"Destruir los liderazgos de los movimientos nacionales, es estratégico para la ofensiva neoliberal."

EL PUEBLO ELIGE A SUS LIDERES; EL ENEMIGO LOS TIENE QUE DESTRUIR PARA SOMETER A LOS PUEBLOS

Nuestros  líderes comenzando por Chávez, Lula y Kirchner a los cuales la impronta UNASUR fue agregando a Correa, Evo Morales y Mujica, con el aporte posterior de Dilma y Cristina, fueron desde el primer día hostigados desde el imperio, desde EEUU y presionados por el FMI.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

8/11/16

Siempre los imperios coloniales denominaron peyorativamente los liderazgos populares.

En el siglo XlX fueron los caudillos quienes recibieron la andanada de agravios y persecuciones, con ríos de sangre derramada, en nombre de la civilización que avanzaba sobre la barbarie, que supuestamente ellos representaban.

En el siglo XX los dos líderes populares Irigoyen y Perón fueron asimismo estigmatizados, perseguidos, maltratados, expropiados y exiliados o presos, en nombre de la libertad y la democracia.

Durante los últimos 15 años, América Latina que tuvo la iniciativa de recrear la Patria Grande, con líderes nacionales que entendieron la necesidad de nuestros Padres Fundadores de constituir la región en territorio común de sueños y esperanzas de los pueblos.

Eso líderes comenzando por Chávez, Lula y Kirchner a los cuales la impronta UNASUR fue agregando a Correa, Evo Morales y Mujica, con el aporte posterior de Dilma y Cristina, fueron desde el primer día hostigados desde el imperio, desde EEUU y presionados por el FMI.

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No fue menor la contraofensiva imperial después del NO al ALCA, que desde Mar del Plata en el 2005 significó un revés geopolítico para los planes expansivos de EEUU sobre el Atlántico Sur, cuestión que originó el despliegue el inmediato de nuevos planes que fueron concretando por pasos: primero un intento de golpe fracasado a Chávez rescatado por el pueblo y las FFAA cuando ya había jurado un nuevo titular, empresario petrolero; siguió el golpe a Zelaya en Honduras y luego el juicio político express en Paraguay con Lugo destituído.

Después la historia conocida de Dilma y el ataque permanente sobre Cristina Kirchner desde el momento mismo de la asunción de su segundo mandato.

Este breve recordatorio, desde la historia nos sirve de base para que reflexionemos sobre la situación actual y los caminos a seguir en la reconstrucción del movimiento nacional, ya que no repasar los hechos, nos puede llevar a diagnosticar situaciones, desde coyunturas sin proyección estratégica, en donde el enemigo neoliberal lleva e impone la agenda diaria, operando por líneas interiores del movimiento nacional, en un intento, como siempre de debilitarlo, fragmentarlo, atomizarlo.

Tanto es así que desde la derrota, los cantos de sirena sobre el cambio de ciclo, tipo decreto reglamentario se suceden a las afirmaciones sobre liderazgos que determinan como historia, como situaciones de hecho ejecutadas por personajes que están en las gateras de nuevos espacios a cualquier precio.

Algunos son los operados por el enemigo, otros son los “apresurados” que hablaba Perón, los mas antiguos enojados “por el dolor de ya no ser” que intentan frenar la historia criticando la masiva irrupción de la juventud a la política, negando el proceso de reconstrucción inmenso de 12 años de peronismo en el gobierno.

Es ahí donde el neoliberalismo mete la cola, con Cristina en tapa todos los días de todos los diarios, de todos los zócalos, desde hace 10 meses ya que constituye la única tabla de salvación de un proceso social de desplazamiento de masas de población hacia la pobreza en una nueva ingeniería social como en los 90, cuando 12 millones de argentinos fueron arrojados a las banquinas mismas de la historia social de nuestro país, destruyendo el modelo social solidario, inaugurado por Perón y Evita en los años 46.

Sólo la andanada de ataques puede tapar el presente doloroso del pueblo.

La complicidad en esto puede darse por desconocimiento en el pueblo en general, pero en los militantes que se hacen los distraídos, sólo pueden estar al calor de los ataques al liderazgo de Cristina, quienes quieren debilitar al movimiento nacional, lo cual no significa que la quieran mas o menos, pueden sentirse contenidos o no por la compañera, pueden quererla o no, pero lo que no pueden es participar de las maniobras del enemigo en la campaña de debilitamiento del movimiento nacional ya que sin dudas, insisto con o sin adhesión a Cristina, la compañera es parte esencial del movimiento nacional y popular de liberación que es el peronismo y sus aliados.

La amputación del llamado kirchnerismo es la maniobra preferida del macrismo para debilitarnos y fragmentarnos.

Esto es manual de jardín de infantes de las 20 verdades del peronismo.

Este ataque sistemático, permanente y agraviante de la compañera y su familia incluso hasta la memoria de Néstor, que ha sido agraviada en forma brutal e inhumana sobre quien ya no puede defenderse, ha sido una constante histórica que ha perseguido el objetivo de borrar la memoria del pueblo.

Tanto es así que los logros de ampliación de derechos, recuperación de la soberanía nacional, la inserción en el mundo Multipolar y la integración regional, memoria, verdad y justicia y los juicios de Lesa Humanidad ejemplo en el mundo, el desendeudamiento, la incorporación previsional al 96% de los mayores de 65 años, la AUH, las 19 vacunas obligatorias y gratuitas, únicas en el mundo sanitario, el fútbol para todos, han sido borrados por la ofensiva de destrucción del liderazgo de Cristina.

No lo han logrado pese a sus esfuerzos, por el contrario han sido derrotados en ese terreno al resurgir el afecto y acompañamiento del pueblo, que la ha elegido como guía, por dos motivos: primero por la fortaleza de la compañera que sin fueros enfrenta todas las andanadas, mediáticos judiciales, de los nuevos actores de la política, como en el siglo pasado en la anterior ofensiva neoliberal de los 90 eran los economistas, ahora periodistas, fiscales y jueces ganados por el poder actual nacional e internacional; el segundo que no tienen elementos sustantivos de índole legal mas allá del linchamiento mediático, principal arma de ataque, que lleva a la sobre saturación informativa que cansa.

El peronismo ya con llagas en estas lides persecutorias sólo debe recordar que “sólo el pueblo salvará al pueblo” ya que siendo el único escribiente en la historia y quien determina los nuevos paradigmas y caminos para lograrlos, no depende de dirigentes ansiosos, por protagonizar sus propias epopeyas al margen de los tiempos y espacios que va ganando la movilización popular.

Eso se construye desde Cristina al último militante, en el día a día, en la batalla cultural cotidiana, en el enfrentamiento al neoliberalismo, sin entrar en los ofrecimientos de los “políticamente correcto”, de la gobernabilidad que ofrece en enemigo, ni mirando al costado, ni la autocrítica permanente como forma de hacer política.

Todo eso debilita y es contrario a los objetivos de recuperar el poder político, ya que sin masa crítica para la batalla, el neoliberalismo se queda a vivir, con bases militares de EEUU incluidas.

Patria o colonia sigue siendo la consigna.

JR/

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