Cuarta entrega de "2.030 Revolucion en USA" la novela de Walter Moore que esta causando sensacion

¡LA NOVELA DE POLITICA FICCION QUE HACE FUROR! “REVOLUCION EN USA” DE WALTER MOORE – CAPITULO CUATRO (¡TRUMP ES UN POROTO!)

Por Walter Moore

CALIFORNIA INTERVENIDA POR LOS MILITARES. Cuando quebró la gigantesca empresa Aguas de California, y la mitad del Estado, incluyendo a las ciudades de Los Ángeles y San Francisco se quedaron sin suministro, el Congreso admitió una solicitud del Coronel John Appleton para hacerse cargo del problema, y lo designaron Presidente de esa compañía, que tenía mayoría estatal.

LA NOVELA DE POLITICA FICCION
Publicada por la NAC&POP
antes de ser impresa en el papel

2.030/REVOLUCION EN USA

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De Walter Moore

CAPITULO 4

JOHN APPLETON
GOBERNADOR DE CALIFORNIA

Corbella y Durante encontraron un ejemplar de la revista California Today, donde se relata minuciosamente el acceso al poder que tuvo John en el Estado de California, en un artículo titulado:

CALIFORNIA INTERVENIDA POR LOS MILITARES

Cuando quebró la gigantesca empresa Aguas de California, y la mitad del Estado, incluyendo a las ciudades de Los Ángeles y San Francisco se quedaron sin suministro, el Congreso admitió una solicitud del Coronel John Appleton para hacerse cargo del problema, y lo designaron Presidente de esa compañía, que tenía mayoría estatal.

John llegó con sus hombres tomó el control de la empresa, restableció el servicio, la puso en marcha nuevamente, dando trabajo a mucha más gente y encontró un gran cantidad de terrenos fértiles que todo lo que necesitaban era riego, y los compró para la empresa, con la idea de instalar allí nuevas Comunidades Autosuficientes, como las que ocupaban las familias de los veteranos, cuyo control institucional John nunca cedió.

En esas circunstancias, la explosión de la burbuja financiera creada por los bancos, vació las arcas estatales, y California que fue el primer estado en entrar en crisis por falta de dinero.

Cuando las empresas de servicios públicos dejaron de prestar servicios tan vitales como la iluminación de sus calles, la limpieza de desagües, o el servicio de ambulancias, la gente salió a la calle golpeando cacerolas y pidiendo que se vayan todos.

El que fuera el Estado más rico de Estados Unidos, se rebeló cuando su gobierno se declaró en quiebra y su administración prácticamente dejo de funcionar por falta de fondos.

En ese momento todos se preguntaron qué había pasado con el dinero de los altos impuestos que pagaron durante años, y la respuesta fue que se habían destinado mayoritariamente, a pagar las deudas que las administraciones estatales tenían con los bancos.

Entonces, las plazas de las principales (hasta entonces apacibles) ciudades californianas, fueron ocupadas por la población que protestaba cada vez más violentamente, con carpas instaladas en forma permanente, arremetían contra un gobierno estadual completamente paralizado, pues los burócratas de la política, no comprendían, en realidad, que era lo que estaba pasando, y después de varios intentos fracasados de los políticos tradicionales, que ya habían perdido todos sus reflejos, al vivir, mimados por el poder financiero para que protegieran su riqueza y poder, se encontraron sin recursos ni conocimientos que les permitieran controlar los crecientes focos de agitación social, limitándose a aplicar mecánicamente medidas represivas que, en lugar de calmar la situación, la enervaban cada vez más.

En el invierno de 2.026, incapaz de resistir la presión del Pueblo en la calle, la gobernadora, Evelyn Johnson, renunció.

En esas circunstancias dramáticas el presidente, (esperando un fracaso que mellara su prestigio) designó a John Appleton, para que normalizara la situación como gobernador interventor del Estado de California, pues él conocía a ese Estado, porque era la sede principal de los excombatientes.
Appleton no sólo se negó a reprimir, sino que, para poner en marcha de nuevo el casi fundido Estado de California, pagó a sus empleados y proveedores con una moneda propia de ese Estado, y cuando los popes de la Reserva Federal protestaron frente al Gobierno, pidiendo que lo destituyera, Appleton ofreció su renuncia, ante la imposibilidad de encontrarle un reemplazante, fue rechazada, lo cual incrementó su poder, y ya con las manos más libres, creó el Banco del Estado de California, y puso como responsable al hijo de un amigo, un capitán de ejército, experto en sistemas logísticos, y doctorado en Economía, llamado Frank Prelooker, hermano de su amigo porteño, que tendría un rol fundamental en los acontecimientos futuros.

Él creó el Banco del Estado de California que emitió y administró la moneda local, y experimentó diferentes modalidades de convivencia con el dólar, atacando así la columna vertebral del Sistema Financiero Global, que para entonces controlaba la totalidad de los bancos norteamericanos.

APPLETON Y PRELOOKER, UNA LARGA SOCIEDAD

John Appleton, con su amigo Prelooker, durante su estadía en Argentina, había desarrollado una larga relación de intercambio de ideas con personalidades importantes participantes en el desarrollo de la Economía Libre, propuesta por Silvio Gesell a principios del siglo 20 y desarrollada posteriormente por Bernard Lietaer y Margrit Kennedy , y muchos grupos del Movimiento Geselliano de Libre Moneda (libre de interés), y Tierra Libre (libre de rentistas), de los cuales, sólo en USA había más de mil, y que, con distintas variantes, y de acuerdo a su ideología libertaria, se desarrollaban también en distintas partes del mundo.

Su encuentro personal con Margrit Kennedy en la Argentina, cuando ambos visitaban la ciudad Silvio Gessell, en la provincia de Buenos Aires, en los vertiginosos días de inicio del siglo 21, cuando en ese país se emitieron todo tipo de monedas provinciales que sacaron a la Argentina de las garras de la usura internacional, que pretendía cambiar parte del territorio nacional por una deuda, que no era más que el producto de una gigantesca estafa, que hizo necesaria instalar una tiranía mediante un golpe militar en 1976, que hizo desaparecer a 30.000 líderes e intelectuales argentinos, y otros 70.000 tuvieron que emigrar, después de lo cual el país quedó desmantelado y ofrecido mansamente al saqueo del Imperialismo Internacional del dinero.

El país, empobrecido, quedó endeudado fraudulentamente, y sin disponer de un sistema defensivo para las extraordinarias riquezas de sus praderas (una de las tres más grandes del mundo), de su gigantesco mar territorial, de sus recursos de agua dulce, proveniente de sus ríos y acuíferos subterráneos, del potencial de su recursos petroleros tradicionales y no tradicionales, de su riqueza minera, en especial de litio, cobre y plata, de hierro y carbón, y de la capacidad e inteligencia de su pueblo, y de las, depredada, pero existente, infraestructura de transportes y comunicaciones.

Derrotado el Proceso Militar en la Guerra de Malvinas, dejaron el poder ante los gobiernos civiles, y desde Londres, les impusieron un plan de desmantelamiento de todo el poder militar, desde la fabricaciones militares a todos los desarrollos científicos y técnicos que tuvieran una potencial aplicación militar.

John siempre siguió atentamente los sucesos en ese país, pues había sido forjado por el más grande líder que tuvo América Latina durante el siglo 20, cuando lo sacó de las garras del Imperio Británico e impidió que este lo regalara a Estados Unidos como pago de la deuda británica contraída con USA, por su salvataje en la Segunda Guerra Mundial.

El Diario San Francisco Chronicle, consiguió publicar una entrevista exclusiva con el Jefe de Comunicaciones del Grupo de Appleton, Joe Domínguez, que relató los primeros días como Gobernador, el artículo decía lo siguiente:

JOHN APPLETON GOBERNADOR DE CALIFORNIA

Más de un año antes que la crisis estallara en California, Appleton tenía conformado un Grupo de Análisis sobre el Futuro de California, donde, desde la estructura de los Veteranos, un equipo de talentos conducido por él, desarrollaba planes para cambiar a ese Estado hacia una situación de Paz y Progreso.

Habían escrito planes muy minuciosos, cuidadosamente documentados y elegidas las personas que podían llevarlos a cabo, con lo cual se conformó un equipo que se sentía “Como pez en el agua” sobre lo que se debía hacer en California.

En el momento en que lo designan Gobernador Interino, todo el equipo ingresa en el Palacio de la Gobernación, dejando sólo al personal de maestranza y de archivos, desplazando a la totalidad del equipo de la Gobernadora renunciante.

Cuando pusieron sobre la mesa los trabajos que ya tenían elaborados, Appleton los detuvo.

“Antes de empezar a poner en marcha lo nuevo, examinemos cuidadosamente lo que nos han dejado. Formen varios equipos, unos estudien la situación económica, otros la financiera.

Que un grupo detalle la situación social, y otro haga un mapa de la disposición política, otro que arme el inventario de las instituciones que tenemos para operar.

Tienen dos semanas, y nos volvemos a reunir para juntar esos datos con nuestros proyectos.”

Durante esas dos semanas, Appleton se dedicó en forma exclusiva a organizar el aparato de seguridad para él y sus hombres, y el dispositivo de información que le permitiera evaluar, tanto el efecto de sus decisiones, como el de las acciones de sus opositores.

En la Segunda Reunión con el Equipo, escuchó el resumen del Estado de Situación y luego identificó lo que debían hacer.
1. El Problema más crítico es la insolvencia del Estado, que debe sueldos, hace meses que no paga a sus proveedores, y no tiene recursos para el mantenimiento.
2. El segundo problema es el desánimo que tienen todos los miembros que trabajan para el Estado, desde los maestros hasta los proveedores de equipos policiales.
3. El Tercer problema es que se ha ampliado la cantidad de pobres y de indigentes.
4. El cuarto es que faltan viviendas, a pesar de haber muchas desocupadas.
5. El quinto problema es la falta de trabajo rentado, y que el consumo solvente disminuye permanentemente.

Al terminar la reunión Appleton había escuchado a todos y tomó las siguientes medidas:

A. Vamos a emitir nuestro propio dinero, y con el vamos a pagar los sueldos y a los proveedores. Prelooker organizará eso.

B. Haremos un Plan de Mantenimiento y Recuperación de toda la infraestructura del Estado, y le daremos trabajo a la mitad de la población desocupada. A la otra mitad le daremos trabajo en campos e instalaciones propias que produzcan alimentos y otros productos básicos que repartiremos gratuitamente y pagaremos con nuestra moneda.

C. Repartiremos ropa y equipo básico, en especial para los niños y las mujeres pobres, y lo compraremos con nuestra moneda, que será la moneda con la cual daremos de comer y alojamiento a todos aquellos que concurran a Refugios Estatales.

D. No construiremos nuevas viviendas en la periferia de nuestras ciudades, construiremos prototipos de Ciudades Autónomas, parecidas a las que desarrollamos para los Veteranos. De allí debe salir la comida para los pobres de ahora en adelante.

Así fue como Prelooker creó el Banco Estatal de California, y comenzó a emitir la moneda Cali, con un valor igual a un dólar, pero con la característica que perdía valor a razón de un uno por ciento mensual, ese valor permitía emitir un 12 por ciento más de moneda anualmente, sin generar ninguna inflación.

En seis meses no quedaban desocupados en California,

Así, desde 2.026 a 2.030 Appleton logró fundar casi medio centenar de Microciudades en las costas y valles californianos, abriéndolas tanto a los que no tenían trabajo, como a los jóvenes que querían construir su futuro en un ámbito más saludable que las atoradas ciudades del este, y a la inmigración mexicana no asentada.

Como en cualquier urbanización cerrada, no todos podían entrar, sino aquellos que tenían los conocimientos necesarios como para mantener funcionando a una pequeña ciudad, si bien permitieron el ingreso de un pequeño porcentaje de marginales capaces de integrarse a las tareas más rudimentarias.

Allí se dividió toda la producción en dos tipos diferenciados: la Producción para el Autoabastecimiento, que se movía con una moneda propia de cada comunidad, y la Producción para el Intercambio, generada por empresas cooperativas, que encontraron socios comerciales que garantizaban su adquisición, e hicieran las inversiones necesarias. De esta manera lograron una diversificación de productos, servicios y desarrollo de conocimientos, los cuales eran pagados en Calis o Dólares, según se vendieran en California, o en USA y el resto del mundo.

Los nuevos predios urbanos cerrados, tenían un campo propio lindero, lo suficientemente grande como para brindarles la materia prima para los principales alimentos, energía y equipamiento básico para sobrevivir, por ejemplo: cultivaban algodón y criaban ovejas y gusanos de seda, instalaron hilanderías y máquinas textiles para estos hilados y confeccionaban sus prendas más necesarias con estas telas.

Appleton integró a los Veteranos en estas nuevas poblaciones, y entrenó a los pobladores para que formen un sistema de Autodefensa.

Esta dedicación tuvo como premio la promesa de apoyos por parte de un amplio sector del ejército, que los proveyó del equipamiento necesario.

Al librarse del estrés permanente generado fundamentalmente por la inseguridad económica, y de las intoxicaciones por los productos de las corporaciones alimenticias y mediáticas, la salud general de los pobladores de las Comunidades mejoró ostensiblemente, y su ánimo también, gracias a una disminución constante de la agresividad social.

El éxito en esta gestión que resucitó a California, la devoción de los Veteranos, y su magnética presencia, pronto convirtieron a John Appleton en un ídolo popular, gracias a la parte del periodismo que necesitaba desesperadamente publicar algunas buenas noticias, que contrastaran con los resultados de una pobreza creciente en el que fuera el país más rico del planeta, frente a una economía norteamericana que se empobrecía, especialmente en el norte industrializado de antaño, que sufría una galopante inflación, y un cierre masivo de empresas productivas, generando cada vez más desocupación, sobre todo en los sectores juveniles, la mitad de los cuales, aún los bien capacitados, carecía de empleos.

Parecía que en USA coexistían dos países, uno que funcionaba, en el Estado de California, y otro que se desbarataba día a día, sobre todo en la costa este y en el norte de Estados Unidos, el sur siempre empobrecido, que lo era aún más, después del desastre petrolero ocasionado por la BP en el mar Caribe, y los huracanes.

En esas circunstancias, el Congreso decide llamar a elecciones en California, Appleton se presenta con el Movimiento EcoDemocrático y obtiene el 72 por ciento de los votos. La oposición se repartió la diferencia entre los dos partidos tradicionales y cuatro partidos nuevos, surgidos en el fragor de la crisis.

En todo Estados Unidos, la descalificación sistemática de las condiciones humanas que debe reunir cualquier programa político, comenzó a resquebrajar las bases del gigantesco poder financiero, que había logrado poner a la Humanidad a su merced.

La ofensiva contra ellos no surgió de la inmanente “izquierda protestona”, sino del que se denominaba el “sector más conservador de la Sociedad”, que tenía un grupo político que representaba sus intereses, muy poderosos por cierto, pues todo el Complejo Militar Industrial que era su soporte económico, y además manejaban lo principal del sistema judicial de Estados Unidos.

A medida que el sector Financiero Global ganaba poder en Estados Unidos, este sector nacionalista, (dirigido por los grupos WASP más reaccionarios, protectores del Ku Klux Klan, y de todos los grupos racistas de Estados Unidos), pero que no toleraban lo que los bancos le estuvieran haciendo a su país, que no era en nada diferentes de lo que ellos le habían hecho antes al resto del mundo.

Estos sectores normalmente eran derrotados por la eficaz estrategia del Imperialismo Internacional del Dinero, que era la misma que la desarrollada por el Imperio Británico, “estableciendo objetivos, sin tiempo”, lo cual requería estrategias sigilosas, pero persistentes, que retrocedían cuando les convenía, sin revelar nunca su carácter de grupo apátrida, con su fuerza interna basada en la Reserva Federal, que había logrado convertir a Estados Unidos en el país más endeudado del mundo, pues la riqueza que no producían la compensaban emitiendo dinero, avalado por Bonos del Tesoro, en sectores que manejaba el poder oligárquico.

Esta estrategia permitía todavía mantener un nivel de vida en las clases medias altas, pero la pobreza crecía exponencialmente, y en 2015 ya había 50 millones de pobres y crecía el número de indigentes y de personas sin hogar, a pesar de la enorme cantidad de viviendas sin ocupantes.

Los dólares que emitía la Reserva Federal, los entregaba a las enormes empresas financieras asentadas en Wall Street, pero cuando Estados Unidos debía comprar algo en el extranjero, estos países querían que los garantizara el Tesoro de Estados Unidos, o sea, la actividad de todos sus ciudadanos.

Así los bancos se hacían cada vez más ricos y la enorme mayoría de los norteamericanos, más pobres, más endeudados, y con menos capacidad de compra.

Y la deuda externa de Estados Unidos, en el año 2025 superó los 50 billones (50 millones de millones) de dólares, equivalente a tres Productos Brutos completos , lo cual cargaba sobre las espaldas de cada ciudadano norteamericano a 100.000 dólares, o sea que cada familia norteamericana debía a países extranjeros medio millón de dólares.

Además, la acción conjunta de Rusia, China, India e Irán, y de los países de la UNASUR, destinada a suplantar el uso de dólares por sus monedas nacionales, en sus intercambios comerciales, incrementó la crisis de insolvencia de las emisiones de la Reserva Federal.

Para no seguir acrecentando esta crisis, el Estado norteamericano disminuyó su nivel de gastos (excepto los gastos militares), con lo cual las tareas de mantenimiento y las construcciones nuevas se detuvieron completamente, y los servicios públicos se resintieron.

La desindustrialización había cobrado sus víctimas en las principales ciudades industriales de Estados Unidos, comenzando por Detroit, convertida en una ciudad fantasma, con 90.000 edificios abandonados, sin iluminación pública y con mascotas convertidas en perros salvajes que recorría sus calles desiertas buscando alimentos.

Chicago y Nueva York también estaban quebradas y se desprendían rápidamente de sus empleados, lo cual incrementa la crisis.

Lo mismo sucedía en muchas ciudades más pequeñas, como Central Falls, en Rhode Island, Harrisburg en Pensilvania, y la lista se agrandaba constantemente, acosadas por las deudas bancarias y los proveedores impagos.

Todas estas circunstancias se potenciaban, generando un clima propicio para un cambio de gobierno y de régimen político, y para eso era John se había estado preparado durante toda su vida.

FIN DEL CAPÍTULO 4