Hacerse CARGO: En #CostaSalguero hubo 20.490 personas, 7500 más de las habilitadas. La responsabilidad del Estado en la tragedia

LA VIDA NO VALE NADA

5 fallecidos en Costa Salguero: Funcionarios PRO parecen abogados del complejo.
El PRO vota contra comisión investigadora.
Mientras arrecian los despidos acá, Rodríguez Larreta recluta personal en Harvard
Están todos comprometidos
¿Dónde están lxs denunciadores seriales y mediaticos?

 

ASIVOTARONENLALEGISLATURA1500

Asi votaron: los rojos son PRO/CAMBIEMOS

COSTA SALGUERO: “EL IMPERIO SIN LÍMITES DE LA LÓGICA DEL NEGOCIO”

Por Ijóvenes.· 18/04/2016

El Instituto de Investigación sobre Jóvenes, Violencia y Adicciones (IJóvenes), creado y presidido por el diputado bonaerense Fernando Navarro, analiza los consumos problemáticos de los jóvenes en el territorio. El Informe de 2015 muestra el trabajo en 40 barrios populares de 17 distritos bonaerenses y cuenta historias, organizaciones territoriales que proponen alternativas y dispositivos de prevención y tratamientos.  En esta nota, los investigadores reflexionan sobre la tragedia de Costa Salguero.

La reciente tragedia en la fiesta electrónica Time Warp realizada en Costa Salguero ha generado un amplio debate en torno a las formas de diversión de los jóvenes, a los consumos problemáticos que se dan en las mismas, a las responsabilidades de los empresarios que explotan comercialmente esas actividades y las que caben al estado frente a esa problemática, así como el rol de la familia y de las organizaciones comunitarias.

IJOVENES y los consumos problemáticos

En el informe 2015 de IJOVENES, se señala que “cuando analizamos el consumo problemático hoy, podríamos decir que la sustitución de la figura del ciudadano por la del consumidor introduce consecuencias que algunos autores llamaron “liquidez” y otros, “fluidez”. Se trata de puro consumo. En definitiva, el mercado introduce una serie casi infinita de objetos listos para consumir. Y en este sentido, las sustancias psicoactivas (o lo que sea: cirugías, bingo, compras, internet, celulares, etc.) se inscriben en una lógica de mercado como cualquier mercancía”.

El rol del Estado

¿Qué rol cabe al estado frente a esta situación? Para la lógica de mercado, la prioridad es maximizar los beneficios y para lograrlo no parecen existir límites. El negocio de la venta de agua –claramente asociado a la venta de sustancias prohibidas- en las fiestas electrónicas y la búsqueda de condiciones (cierre de canillas, calor, etc) que amplíen su rentabilidad es un ejemplo que nos pone cara a cara con las responsabilidades del estado.

¿No saben los que diseñan y ejecutan las políticas estatales cuáles son las características con que se desenvuelven las fiestas electrónicas? ¿Se ignora acaso los consumos que se producen en ellas? ¿No se conocen de antemano los riesgos que afrontan sus asistentes?

Está claro que, en el plano específico, es necesaria una presencia activa que controle la actividad empresaria y que establezca mecanismos de prevención y asistencia sanitaria para los jóvenes frente a los consumos a los que estarán expuestos en las mismas.

Eje en el sujeto

Ello requiere un estado que haga eje en los sujetos y no en las sustancias.

Conocido es el debate en torno a la conveniencia o no de la prohibición de determinadas sustancias y la penalización de su comercialización. Sin intentar dirimirlo, lo que sí surge con claridad es que no parece existir una actividad investigativa del estado tendiente a evitar la comercialización de sustancias prohibidas en dichos eventos o que, si existe, es demasiado laxa, con lo cual, la prohibición termina convirtiéndose en aliada de un consumo sin controles ni recaudos específicos frente a los riesgos que genera.

Se sostiene en el mencionado informe de IJOVENES que “si el eje de análisis no es la sustancia lícita o ilícita sino el sujeto, es necesario pensar el vínculo problemático que cada sujeto sostiene con el objeto en cuestión. La Ley Nacional 26.657 de Salud Mental establece en su artículo 4º que cualquier ciudadano que tenga un vínculo problemático con el consumo, sea el que fuere, está padeciendo, y es competencia de las instituciones sanitarias darle tratamiento a la temática. Este cambio normativo y las transformaciones en la subjetividad contemporánea requieren revisar y repensar los modelos de intervención relacionados con el consumo problemático. Es necesario pensar la singularidad del sujeto en clave de época y situación. Pero además, ese modelo de intervención debe pensarse desde la base misma, en el sistema de atención primaria de la salud y en el contexto de las intervenciones destinadas a fortalecer la organización social y comunitaria”.

Basta pasar revista a los testimonios que surgen de la fiesta electrónica mencionada y de otras similares para advertir que el estado aun está muy lejos de hacer eje en las personas, claramente desprotegidas frente al imperio sin límites de la lógica del negocio.

Reducción de riesgos y daños

Se agrega en aquel informe que “en la estrategia de reducción de riesgos y daños se parte del hecho de que la persona está consumiendo y que está en riesgo. Que hay situaciones a las que se expone y que hay cosas que no sabe. Y que es posible ayudar a esa persona a esclarecer algunas informaciones sobre su propio consumo, así como también a cuidarse. En el terreno de la prevención, la reducción de riesgos y daños no se dirige de modo estricto y lineal a la producción de un efecto. En este sentido, no se trata de una lucha o un combate. Tampoco de una comprensión somera de la idea de prevención. Cabe destacar la noción de “prevención inespecífica” como una intervención que apunta a algo más que al no inicio o la supresión del consumo. Se debe tomar también la idea de prevención en tanto promoción: de posibilidades, de sentidos, de transformaciones, de fortalecimiento, de escucha, de activación de recursos y alternativas para resolución de problemas; en fin, de construcción de un proyecto vital”.

Familias, comunidad y diversión juvenil

El debate también vive en las familias, donde los padres sienten cada vez más que la organización de la diversión desde la perspectiva de consumo avanza sobre su autoridad y controvierte la relación que construyen con sus hijos. Cada vez se les torna más problemático establecer responsabilidades y definir límites sin quitarle libertad a sus hijos y en muchos casos terminan refugiándose en formas transaccionales (como las previas de consumo de alcohol en los hogares), claramente insuficientes frente a los riesgos crecientes que padecen los jóvenes.

Sin pretender diluir la responsabilidad que se ejerce en cada familia, está claro que si el estado no asume su rol y promueve o permite la hegemonía de la lógica inmediatista del consumo, se ven claramente restringidas las posibilidades de respuesta desde las familias y la comunidad.

El desafío de las políticas de estado

No se trata sólo de los recaudos a tomar frente a una fiesta determinada, sino de una reformulación integral de las políticas estatales que contemple también el debate en torno al modelo de convivencia que se pretende. No se trata sólo del problema o la falencia de un partido político o de una gestión estatal circunstancial.

La tragedia interpela a todas las fuerzas políticas y sociales y requiere que se asuma el problema como una cuestión de estado en la que no serán útiles medidas improvisadas que no aborden la cuestión de manera integral.

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Costa Salguero: prohibir la fiesta es no hacerse cargo

Por Cosecha Roja · 21/04/2016

La tragedia de Costa Salguero despertó los fantasmas de la prohibición. Mientras en la sesión especial de la ONU se acordó una perspectiva de Derechos Humanos para tratar la política de drogas, los cinco muertos en la Time Warp generaron un retroceso en el escena local. Para la ministra de Seguridad Patricia Bullrich “todo es drogas”, los expertos en salud dicen “las mezclas son malas” y algunos hasta se atrevieron a pedir que las fiestas electrónicas sean prohibidas. “Es imposible, la gente lo va a hacer igual y el Estado tiene que generar mecanismos para reducir los daños. La respuesta debe ser socio-sanitaria”, dijo a Cosecha Roja Sebastián Basalo, director de la Revista THC.

Hoy terminó en Estados Unidos la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que la reunión fue el punto de partida para pensar las drogas. “Se aprobó un documento al cual le faltan muchas cosas: una mención explícita a la reducción de daños, una reprobación a los países que continúan dando pena de muerte por delitos de drogas y el reconocimiento de la necesidad de revisar el sistema internacional de fiscalización de drogas”, contó a Cosecha Roja Graciela Touzé, la directora ejecutiva de la Asociación Intercambios, desde Nueva York. También hubo avances: la certeza de que las políticas de drogas deben ser respetuosas de los Derechos Humanos, que primero están las personas y después las sustancias.

La delegación argentina la encabezó la canciller Susana Malcorra, que habló ayer en la asamblea. “Esperábamos un planteo más decidido en términos de reconocer las políticas hechas hasta la fecha y la necesidad de abrir una reflexión y un debate en torno a cuáles deben ser nuevos enfoques en materia de política de drogas. Malcorra también dijo que el país trabajará en cooperación internacional pero no especificó cómo: si es para reforzar políticas punitivas, no nos sirve”, dijo Touzé.

Los ecos de la tragedia de Costa Salguero llegaron hasta la sesión. Para la experta, hay que encarar el problema desde la salud pública y no desde la represión. “No vamos a eliminar el consumo de sustancias a través de la prohibición. Si a alguien se le ocurriera avanzar en esa desafortunada idea el resultado sería la multiplicación de fiestas clandestinas con todo lo que eso significa. Es contrario a mirarlo con perspectiva de Derechos Humanos y es ineficaz”, dijo.

Esta tarde, el juez Sebastián Casanello indagó a tres hombres acusados de vender drogas en la fiesta. Los detuvieron anoche en allanamientos y gracias a la información proveniente de otro juzgado que los investigaba. Según publicó Télam, tenían “envoltorios de pequeñas dimensiones conteniendo en su interior una sustancia en polvo cristalina similar al cristal”, 210 mil pesos, cigarrillos, una pipa, entradas para Time Warp, una balanza, tres teléfonos celulares, tres frascos de vidrio con flores de marihuana y una bolsa con “17 pastillas de diversos colores, formas y diseño”. “De nada sirve buscar la culpa en un dealer: es enfocar el problema desde una perspectiva equivocada”, dijo Basalo.

La Justicia, además, imputó y prohibió la salida del país a 28 personas, entre ellas 19 prefectos, funcionarios del gobierno de la ciudad y responsables de la organización y seguridad de Time Warp. Hoy la Legislatura porteña elevó un pedido de informes al ejecutivo pero rechazó la conformación de una comisión investigadora. Para Basalo, “el único responsable es el Estado por no aplicar políticas de salud en lugar de soluciones penales que se repiten en los medios: echarle la culpa a una pastilla o el tipo que la vendió”.

Cinco jóvenes murieron después de la fiesta: dos en el predio de la costanera, dos en el Hospital Fernández y el quinto en el Rivadavia. El piso de Costa Salguero todavía está mojado, lleno de botellas y mugre: para la justicia son signos de hacinamiento. “Los problemas que pueden ocurrir en estas fiestas son de salud. Es parte de la obligación del Estado controlar las condiciones mínimas para los asistentes: agua, temperatura, cantidad de personas que entran. Una ley para ser aplicada necesita legalidad y legitimidad. La ley de Drogas perdió legitimidad por eso es posible, por ejemplo, el fenómeno de autocultivo de cannabis, aún cuando está penado con 15 años de prisión. La gente dejó de respetar la ley”, dijo Basalo.

El universo nocturno de pastillas es de policonsumo, se usa más de una sustancia a la vez. Es clave contar con información: cuáles son los efectos, los riesgos, la duración, cómo interactúa una sustancia ilegal con otra legal como el alcohol. “No es mala la mezcla perse, la gente no cree eso y las consume igual”, explicó Basalo. Si a la criminalidad del consumo se le suman las malas condiciones ambientales (falta de acceso al agua, hacinamiento, altas temperaturas), “es un combo explosivo”.

Hay estrategias de prevención aún sin cambiar el estatus legal de la drogas: habilitar puestos de control de calidad de sustancias, formar a los médicos en la asistencia a quienes se descomponen por el consumo, obligar a los lugares a que tengan más médicos y generar instalaciones con mejores condiciones para hacer estos festivales.

El testeo de las drogas se hace en muchos países europeos y también en México y Colombia. Los consumidores entregan la pastilla, un experto les raspa una pequeña parte y les informa qué contiene, cuáles son los efectos, la dosis, duración y los resultados de la interacción con otras drogas. Si esa sustancia está adulterada, enseguida se avisa dentro de la fiesta. “Es la diferencia entre la vida y la muerte. Es volver responsables a los consumidores, empoderarlos”, dijo el director de la THC.

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Economía

El gobierno porteño recluta personal en Harvard y abrió una oficina en Sillicon Valley

El propio jefe de gobierno de la Ciudad , Horacio Rodríguez Larreta, entrevistó a unos 15 estudiantes argentinos

Pablo Fernández Blanco

LA NACION

VIERNES 22 DE ABRIL DE 2016 • 15:50

Una comitiva de primera línea del gobierno porteño llegó la semana pasada a Estados Unidos con la intención de buscar inversiones, pero también de ofrecer trabajo y cazar talentos.

Con ese impulso Fernando Straface, secretario de Asuntos Externos de la ciudad, fue a Harvard, una de las casas de estudio con nombre de mayor peso a nivel mundial. El funcionario devenido en headhunter apuntó a una clase específica de estudiante: argentinos que se distinguen en tierras norteamericanas y quieren entrar por la puerta grande a la gestión pública de su país.

“Los vi bastante decididos a trabajar en el sector público. Es como si ser funcionario se hubiese convertido en algo cool“, le explicó a LA NACION en un salón del consulado argentino en esta ciudad.

Se tomaron el trabajo en serio. El propio jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta , entrevistó a unos 15 estudiantes argentinos que mostraron interés concreto de volver a la ciudad. Algunos de ellos podrían hacer un período de prueba a partir de junio, cuando comienza el receso académico.

Como la ciudad no los puede tentar con el salario (deben cobrar según los parámetros de la función pública), los funcionarios a cargo de la búsqueda los tientan con premios más etéreos, pero no menos interesantes. Entre ellos, formar “parte de la historia” y ser tenidos en cuenta para la carrera pública. Los funcionarios porteños también estuvieron en el MIT, otro centro tecnológico muy conocido.

La relación con el académico es un carril dentro de una ruta más ancha que la ciudad quiere tender con Estados Unidos. A principios de la semana se inauguró una oficina de la ciudad de Buenos Aires en Sillicon Valley, la meca de los proyectos tecnológicos norteamericanos. La iniciativa la lideró Andy Freire, ministro porteño de Modernización, que asegura que la ciudad “no puso un solo peso”.

Freire le pidió colaboración a otros argentinos exitosos que están en esa zona como Alex Méndez, Santiago Subotovsky y Wenceslao Casares. Son parte de un grupo que hará de mentor a una empresa argentina que quiera instalarse allí, siempre que la ciudad lo apruebe.