La suba de tarifas y la caída del consumo se sienten con fuerza en comercios e industrias

SEGÚN EL PAIS DE ESPAÑA EL AJUSTE DE MAURICIO MACRI GOLPEA A LAS PYMES ARGENTINAS

Los argentinos han disminuido el consumo de carne. La subida de la luz, ampliará el impacto a todos los sectores, según la CAME. Han subido los combustibles, los alquileres, el transporte. Las pymes son claves para el tejido productivo argentino: Según la UIA de mantenerse la caída de la producción y el aumento de costes, los industriales prevén que puede haber hasta 200.000 despidos.

EL PAÍS
6 de abril

El número de locales vacíos se ha multiplicado en los últimos meses en las principales arterias comerciales de Buenos Aires por el aumento de costes y el descenso del consumo.

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron un 5,8 % el pasado marzo respecto a un año antes, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo de la población, que ve cómo los salarios no crecen al mismo ritmo que lo hacen los precios, cerca del 33 % anual.

Paralelamente, se ha disparado el valor de los alquileres comerciales y de los servicios, un cóctel explosivo que pone en jaque a los pequeños negocios y también a la industria que los abastece.

La actividad de las pymes industriales se contrajo un 4,8 % en febrero 5 % con respecto al mismo mes del año pasado debido a una “caída generalizada de los pedidos de producción”, según la CAME.

“Han sido tres meses muy duros.”

“La inflación impactó de lleno en el poder de consumo de la gente”, admite Vicente Lourenzo, portavoz de la CAME, al citar el “aumento desmedido de precios” del primer trimestre en la canasta básica de alimentos y también en alquileres, seguros médicos y matrículas de colegios privados y concertados, entre otros.

“Las ventas en baja y los costos en alta están afectando mucho a las pymes”, agrega Lourenzo.

Los electrodomésticos, productos electrónicos, materiales para la construcción y muebles encabezan los bienes con mayores descensos de ventas en los últimos meses.

Las pequeñas empresas están también en apuros por el aumento de la factura de la luz decretado por el Gobierno de Mauricio Macri, en especial aquellas que requieren un consumo intensivo de electricidad, como las que conservan una cadena de frío.

“Hay negocios que pagaban 2.000 pesos (133 dólares) de luz y pasaron a pagar 8.000 (266 dólares)”, detalla Maximiliano Maccarone, de la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines.

“Es cierto que en muchos años no se tocó la tarifa, pero al hacerlo de golpe lo sentimos en demasía”, lamenta.

También las carnicerías se han visto muy afectadas por la subida de la luz, por la necesidad de tener encendidas permanentemente las cámaras frigoríficas.

En su caso se suman aumentos del 40 % en la materia prima, que se han trasladado al consumidor.

Los argentinos han disminuido poco el consumo de carne, pero sí que se lo piensan dos veces y eligen piezas más baratas.

La subida de la luz, vigente a partir de este mes, ampliará el impacto a todos los sectores, según la CAME.

Además, han subido los combustibles, los alquileres, el transporte y están a las puertas de las negociaciones por una subida en los salarios de sus empleados.

Las pymes son claves para el tejido productivo argentino: suponen el 96 % de las empresas locales y son responsables del 60 % del empleo asalariado privado en el país.

Los problemas que atraviesan no han provocado por ahora despidos masivos, ya que los empleadores intentan primero ajustar otros gastos antes de afrontar el elevado coste que tiene en Argentina echar un trabajador en la calle.

“Se dan despidos por goteo, personal que se va porque ve que comienzan a no pagarle a término, que no le pueden pagar”, indica Lourenzo.

Añade que muchas confían en la mejora económica anunciada por el Gobierno para el segundo semestre del año y arman estrategias para aguantar estos meses.

La Unión Industrial Argentina, que agrupa a las grandes empresas, es más negativa y advierte que sus socios enfrentan una situación “muy dura” por el tarifazo en los servicios públicos y la recesión de Brasil, el principal socio comercial argentino.

De mantenerse la caída de la producción y el aumento de costes, los industriales prevén que puede haber hasta 200.000 despidos.