Los otros, los chorros, los oportunistas, los acomodaticios, los que piensan en cómo salvarse a sí mismos y a su propio culo, esos no son mis compañeros.

CUANDO VOLVAMOS (PORQUE VAMOS A VOLVER)

Por Juan de la Calle

Mis compañeros son los que se sacuden la tristeza y el frío todas las mañanas, los que cuentan las monedas para cargar la SUBE y arrancan a laburar y a militar por esa Patria con la que seguimos soñando y estamos seguros que vamos a construir, le pese a quien le pese.

Por Juan de la Calle
NAC&POP
06/09/2016

Hubo muchos que fuimos funcionarios o que laburamos en distintas áreas durante el Gobierno Nacional y Popular, una inmensa mayoría, que vivimos de nuestros sueldos y no nos enriquecimos.

Fuimos muchísimos los compañeros, reitero, una inmensa mayoría, que incluso vivíamos con bastante menos de lo que ganábamos, porque parte de lo que cobrábamos lo destinábamos a la construcción política, aportando a la organización a la que perteneciéramos, bancando compañeros, pagando alquileres, volantes, afiches, etc.

Y que no se malinterprete, acá nadie se está rasgando las vestiduras, ni apelando al honestismo vacío de cierta progresía. Pero las cosas en su lugar.

Ni mis compañeros de ruta de hoy, ni la inmensa mayoría de los compañeros con los que compartí estos años maravillosos, estuvimos obsesionados por “la caja”, ni por la acumulación de guita.

Podemos haber cometido muchísimos errores, pero siempre tuvimos en claro que el eje de nuestro accionar y nuestra militancia era la construcción de una Patria más justa, y no nuestro propio bienestar.

Si hubo chorros y hoy salta la ficha, que la paguen.

Que vayan presos.

Si hay oportunistas que aprovechan la volada para tratar de despegarse de una manera indigna y posicionarse en el nuevo escenario, allá ellos y su propia conciencia, si es que la tienen.

Esos tipos no son mis compañeros.

 


Aunque hayan declamado un compromiso y una lealtad que hoy se ve que jamás tuvieron, por los humildes, ni por la Patria.

Aunque alguna vez incluso se hayan puesto la misma remera que nosotros.

Mis compañeros son esos que hoy andan, en su inmensa mayoría, buscando el mango para parar la olla y bancar a sus familias porque la guita no alcanza.

Mis compañeros son los que se devanan los sesos viendo como hacen para seguir sosteniendo material y políticamente los espacios de construcción colectiva y resistencia en este nuevo escenario.

Mis compañeros son los que, sea desde el lugar que sea, organizan y participan de los conflictos contra esta política, los que asisten a los que más necesitan, los que generan espacios de debate y reflexión para pensar el presente y el futuro.

Mis compañeros son los que se sacuden la tristeza y el frío todas las mañanas, los que cuentan las monedas para cargar la SUBE y arrancan a laburar y a militar por esa Patria con la que seguimos soñando y estamos seguros que vamos a construir, le pese a quien le pese.

Y yo me siento profundamente orgulloso de ellos, de mis compañeros.

Esos que demuestran día a día que es mentira que la política es una mierda, o necesariamente sucia y corrupta, como quieren volver a instalar los que están saqueando una vez más nuestro país.

Los otros, los chorros, los oportunistas, los acomodaticios, los que piensan en cómo salvarse a sí mismos y a su propio culo, esos no son mis compañeros.

Son traidores que no nos van a robar el orgullo de ser Peronistas

Y cuando volvamos, porque vamos a volver, los vamos a juzgar también nosotros.

Por ser cómplices y peor todavia.

Chupamedias del enemigo.

JdlC/

 

A %d blogueros les gusta esto: