo apostando a los lideres naturales.

Esos a los que el Pueblo ostenta llevar sus banderas a la victoria; con errores de a montones, con aciertos de a millones, pero sabiendo los objetivos, la visión de a quien se debe enfrentar.

los que vienen a renovarnos y a querer conducirnos, que intenten primero manejando camiones.

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