“Mi corazón era un violín”, lo desgarraron, lo mutilaron, como a otros tantos durante esos malditos años.

El 14 DE ENERO DE 2014, SE SUMABA AL COMANDO CELESTIAL, JUAN GELMAN “EL POETA ROBADO”.

Por Osvaldo Bergara Vertiche

En 1967, se integra a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). El 12 de octubre de 1973, FAR oficializó su fusión con el movimiento Montoneros y Juan se convierte entre los años 1973 a 1979 en uno de sus principales dirigentes, como Secretario de Prensa para Europa.

Por Osvaldo Vergara Bertiche

NAC&POP

14 de enero de 2017

A Juan “el Poeta Robado” no lo conocí.

A Macarena sí.

A Juan le robaron su hija, su hijo, su nuera y su nieta nacida en cautiverio.

Se los arrancaron de su lado los genocidas del Proceso en combinación con los otros asesinos del Plan Cóndor.

A Juan le robaron años de vida.

Al Poeta que alguna vez dijo “Un pájaro vivía en mí. / Una flor viajaba en mi sangre. / Mi corazón era un violín”, lo desgarraron, lo mutilaron, como a otros tantos durante esos malditos años.

23 años le llevaron, denodadamente, encontrar a su nieta. 23 años de congojas y sinsabores.

Juan fue un “Escritor” desde su niñez, y se desempeñó como periodista, traductor y militante político.

Gran parte de su vida y obra literaria se vieron signadas por ese acontecimiento tan amargo y penoso.

Nació en Buenos Aires el 3 de Mayo de 1930 y

Falleció en el Distrito Federal de México.

Fue galardonado con el Premio Miguel de Cervantes, luego de Borges, Sábato y Bioy Casares.

Considerado uno de los grandes poetas contemporáneos, y al decir de Fabry Geneviève, en su libro “Las formas del vacío: la escritura del duelo en la poesía de Juan Gelman” un “expresionista del dolor”.

Comenzó a escribir poemas de amor cuando tenía ocho años y publicó el primero en 1941 en la revista “Rojo y Negro”.

Siendo alumno del Colegio Nacional Buenos Aires, a los quince años se afilia a la Federación Juvenil Comunista.

Luego abandona la carrera universitaria en Química y se dedica a pleno a la poesía, formando parte de la corriente llamada “nueva poesía” (1955-1967).

Fue uno de los fundadores del grupo El pan duro, en 1955, integrado por jóvenes militantes comunistas que proponían una poesía comprometida y popular y actuaban en forma cooperativa para publicar y difundir sus trabajos.

En 1956 publican su primer libro “Violín y otras cuestiones”.

En 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana comienza a disentir con el Partido Comunista (PC).

En 1963 bajo la presidencia de Guido, es encarcelado con otros escritores en el marco del plan represivo CONINTES.

Ya en libertad, abandona el PC y comienza a vincularse al Peronismo Revolucionario.

Con otros jóvenes que también habían abandonado el comunismo, como José Luis Mangieri y Juan Carlos Portantiero, conforman “Nueva Expresión” y la Editorial “La Rosa Blindada” que publicaba libros que eran rechazados por el comunismo ortodoxamente stalinista.

Trabaja como periodista en 1966 en la revista Confirmado; fue jefe de redacción de Panorama (1969); secretario de redacción y director del suplemento cultural del diario La Opinión (1971-1973); secretario de redacción de la revista Crisis (1973-1974) y jefe de redacción del diario Noticias (1974).

En 1967, se integra a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

El 12 de octubre de 1973, FAR oficializó su fusión con el movimiento Montoneros y Juan se convierte entre los años 1973 a 1979 en uno de sus principales dirigentes, como Secretario de Prensa para Europa.

En abril de 1975, viaja a Roma enviado por Montoneros para hacer relaciones públicas y denuncias internacionales sobre la violación de Derechos Humanos en nuestro país.

Luego de producirse el golpe de 1976, regresa clandestinamente por muy poco tiempo, y se exilia en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México, trabajando como traductor de la Unesco.

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Sus gestiones lograron el primer repudio a la dictadura publicado en 1976 en el diario francés Le Monde por parte de varios jefes de gobierno y de la oposición europeos, entre ellos Mitterrand y Palme.

Durante los primeros años del gobierno democrático de Alfonsín, continuaron abiertas causas judiciales en las que se investigaban homicidios y otros delitos imputados a Montoneros, y Juan tenía ordenada su captura, por lo cual no pudo regresar al país.

Protestas de escritores de todo el mundo, entre ellos García Márquez, Roa Bastos, Onetti, Moravia, Vargas Llosa, Galeano y Octavio Paz, lograron que en 1988 quedara sin efecto tal orden y Gelman volviera en junio, luego de trece años de ausencia, pero decidió radicarse en México.

El 26 de agosto de 1976 fueron secuestrados sus hijos Nora Eva (19) y Marcelo Ariel (20), junto a su nuera María Claudia García Irureta Goyena (19), quien se encontraba embarazada de siete meses.

Su hijo y su nuera desaparecieron junto a su nieta nacida en cautiverio.

En 1978 Gelman supo que su nuera había dado a luz, sin precisar dónde ni el sexo.

El 7 de enero de 1990 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de Marcelo, encontrados en un río de San Fernando (Conurbano bonaerense), dentro de un tambor de grasa lleno de cemento, asesinado de un tiro en la nuca.

En 1998, Gelman descubrió que su nuera había sido trasladada a Uruguay y que había sido mantenida con vida al menos hasta dar a luz a una niña en el Hospital Militar de Montevideo.

A raíz de ello, exigió la colaboración de los Estados argentino y uruguayo en la investigación con el fin de hallar a su nieta. Gelman topó con la oposición a investigar del presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti, con quien entabló un debate público, en el que volvió a ser apoyado por destacados intelectuales y artistas como Günter Grass, Joan Manuel Serrat, Darío Fo, José Samaniego y Fito Páez.

En 2000, al mes de asumir el nuevo presidente de Uruguay, Jorge Batlle, la nieta, de nombre Macarena fue encontrada y Gelman pudo reunirse con ella.

En 1999, Gelman exigió en público al jefe del Ejército Argentino, general Martín Balza, la investigación del secuestro y asesinato de su hijo, aportándole el nombre y documentación sobre el supuesto responsable inmediato del crimen, el general Eduardo Rodolfo Cabanillas.

En 1980, después de siete años sin publicar, en dio a conocer el libro Hechos y relaciones, al que le siguieron Citas y comentarios (1982), Hacia el Sur (1982) y Bajo la lluvia ajena (1983).

Le siguieron La junta luz (1985), Interrupciones II (1986), Com/posiciones (1986), Eso (1986), Interrupciones -I e Interrupciones-II (1988), Anunciaciones (1988) y Carta a mi madre (1989).

En los años 1990 publicó Salarios del impío (1993), La abierta oscuridad (1993), Dibaxu (1994), Incompletamente (1997), Ni el flaco perdón de Dios/Hijos de desaparecidos, coautor con su esposa Mara La Madrid (1997), Prosa de prensa (1997) y Prosa de prensa (1999).

En la primera década de este Siglo, publicó Valer la pena (2001), País que fue será (2004); Mundar (2007); De atrásalante en su porfía (2009), Bajo la lluvia ajena (2009),
El emperrado corazón amora (2011) y Hoy (2013)

Hasta su fallecimiento fue columnista del diario Página/12.

El 25 de abril de 2008 depositó un mensaje en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes que no se abrirá hasta el año 2050.

Como en pocos artistas, vida y poesía, su propia vida y su propia poesía se entremezclan.

Proponía una poesía vinculada a la acción política “eminentemente popular”, el uso de un lenguaje coloquial vinculado a temas urbanos y con cadencia tanguera.

Reconocía la influencia de César Vallejos y Raúl González Tuñón y con este último del Grupo Boedo que, en la Década del ‘20, inauguró la literatura social en Argentina.

Sostenía que “La poesía es un artículo de primera necesidad como el pan y el fusil..”

Hablaba de una “poesía en armas”.

“Es que el discurso poético de Juan Gelman se distinguió desde el comienzo por un radicalismo avasallador.

Era la suya una poesía peligrosamente atrevida en sus planteamientos más esenciales, una sentida inconformidad, una suerte de grito a todo pulmón, a pesar de las consecuencias que el gritar de ese modo podía acarrearle al autor”.

Juan escribió en 1955, “un pueblo ametrallado y flores y marineros en andas en las calles del Barrio Norte, con multitudes humilladas y la revancha de las minorías celebrada en funciones de gala y recepciones de embajada”. Sin dudas, este acontecimiento, consecuentemente, lo condujo por el camino de la lucha hasta su muerte.

A Juan “el Poeta Robado” no lo conocí. A Macarena sí.

Esa nieta robada junto a sus padres, hoy hace honor a su apellido: Gelman García.

Macarena, es legataria de un mandato histórico: militante política y por los Derechos Humanos y Diputada en Uruguay por el Frente Amplio.

Juan descansa en paz y su trayectoria y poética sigue vigente.

 

• Osvaldo Bergara Vertiche, vicepresidente del ex Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano “Manuel Dorrego”, disuelto por la “restauración conservadora mitrista” el 30 de Diciembre de 2015.