La primera debilidad que tiene esta matriz conservadora es que nos toman de estúpidos.

ALGUNOS APORTES PARA EL DEBATE.

Por Carlos Baraldini

El 49% de nuestros votos y la despedida a Cristina en la Plaza tienen una vigencia social difícil de ocultar, total presencia en las bases y nadie se borra, a pesar del dolor. 2. La nueva Presidencia acelera los tiempos con medidas que demuestran, que el actor social principal de esta fuerza, son las corporaciones y multinacionales ocupando el poder por todo lo que perdieron durante 12 años, sin rubor y sin complacencia.

NAC&POP
12/12/2015

En primer lugar quiero destacar dos aspectos del contexto nacional:

  1. Que el 49% de nuestros votos y la despedida a Cristina en la Plaza tienen una vigencia social difícil de ocultar, tienen total presencia en las bases y nadie se borra, a pesar del dolor.

  2. Que la nueva Presidencia acelera los tiempos con medidas que demuestran, en forma acabada, que el actor social principal de esta fuerza, son las corporaciones y multinacionales y han ocupado el poder “por todo” lo que perdieron durante los últimos 12 años.

Ellos van por todo sin rubor y sin complacencia.

Del primer punto quiero destacar que otra cosa es la actitud política de algunos de nuestros dirigentes, que han pasado a colaborar con la máscara “que si al nuevo Presi le va bien, le va bien a toda la Argentina”.

Ese es un discurso falso.

No es un discurso optimista, ingenuo, es falso.

Porque nadie en la política y en las calles puede admitir que, con ese programa anunciado y esos gerentes piloteando el Estado, les va ir bien a todos.

Solamente les va a ir muy bien a los ricos, los más ricos empresarios de todas las actividades, empezando por el llamado “campo”.

Que la eliminación de sus retenciones es una transferencia de recursos que obtenía el Estado y los repartía entre las provincias, con obra pública y con asistencia social, transferencia hacia no más de 10 mil productores y no más de 6 grandes empresas exportadoras internacionales.

Esta es la lógica infernal de esta matriz conservadora.

Que esa misma eliminación de retenciones atenta contra los precios internos, como ya ha sucedido, aumentando el costo de la canasta alimentaria y, para colmo, con la medida de eliminar también el control de precios a los empresarios que, ahora, en un gesto altruista que nunca tuvieron, van a controlar ellos mismos esos aumentos.

Como ven esto NO es creíble a nadie, ni en las aulas, ni en las plazas ni en las calles.

Esta es la primera debilidad que tiene esta matriz conservadora: nos toman de estúpidos.

Se le sumará, con la misma óptica, el aumento de los consumos particulares y comerciales de luz, gas y otros servicios, como el transporte, con impacto voraz en los bolsillos de nuestros laburantes.

La otra debilidad visual y real es que, al querer todo junto, porque son conservadores hegemónicos, van a cometer errores puntuales en la democracia formal que vivimos.

Y esta actitud va a desenmascarar su ancestral inclinación al más bruto y despiadado ejercicio del poder, sin respetar ni siquiera las leyes, la Constitución Nacional y sus instituciones creadas.

Con estas dos debilidades a la vista, en tan poco tiempo de ejercicio real del poder, cabe resaltar que tienen la estrategia hacia la oposición dividida en dos campos:

a. Cooptar a los dirigentes funcionales del PJ, sean gobernadores, intendentes, legisladores, cúpulas sindicales o sociales, con prebendas del mismo estilo menemista del 90´.

b. Empujar de diversas maneras y métodos a las bases díscolas al enfrentamiento violento, de tal forma de justificar la represión y aislar a sus cuadros de las bases populares.

Como podrán ver, esta estrategia de la matriz conservadora, respaldada inicialmente por el 51% de los votos, cuenta con el firme respaldo de las riquezas más concentradas de la Argentina, las menos democráticas de la sociedad y las más racistas y clasistas.

Con lo cual nos queda como tarea sustraer de ese bloque hegemónico a los sectores medios que mordieron el anzuelo y que tienen intereses reales con la democracia y la equidad, que han tenido actitudes anti K más por nuestros propios errores que por los aciertos.

Si logramos desligar a esos sectores medios de la matriz, que sufren de la misma forma que los sectores laborales la caída del empleo y los aumentos del costo de la vida, tenemos la victoria cerca.

Para la victoria completa debemos perfilar medidas para evitar que se cumpla la estrategia del poder: dividir el Movimiento cooptando algunos dirigentes y conteniendo, especialmente a los sectores juveniles, de llegar a la violencia.

Aclaro, que algunos picos de violencia van a ser inevitables.

Y me refiero a la violencia de las masas con actitudes políticas y repudio a medidas antidemocráticas.

Los escraches a funcionarios, dirigentes y empresas de las cúpulas del poder, van a ser irremediables.

El ejercicio de las masas en las calles siempre toma estos caminos y atajos que va creando el poder popular movilizado.

Nuestra principal debilidad son nuestros propios dirigentes.

Fue un error político que nuestro candidato presidencial se dejara usar para una futura tarea de buscar capitales que acrecentarán la deuda externa, con el solo motivo de expandir la divisa a esos centros de poder minúsculos y a la fuga de las mismas.

Otras declaraciones del gobernador salteño son cómplices de esta matriz conservadora: dibujadas como ingenuas y patrióticas, le hacen ese favor encubridor de la realidad.

Que el anterior ministro de seguridad de Scioli declare que no tiene nada que ver con el FPV, desnuda la precariedad ideológica de algunos dirigentes bonaerenses.-

Lo que pase en el movimiento sindical con sus cúpulas no sorprenderá, ya tenemos la vieja historia del menemismo como experiencia: la compra del Momo y otras van a continuar, van a ser usadas como quinta columnas en el movimiento obrero, sin descuidar de ser utilizadas para la violencia callejera.

La otra debilidad nuestra es que se aceleran los tiempos.

Nuestro Movimiento es un pesado elefante que, para tomar carrera, tarda.

Pero una vez en marcha ha gestado escenas épicas en nuestra historia.

Debemos entender qué es nuestro Movimiento.

Porque se nutre de muchas vertientes.

Algunas, como la de ciertas izquierdas, tienen en su memoria el lastre ideológico de ¿cuál es la vanguardia de este movimiento, cuál es el partido conductor?

Y con ese lastre simplifican la realidad y toman actitudes sectarias: segregan, desdeñan, a otros espacios que también forman parte del Movimiento.

Les recuerdo aquella carta de Marx a Engels del 18/05/1859, cuando escribe: “Por fin tenemos nuevamente la oportunidad…de mostrar que no necesitamos ni la popularidad ni el soporte de cualquier partido…

¿No hemos actuado acaso desde hace tantos años como si nuestro partido estuviera constituido por todos los Fulanos y los Menganos cuando no teníamos partido… y en la que la gente que podíamos contabilizar entre los nuestros, al menos oficialmente como adherentes, con la reserva de llamarlos bestias incorregibles entre nosotros, no entendían siquiera el ABC de nuestra doctrina…

¡Qué nos importa un partido, es decir, una banda de burros que solo juran por nosotros porque nos consideran sus iguales”

Es decir estos lastres ideológicos que siempre buscan cuál es el actor o sujeto principal de la historia se complican con ese mecanicismo de los viejos partidos de la izquierda marxista.

Y nuestro querido pensador J. Ranciere nos aclara: “Pues bien, solo la burguesía tiene, en el Manifiesto, categoría de agente.

Agente de una civilización de lo universal cuyas ciudades y fábricas, cuyos ferrocarriles, buques y telégrafos, rompen todas las barreras de las castas y de las naciones, y barren, en toda la superficie de la tierra, los rasgos del salvajismo primitivo y del atraso campesino…

El Manifiesto Comunista es un acto de fe en el suicidio burgués”1

Seguramente nuestro Movimiento desplegará alianzas mayores con sectores de izquierda, que vienen con esos clásicos razonamientos.

Pero nuestro Movimiento Nacional y Popular ha podido gestar hechos históricos sin vanguardia y sin partido, desde su propio nacimiento el 17 de octubre de 1945 y todas sus puebladas posteriores, que derrotaron dictaduras militares y gobiernos civiles que traicionaron el mandado popular.

Por eso es que hay que evitar el sectarismo, tanto hacia la izquierda como hacia la derecha.

Y a esta última la identifico con esas oleadas de votos que en el 2013 le retiraron su apoyo al Movimiento por dos motivos principales: la inflación de alimentos y la inseguridad.

Nuestros dirigentes, con bastante sectarismo, no quisieron reconocer esas demandas y darles un cauce específico tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, la gente se preguntaba ¿cómo no se puede detener el aumento de precios?

¿Qué gobierno popular no puede con esa especulación?

Para colmo en Provincia, para contener la inflación nombran en el Mercado Central a un menemista de pura cepa, un vulgar comerciante que, hoy, a pocos días de este gobierno, se acerca a negociar acuerdos con la matriz conservadora.

Y para la inseguridad, nos decían que era invento de los medios de difusión.

Cuando visité un barrio obrero en Marcos Paz de la Provincia de Bs.As; un poco antes de las elecciones de 2013, le pregunté al responsable político ¿qué suena en el barrio?

Me contestó sin titubear: Massa.

¿Y por qué? le repliqué.

Me contestó: por la inflación y la inseguridad.

Ya está.

No se necesita un manual de Ciencias Políticas para parar la oreja y escuchar las demandas populares.

Hace unos meses, en una reunión en el mismo Municipio, uno de los presentes me confesó en voz baja: “salgo solo todos los días a trabajar a las 3 de la mañana, debo recorrer 12 cuadras sin asfalto ni ripio ni veredas ni iluminación y otras 5 cuadras hasta llegar a la ruta, llevo un machete en mi mochila, pero todos los días que salgo no sé si vuelvo”

¿Tan difícil es reconocer la inseguridad de todos los días de un laburante?

Y cuando la reconocen, en Provincia, nombran a un dirigente adicto al gatillo fácil y que no tiene solidez ideológica en el Movimiento, de sobradas experiencias en el menemismo y que ahora declara suelto de cuerpo que no tiene nada que ver con el FPV.

Esos son errores garrafales, que no se pueden ocultar debajo de ninguna alfombra.

Así se pierden los votos.

No hay magia para perder los votos tampoco.

Ahora debemos replicar con todos los métodos originales y procedimientos callejeros de los últimos 15 días anteriores al balotaje, es decir, moverse junto al pueblo, los vecinos, los compañeros de trabajo, la militancia barrial, los timbres casa por casa y el volante corto y claro, las paradas de cole y estaciones de trenes, con la denuncia justa y la invitación al debate en el territorio.

La consigan territorial es “parar la oreja”, ver cómo se mueve la gente ante cada medida del gobierno y registrar cómo se mueven las fuerzas de su apoyo, detectar sus quintas columnas y evitar la intrusión de los servicios, que estarán muy activos en penetrar dentro del movimiento.

Los cuadros dirigentes deberán marcar la cancha con la autocrítica que les corresponda.

Salir hacia la gente que perdimos por no aceptar sus justas demandas significa aceptar los errores cometidos.

Sintonizar esa onda no es perder banderas, es recuperarlas y transformarlas en un impulso mayor en el Movimiento.

Destacar siempre los dos desafíos mayores del Movimiento para su crecimiento:

  1. la cuestión nacional, que la defensa de la Patria pasa por varios frentes: la deuda externa, la extranjerización de las empresas, el dominio financiero, los buitres y la fuga de divisas.
  2. La cuestión social, la llamada “brecha” que nos nuclear a todos alrededor del trabajo y la inclusión social.

Entre capital y trabajo, hemos elegido el trabajo como sector social dinámico y cuya clase trabajadora ha cambiado, pero continúa organizada, más allá de sus cúpulas, respondiendo con su movilización en defensa del empoderamiento conseguido.

El Movimiento no distingue espacios, fracciones o luchas internas de dirigentes.

Es de naturaleza frentista, no es homogénea su actitud, para eso ya tuvimos al fascismo y el stalinismo, tampoco es clasista, es múltiple e
itinerario, no tiene categorías fosilizadas, va al encuentro de la realidad con las manos abiertas, las manos del trabajo, las manos de la solidaridad, las manos de nuestras banderas.

No achicar espacios.

Continuamos debatiendo los errores de nuestro Gobierno.

Volveremos.

Pocho. 15/12/2015

• 1 El filósofo y sus pobres. J. Ranciere. Pág. 105 Cap. La burguesía absolutista. UNGS.