No quieren la conducción de Cristina porque creen que el "kirchnerismo es muy cerrado", y hacen como que ellos "abrirán el espacio".

PARTIDO JUSTICIALISTA: INTENTO DE MISOGINIA Y OPORTUNISMO

Todo lo que bulle, toda la gratitud, lo que palpita en los rincones de la Patria tiene dos nombres. Ya los sabemos: primero Néstor y después Cristina fueron los artífices de la mayor peronización del pueblo argentino en los últimos 40 años.

Por Juan del Barrio
NAC&POP
14/01/2016

Mientras el macrismo demuele con saña las construcciones democráticas de los últimos doce años, en el PJ se va asomando la interna.

Varios dirigentes en los que hemos confiado, como otros en el pasado en los que nunca confiamos, creen q esta crisis que, seguramente, será peor que la de los 90, es una oportunidad para si mismos.

No quieren la conducción de Cristina porque creen que el “kirchnerismo es muy cerrado”, y hacen como que ellos “abrirán el espacio”.

¿Que espacio?

Todo lo que bulle, toda la gratitud, lo que palpita en los rincones de la Patria tiene dos nombres.

Ya los sabemos.

Leen todo al revés: primero Néstor y después Cristina fueron los artífices de la mayor peronización del pueblo argentino en los últimos 40 años.

Y lo lograron no solo abriendo el sentido del peronismo sino encarnándolo en millones de compatriotas felices por políticas que pudieron ser aplicadas por el coraje q tuvieron ellos, y de los q otros dirigentes fueron tributarios.

¿Que quieren inventar?

Un peronismo “abierto” ¿a quien y a que?

¿Al establishment horroroso q tenemos?

Quieren hacer una oposición amable a un régimen proscriptivo?

Si el régimen quiere proscribir al kirchnerismo es obvio que es porque identifica ahí a la fuerza antagónica en el dilema: Democracia o Corporaciones.

La misoginia esta en todas partes, y el oportunismo también.

Algunos son tan, pero, tan, pero tan peronistas de Perón y Evita que apoyaron y votaron a Macri.

Criticaron tanto a Cristina, a La Cámpora, y en su momento también a Néstor, porque ahora suena fácil estar con Néstor pero no con Cristina, al igual que los que estaban con Evita pero no con Perón.

Claro, tanto Evita en ése momento, como Néstor luego, no eran opciones porque habían fallecido.

Coinciden, quieran o no, con el enemigo estratégico, las corporaciones, el imperio, las empresas transnacionales, Wall Street y la oligarquía.

Ellos quieren destruir el kirchnerismo y rescatar el peronismo “modernizado” que entregó el país con Menem y Duhalde.

Es el sueño de los Rockefeller y los Churchill.

Destruir el peronismo como movimiento de liberación nacional.

Como “subsuelo de la Patria sublevada” a la entrega y la colonización de nuestra comunidad nacional.

Un peronismo “rebelde” y no complaciente con la oligarquía, como lo describe el compañero Guillermo moreno.

Como “hecho maldito del país burgués” como lo nominaba John William Cooke, el único hombre que recibió de Juan Domingo Perón el título de su “heredero político” cuando el general sospechaba que lo iban a matar.

Como hizo Hugo Chávez, con Maduro, al borde de su muerte, aunque con otras características, ya que luego Cooke se fue a pelear con el Che y Fidel en la revolución cubana.

Hoy, en pleno Siglo XXI, transcurridos 15 años del nuevo milenio, el sonido ambiente de este País lleva el nombre de una mujer que ya dio sobradas muestras de su lealtad al pueblo.

Algunos de los que andan con el peronómetro harían mejor en andar con audífonos, a ver si escuchan al pueblo.