La primera derrota política fue el paso atrás que Macri tuvo que dar luego de firmar el antidemocrático DNU donde designaba a dos jueces a la Corte Suprema de Justicia.

LAS PRIMERAS DOS DERROTAS POLÍTICAS DE MACRI

Por Maximiliano Borches

La otra derrota política que golpeó a Macri, casi al unísono con ésta, fue el impedimento por parte de los trabajadores de la Cámara de Diputados de la Nación, y sus representantes gremiales, que lograron frenar el despido y el anuncio de recategorización de 500 empleados que desarrollan distintas tareas en el Congreso Nacional, tras el intento del actual presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (PRO), de despedir a todos estos trabajadores.
NAC&POP
17/17/2015

A una semana de haber asumido el gobierno con la debilidad que impone haberlo hecho por la escasa diferencia de 2 puntos porcentuales sobre el Frente para la Victoria, Mauricio Macri, sufrió las primeras dos derrotas políticas de su recién estrenada gestión, que se multiplicarán a partir de la megadevaluación anunciada por su ministro de Economía

Mauricio Macri es el primer presidente procesado por la justicia de la historia argentina -por escuchas ilegales (espionaje).

Su Ministro Alfonso Prat-Gay, actual funcionario de la Alianza Cambiemos, fué un alto ejecutivo del JP-Morgan. Pesa sobre Prat Gay una denuncia y causa judicial, aún abierta, por el ocultamiento que realizó cuando se desempeñó como presidente del Banco Central, a raíz de la fuga de U$S 26 mil millones que quedaron en un puñado de bancos, entre ellos obviamente, el JP Morgan.

Prat Gay por entonces funcionario de la Alianza que encabezó el olvidable Fernando De La Rúa,  se desempeñó como jefe de Negocios hasta el 2001.

En este sentido, la primera derrota política fue el paso atrás que el presidente Macri tuvo que dar luego de firmar el antidemocrático Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), N° 83/2015, el pasado lunes 14 de diciembre, donde designaba en Comisión a dos jueces a la Corte Suprema de Justicia (CSP).

Esta medida generó tanta resistencia, que tras la reunión que el mandatario electo mantuvo con el titular de la CSP, y también del Partido Judicial, Ricardo Lorenzetti, tuvo que desestimarla y adecuarse al tratamiento constitucional, y republicano –una de las palabras que más les gusta pronunciar a los actuales actores del oficialismo-, para que sea el Poder Legislativo quien acepte, o no, los pliegos.

Es interesante destacar, además, que esta derrota política también incluye a la dirección nacional de la UCR, que torpemente, y a sólo unas horas antes de que Macri dejara sin efecto este DNU, desfilaron ante las cámaras de TV del blindaje mediático que goza este fiel representante de los intereses de los poderosos en nuestro país, elogiando y apoyando esta decisión “audaz y valiente” de quien supo dar por finalizado el origen popular de este centenario partido político.

También lo hicieron alguno de los bufones periodísticos preferidos de Macri como Luís Majul, quien en un artículo publicado en el matutino La Nación, con fecha del pasado martes 15/12, entre otros conceptos (que recuerdan al rol que el fallecido Bernardo Neustadt cumplía con el entonces presidente Carlos Menem), afirmó que: “Macri se puso al borde de la ley para dar muestras de que tiene los pantalones bien puestos y que pasará por encima de las formas y lo políticamente correcto para ejercer la autoridad presidencial.”

La otra derrota política que golpeó a Macri, casi al unísono con ésta, fue el impedimento por parte de los trabajadores de la Cámara de Diputados de la Nación, y sus representantes gremiales, que lograron frenar el despido y el anuncio de recategorización de 500 empleados que desarrollan distintas tareas en el Congreso Nacional, tras el intento del actual presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (PRO), de despedir a todos estos trabajadores.

A partir de la restauración liberal llevada a cabo el pasado 10 de diciembre, las políticas de transferencia de capital a favor de los terratenientes, banqueros y empresarios, que ahora se enriquecerán aún más con las quitas de retenciones para la exportaciones de productos agroalimentarios e industriales, sumado esto la megadevaluación puesta ya en práctica en las últimas horas, que licua casi en un 50% la capacidad adquisitiva de los salarios y reducen –en términos de dólares- el salario mínimo de 625 dólares a 417, preanuncian conflictos sociales de gran magnitud, donde Macri se verá reflejado en el espejo de De La Rúa.

MB/