La conexión entre APL Economía –la firma de Prat Gay- con el Supervielle es la pista de la ilegalidad.

PRAT GAY, BUENA GENTE. FORTUNAS FRAUDULENTAS CORRUPCIÓN Y TRAICIÓN A LA PATRIA.

Por Fernanda Vallejos* (FOTO)

Las historias de Mauricio Macri y Alfonso Prat Gay guardan llamativos paralelismos que hablan del crecimiento de las fortunas de los grupos económicos de cuya cuna provienen al calor de las dictaduras que ensombrecen la historia nacional, y que desembocan, por estos días, en sendos escándalos internacionales -Panamá Papers y Cuentas Ocultas a través del HSBC- de evasión fiscal, fuga de capitales y lavado de dinero.

Por Fernanda Vallejos*
FACEBOOK/ MUCHO MÁS QUE DOS
10 de abril de 2016

“Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el Reino de los Cielos” Mateo 19,24.

Las historias de Mauricio Macri y Alfonso Prat Gay guardan llamativos paralelismos que hablan del crecimiento de las fortunas de los grupos económicos de cuya cuna provienen al calor de las dictaduras que ensombrecen la historia nacional, y que desembocan, por estos días, en sendos escándalos internacionales -Panamá Papers y Cuentas Ocultas a través del HSBC- de evasión fiscal, fuga de capitales y lavado de dinero.

No son los únicos empresarios que se enriquecieron al compás del hundimiento del país.

Pero se vuelven, sin dudas, más significativos porque Macri ejerce, desde el 10 de diciembre, la presidencia de la Nación mientras que Prat Gay tiene bajo su control las decisiones de la política económica nacional. Veamos…

La fortuna Prat Gay y los vínculos con la dictadura

La familia Prat Gay es parte de la aristocracia tucumana, propietaria de los ingenios Leales y Compañía Azucarera del Norte, vinculada a las dictaduras de Onganía y Videla -durante la cual Jorge, el padre de Alfonso, ocupó el cargo de director del Banco Nación-, a los Blaquier y Bussi, cuya fortuna de acrecentó mediante una serie de créditos favorecidos por el Estado, malversación de fondos públicos, usurpación de territorios de pueblos originarios, e investigada por la desaparición de cinco trabajadores en los ingenios de su propiedad1.

La fortuna de los Prat Gay está vinculada a las dictaduras de Onganía y Videla mediante créditos favorecidos por el Estado, malversación de fondos públicos, usurpación de territorios de pueblos originarios.

Se investiga la responsabilidad en la desaparición de cinco trabajadores de sus ingenios.

Alfonso, el bebé de Rockefeller

Los hijos de Jorge, hijos de la oligarquía doméstica, hicieron carrera al calor del poder económico, nacional e internacional.

Por caso, Cristóbal, hermano de Alfonso, es el gerente de relaciones internacionales de Molinos S.A., uno de los monopolios alimenticios locales que el gobierno -del que Alfonso es ministro de Hacienda- debería controlar para morigerar el fenomenal desborde inflacionario que se desató desde la asunción del macrismo en el ejecutivo nacional (Ferreres y asociados proyecta una inflación para abril, producto de las políticas decididas por Prat Gay, del orden del 8%, lo que nos coloca frente a la inflación más elevada para el período enero-abril desde el 2002, en plena crisis de la pos-convertibilidad).

Alfonso, al igual que Mauricio, cursó sus primeros estudios en el colegio Cardenal Newman y se graduó de Lic. en Economía en la UCA. En 1992 la Universidad de Pennsylvania aceptó su postulación al doctorado con la recomendación del entonces ministro Cavallo.

En 1994 entró en JP Morgan, propiedad de la familia Rockefeller, donde conoció a Luis Caputo -actual funcionario que llevó adelante el “acuerdo” con los buitres- que en ese entonces trabajaba para la Morgan.

Prat Gay fue tan buen alumno que las publicaciones del establishment financiero lo reconocieron con el premio al “mejor economista en Wall Street para la Argentina” (Institutional Investor, 1994-98, y Latin Finance, 1997-98).

Una pequeña apostilla sobre David Rockefeller, dueño de la banca JP Morgan.

Entre otras muchas cosas que valdría la pena conocer, es imprescindible recordar que fue la fundación de esta familia -una de las más poderosas e influyentes del mundo, vinculada al control del petróleo, los agronegocios y las finanzas globales- la que financió a Milton Friedman para el desarrollo, desde la Universidad de Chicago, de su Teoría Monetarista, basamento de las políticas neoliberales aplicadas desde 1973, con el primer golpe de Estado de la región en el Chile de Salvador Allende, a la fecha.

La larga nómina de economistas ortodoxos que ocuparon lugares de decisión en nuestros países a lo largo de las últimas décadas, son fieles discípulos del monetarismo de Friedman, a la medida de los intereses de los Rockefeller, Rothschild, y otras pocas familias, dueñas de la banca, el comercio y el poder mundial.

Entre otras instituciones internacionales fundadas por Rockefeller y el selecto grupo de 14 o 15 familias más poderosas del mundo (grupo Bilderberg, Council on Foreign Relations), se encuentra la Trilateral Commission, fundada en 1973, nucleando a las principales personalidades del poder económico y político del mundo capitalista (EEUU, Europa y Japón), de la que participaron José Alfredo Martínez de Hoz y Domingo Cavallo.

La Comisión Trilateral (www.trilateral.org) ha sido acusada de promover el adoctrinamiento ideológico en las escuelas de los Estados Unidos en favor de la clase dominante; escuelas donde, casualmente, acuden a formarse nuestros “Chicago Boys” domésticos.

Alfonso Prat Gay se graduó en la UCA y doctoró en la Universidad de Pennsylvania donde ingresó con carta de recomendación de Domingo Cavallo. Entre 1994 y 2001 desempeñó altos cargos en la banca JP Morgan, propiedad de la familia Rockefeller, quien financió a Milton Friedman para el desarrollo, desde la Universidad de Chicago, de su Teoría Monetarista, basamento de las políticas neoliberales, a la medida de los intereses de los Rockefeller, Rothschild, y otras pocas familias, dueñas de la banca, el comercio y el poder mundial, aplicadas desde 1973, con el primer golpe de Estado de la región en el Chile de Salvador Allende, a la fecha.

Ahora volvamos a Alfonso. Prat Gay volvió a la Argentina en 2001, desde las oficinas del JP Morgan de Londres.

En agosto de ese año, Domingo Cavallo quiso nombrarlo vicepresidente del Banco Central, cosa que no fue posible porqueviolaba la Ley de Ética Pública que prohíbe que una persona ocupe un cargo público si un año antes había ocupado un cargo privado con intereses contrapuestos.

No obstante, en 2002, cumplido el plazo que establece la ley, y ante exigencias del FMI, el ex presidente Duhalde lo nombró al frente del BCRA.

Ese mismo año, previo a su nombramiento, Mauricio Macri, en los albores de su carrera política, lo contrató como asesor.

Durante su gestión como presidente del BCRA, Prat Gay fue protagonista de uno de los episodios más recientes de la trágica historia de la deuda externa argentina.

En el marco de la denuncia penal presentada en 2007, Prat Gay, Mario Blejer y una decena de banqueros fueron imputados por “defraudación”.

Se los acusó de consumar la fuga de 26 mil millones de dólares, que quedaron en manos de un grupo de bancos, entre ellos el JP Morgan de Rockfeller.

Según el ex diputado Mario Cafiero, el rol de Prat Gay fue determinante: primero como lobbysta de las medidas que hicieron posible la fuga y luego, como Presidente del BCRA, encubriendo dos graves estafas2, en favor de los banqueros.

Una, el incumplimiento del contrato de pases contingentes (seguro de iliquidez) por 7 mil millones de dólares que el Banco Central había contratado con el JP Morgan Chase en 1996 luego de la “crisis del tequila”, por el que el BCRA pagó 200 millones de dólares.

La otra, la sustitución de las reservas líquidas bancarias (Requisitos Mínimos de Liquidez) por títulos públicos al borde del default.

En el dictámen de la imputación el fiscal Amirante afirmó que, frente al riesgo de default, los bancos, en connivencia con funcionarios públicos, llevaron adelante un plan para poner a resguardo sus intereses y huir preventivamente del la crisis, sustituyendo 19 mil millones de dólares de reservas del sistema financiero argentino por títulos devaluados de la deuda externa que tenían estos bancos, fugando los dólares al exterior.

Cavallo quiso nombrar a Prat Gay vicepresidente del Banco Central en 2001, pero las incompatibilidades con la Ley de Ética Pública se lo impidieron.

Fue Duhalde, en 2002, por exigencia del FMI, quien lo ungió presidente de la Entidad. Desde allí encubrió, según consta en la denuncia penal por “defraudación” presentada en 2007, el vaciamiento de las reservas y la fuga de 26 mil millones de dólares del sistema financiero argentino durante 2001, previo al corralito y el colapso de la Convertibilidad, que quedaron en manos de un grupo de bancos, entre ellos el JP Morgan.

Recapitulando y para que se entienda: Prat Gay fue protagonista de la última crisis de la deuda que concluyó en el default de 2001, alentando la multimillonaria fuga de nuestras reservas y encubriendo a los verdaderos responsables: la gran banca internacional, con la JP Morgan de Rockefeller a la cabeza.

Hoy vuelve al centro de la escena para pagarles a los buitres, residuos del default que él alentó y encubrió, abriendo un tercer ciclo de endeudamiento externo de la Nación a la medida de los intereses del poder financiero internacional.

Pero Alfonso Prat Gay fue, además, el apoderado (y usuario de internet) de las cuentas de Amalia Lacroze de Fortabat y su hija Amalia Amoedo en el HSBC3, cuentas por las que, según la investigación judicial y parlamentaria, se evadían impuestos al fisco argentino, girando, sin declarar, las divisas al exterior.

Pero no sólo eso.

El juzgado de María Verónica Straccia, investiga la responsabilidad de Alfonso Prat Gay, a través de su firma APL Economía, en relación con otra de las cuentas sospechadas de lavado de activos en la sede del HSBC Ginebra, la de Pilar Supervielle, del Grupo financiero homónimo4.

Con ese grupo Prat-Gay prestó el mismo servicio -de medición de riesgo y recomendación de manejo de activos- que con Fortabat.

Alfonso Prat Gay es investigado, a partir del escándalo por las cuentas ocultas del HSBC, por su responsabilidad en los delitos de evasión fiscal, fuga de divisas y lavado de dinero, desde las cuentas de Amalia Fortabat y su hija, de las que era apoderado, y la de Pilar de Supervielle (grupo financiero Supervielle), a la que asesoraba en el manejo de activos desde su firma APL Economía S.A.

APL es sólo un capítulo de los negocios privados de Prat-Gay.

Mientras era funcionario manejó, junto a su par en el BCRA Pedro Lacoste, la consultora Tilton Capital, firma que asesoraba a grandes empresas.

En 2006, el ex JP Morgan creó además la Fundación Andares5, junto a ejecutivos de grandes corporaciones económicas multinacionales, a las que hoy debería regular desde el Estado Nacional.

En suma, Prat Gay, como Mauricio Macri -como fue develado por el reciente escándalo de Panamá Papers-, es nuevamente protagonista de un hecho que lesiona severamente la salud de la economía nacional.

La práctica de evasión fiscal y fuga de divisas, entre otros delitos, de la que es partícipe, ha contribuido a perjudicar la capacidad recaudatoria del Estado, mientras que estos paladines del monetarismo fiscal se han cansado de argumentar sobre las calamidades del déficit fiscal (que ellos han promovido mediante la evasión) que luego exponen como justificación para los salvajes ajustes sobre las mayorías populares que vienen implementando desde que Cambiemos se hizo cargo del gobierno.

Asimismo han contribuido, mediante la fuga, orquestada en diferentes momentos de la historia, a poner límites al crecimiento mediante la restricción externa (escasez de divisas, configurada no por el déficit de ahorro interno sino por el giro de los dólares producidos en territorio nacional hacia los grandes bancos y paraísos fiscales del exterior, estimados en 400 mil millones de dólares, equivalente a un PBI argentino), que luego utilizan cínicamente como pretexto para la supuesta inexorabilidad de un nuevo ciclo de endeudamiento en el que se aprestan a hacer ingresar a la Argentina, a partir de la estafa rubricada en Nueva York, con la suscripción de los “acuerdos” con los buitres, diseñados por Prat Gay y Caputo, los GP Morgan boys, los bebés de Rockefeller.

Prat Gay, como Mauricio Macri, es protagonista de una práctica que lesiona la salud de la economía nacional: evasión fiscal y fuga de divisas.

Estos paladines del monetarismo han perjudicado la capacidad recaudatoria del Estado, mientras no se cansan de argumentar sobre las calamidades del déficit fiscal, justificación para los salvajes ajustes sobre las mayorías populares que vienen implementando desde el gobierno.

Asimismo han contribuido, mediante la fuga, a poner límites al crecimiento por la escasez de divisas -no por déficit de ahorro interno sino por la fuga de divisas- que luego utilizan cínicamente como pretexto para un nuevo ciclo de endeudamiento en el que se aprestan a hacer ingresar a la Argentina.

Queda, a modo de cierre de este breve repaso por la historia reciente de nuestro país y el rol de la oligarquía doméstica representada, en este caso, por el apellido Prat Gay, una pregunta por formular: ¿podría el imperio financiero internacional llevar a la práctica, con la misma facilidad, las políticas de expoliación recurrente sobre nuestras naciones, decididas en conciliábulos del poder global, si no contaran con la colaboración de los agentes locales que cuidadosamente han formado para representar sus intereses?

Si la respuesta fuera negativa, habida cuenta del colaboracionismo de gran parte del poder judicial con aquellos mismos intereses, pareciera que aún tenemos a nuestra disposición la decisión soberana de no votar, nunca más, a los personeros domésticos del imperio.

Una decisión que está, claro, en manos del lector.

1/ En 1936 Fernando de Prat Gay, abuelo del ministro de Hacienda, fue el primer presidente del directorio del Ingenio Leales.

Luego, en 1966, durante el golpe de Onganía, Fernando integró la Comisión Especial del Centro Azucarero Argentino, controlado por los Blaquier, que impulsó el cierre de once ingenios azucareros y produjo el despido de 200 mil trabajadores del sector.

El Ingenio Leales es, además, una de las industrias azucareras de Tucumán que aportaron al Fondo Patriótico Azucarero, impulsado por Domingo Bussi, durante la última dictadura cívico-militar.

“Yo trabajaba para el Ingenio Leales y tuve que ir deambulando de acá para allá durante la dictadura, por miedo a que llegaran a la casa de mis padres…

Responsable de esto es el ingeniero Jorge de Prat-Gay (padre del actual ministro de Hacienda).

La oligarquía azucarera de esa época es la oligarquía de todos los tiempos, lo mismo pasaba en todos los ingenios de Tucuman”, denunció un ex delegado sindical de la Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera a quien, luego de perseguir, lo detuvieron en el área metropolitana de San Miguel de Tucumán y pasó por varios centros clandestinos.

“El Ingenio es el más chiquito de la provincia”, sostuvo Hugo Santillán.

“Yo lo que nunca entendí es por qué había quedado en pie en 1966, porque cerraron fábricas de primer nivel.

Cuando después del 76 Jorge de Prat-Gay fue designado en el Banco Nación, me dí cuenta de cuál era la cuestión”.

Durante la gestión de José Alfredo Martínez de Hoz al frente del ministerio de Economía (1976-1981, presidencia de facto de Videla), Gastón de Prat Gay (tío del ministro), íntimo amigo del canciller de la dictadura, Nicanor Costa Méndez, fue el segundo del embajador Aja Espil en Estados Unidos, mientras que Jorge de Prat Gay era uno de los directores del Banco Nación, cuya política crediticia favoreció largamente a la empresa familiar a la que le otorgó, en 1980, facilidades por $1400 millones.

Como pasó en otros Ingenios tucumanos, la Compañía Azucarera del Norte tuvo un campamento militar durante la dictadura, según explica Santillán.

“Cuando fue el golpe de Estado pusieron al Ejército en todos los ingenios de Tucumán. Instalaban una carpa grande y en chalets del Ingenio quedaban los oficiales”.

Santillán hizo una lista de los obreros azucareros desaparecidos en cada ingenio, por lo que la fiscalía federal de Tucumán investiga el caso de cinco desaparecidos del Ingenio de los Prat Gay.

En 1990, la empresa, en concurso de acreedores, pidió un préstamo de 1,5 millones de dólares al gobierno de Tucumán.

El gobernador salió como garante del financiamiento que se trianguló a través de la Caja Popular de Ahorros.

Al poco tiempo, la intervención federal ordenó la detención del gobernador y otros miembros de su gabinete por malversación de caudales públicos.

En el 2000, sin embargo, la Cámara Penal declaró la inocencia del gobernador y de los otros dos imputados, los empresarios Jorge, el padre de Alfonso, y Máximo de Prat Gay.

No son las únicas denuncias que pesan sobre los Prat Gay.

En el norte de Tucumán, en la frontera con Salta, la comunidad diaguita Indio Colalao denuncia haber sido despojada de sus tierras por dos empresarios sojeros, quienes habrían adquirido turbiamente las 19.800 hectáreas en disputa, a través de una maniobra fraudulenta, a Jorge Prat Gay.

La vocera de la comunidad declaró que “acá, los Prat Gay son como los Blaquier”, en referencia al empresario azucarero acusado de crímenes de lesa humanidad. “Jorge Prat Gay hizo un acuerdo con el Banco Central, en 2003.

Encubrieron un negociado resultado del vaciamiento del Banco de Crédito Rural, con el que se había endeudado poniendo como garantía nuestro territorio, que “adquirió” sin que nosotros supiéramos en la década del ’70 y terminó entregando en forma de pago, con la convalidación del Banco Central cuando su hijo era el presidente.

Usó nuestro territorio para sus negociados, con el apoyo del poder político y judicial local”, denunció la referente indígena.

2/ La política de Cavallo se orquestó en varios pasos:

A través del Blindaje, firmado a fines de 2000, Argentina se comprometió ante el FMI, a sustituir financiamiento externo por interno, para atender vencimientos de la deuda, por un monto de 20 mil millones de dólares, equivalentes a las reservas en los bancos argentinos, acumuladas desde la crisis del Tequila.

Luego, Cavallo reformó la Carta Orgánica del Banco Central para permitir que los bancos integraran las reservas con títulos de la deuda.

En tercer lugar, el Megacanje, que tenía como principal agente colocador al JP Morgan, por el cual fueron procesados Federico Sturzenegger -actual presidente del BCRA de Macri-, Domingo Cavallo, Daniel Marx y el JP Morgan, que se realizó a mediados del 2001 y tuvo un doble objetivo.

El primero, hacer caer el contrato de pases contingentes que tenían el JP Morgan Chase y otros bancos con el Banco Central para lo cual, mediante el canje, se esterilizaron los títulos de la deuda que el BCRA debía entregar como garantía de ese contrato.

El otro objetivo, introducir los títulos de la deuda externa que estos bancos internacionales tenían en el exterior en los bancos argentinos, para canjearlos por las reservas.

Por esta razón, las reservas del Banco Central, que en febrero del 2001 trepaban a 19 mil millones de dólares, se habían evaporado en noviembre.

Por último, para maquillar el robo, Cavallo, mientras intentaba nombrar a Prat Gay como vicepresidente del Banco Central, implementó los “Préstamos Garantizados” en diciembre del 2001, al tiempo que instauraba el tristemente célebre “corralito”, permitiéndoles a los bancos computar en sus balances esos títulos -la mayoría entregados durante el Megacanje- como préstamos, siendo que luego sostendrían que su faltante se debió al masivo retiro de depósitos durante la crisis, cuando en realidad habían sido fugados.

Para el Fiscal, esta operación también tuvo un doble propósito.

El primero fue resguardar el patrimonio de los bancos locales que habían quedado atiborrados de bonos de la deuda. Poniendo como respaldo el impuesto al cheque, Cavallo les garantizó a los bancos locales el cobro de esos bonos.

El otro objetivo fue disimular la multimillonaria fuga de reservas que, mientras en febrero del 2001, según los balances del BCRA, eran de 19 mil millones de dólares, en noviembre de ese año, tras el Megacanje, habían sido reemplazadas por más de 20 mil millones de dólares en títulos sin valor.

Los números de los propios balances de los bancos evidenciaban que la evaporación de las reservas no se podía justificar por el pago de los depósitos que retiraron los ahorristas porque si bien, de febrero a noviembre del 2001, se habían retirado depósitos por 21 mil millones de dólares, en ese periodo los bancos también habían recuperado préstamos por 20 mil millones de dólares, solventado el pago.

Mientras tanto, según denunciaba en 2007 la Comisión de Fuga de Capitales del Congreso, hubo un listado de 1400 personas que fugaron divisas al exterior, en cuyo puesto n° 67 figuraba Alfonso Prat Gay, con 780.000 dólares, por lo cual Graciela Ocaña, que integró esa comisión legislativa, denunció oportunamente que Prat Gay tenía “una doble moral”.

Los números de los balances del Banco Central era tan flagrantes que los auditores externos, la consultora KPMG y la Auditoria General de la Nación rechazaron, en 2002, los balances del 2001 firmados por Alfonso Prat Gay, debido a las gravísimas inconsistencias que presentaban sus cuentas.

La AGN y la consultora KPMG rechazaron nuevamente el balance del 2002, señalando que no había continuidad en sus cuentas.

Con graves observaciones, recién aprobaron los balances de 2003 y 2004. De forma que todos los balances firmados por Prat Gay como presidente del Banco Central, fueron rechazados o aprobados con observaciones.

“La llegada de Prat Gay al Central tuvo como objeto tapar todo lo acontecido en torno a las reservas y el contrato de pases contingentes, hechos en los que el JP Morgan estaba seriamente comprometido. Fue el gran encubridor” concluyó Cafiero.

3 La AFIP denuncia la existencia de una plataforma facilitadora conformada con apoderados, abogados, licenciados en economía y contadores que tejieron una red off-shore de sociedades extranjeras radicadas en paraísos fiscales para ocultar la verdadera identidad de los titulares de los fondos depositados en Suiza y, en consecuencia, posibilitar la evasión de impuestos.

El escrito de la AFIP señala que “resulta evidente considerar que quien posee la autorización delegada por los titulares para administrar los fondos depositados en el exterior no sólo no puede desconocer que los mismos no se encuentran exteriorizados en el país y en consecuencia del fin explícito de evadir el pago de impuestos sobre dichos fondos”.

Prat Gay integra la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat desde el 5 de octubre de 2011. Su compañía de asesoramiento APL Economía SA era parte de esa institución desde el 3 de diciembre de 2007.

4 Su rol era recomendar qué hacer con los dólares, tal como lo hizo con lo producido por la venta de Loma Negra por parte de Fortabat a la brasileña Camargo Correa.

La conexión entre APL Economía –la firma de Prat Gay- con el Supervielle es la pista de la ilegalidad.

En el mes de agosto del año 2006, hubo movimientos importantes hacia la cuenta, que engrosaron el volumen de dinero de Pilar Supervielle, a través de Exprinter Uruguay y Exprinter International Bank.

APL le prestaba servicios de asesoramiento en manejo de activos a Exprinter Bank. Exprinter se creó en el seno del Grupo Supervielle convirtiéndose en una subsidiaria dedicada a negocios cuestionados.

El Supervielle basaba buena parte de sus operaciones en terminales off shore y paraísos fiscales, guaridas para evasión de impuestos y ocultamiento de titularidad de activos.

En 2011, Supervielle rubricó un memorando con los bancos Exprinter de Uruguay y Exprinter International Bank de Curazao (Antillas Holandesas), un paraíso fiscal.

El informe de fiscalización de la AFIP, que está en el expediente judicial, menciona la necesidad de investigar el vínculo de APL Economía SA de Prat Gay como asesor de la firma de Pilar Supervielle.

5 En un informe elevado en 2010, Andares reportó como primer financista a la Fundación Fortabat; en segundo lugar al Fomin del Banco Interamericano de Desarrollo, y en último lugar a la Fundación Ford. Prat-Gay presidía Andares rodeado con un núcleo duro de expertos en finanzas: el vicepresidente era Gabriel Castelli, director ejecutivo de Caritas Comisión Nacional; y por debajo aparecía Lacoste; Sebastián Reynal, por entonces director del Deutsche Bank; y Luis Cedrola, que se desempeñó en la dirección de Arcor, Bunge, Molinos, Siderar y Austral.

El director ejecutivo de Andares era Pablo Caride, quien fue uno de los hombres fuertes del Citibank en Argentina. Además, en el directorio figuraba Orlando Salvestrini, reconocido dirigente de Boca Juniors y que había trabajado en Socma, la empresa de Macri, y además fue el cerebro de la red de cobro de impuestos y servicios Pago Fácil, también de los Macri.

FV/
* Economista de la Universidad de Buenos Aires, maestrando en Historia Económica y de las Políticas Económicas (UBA). Docente universitaria. Analista económica en el sector público nacional. Columnista en Revista Veintitrés. Habitual columnista invitada y analista económica en diversos medios televisivos, gráficos y radiales, del país y del exterior. Expositora en numerosos congresos y seminarios de Economía y Economía Política. Miembro fundadora del Foro del Pensamiento Económico para el Proyecto Nacional, colectivo de economistas heterodoxos que se propone estudiar los lineamientos de la política económica desplegada a lo largo de los últimos once años en la Argentina, así como desarrollar los ejes estratégicos para su profundización y la consolidación del Desarrollo Económico Nacional.