La Nación, “El gobierno de Macri, a punto de obtener US$ 8000 millones del exterior”.

EL ENDEUDAMIENTO EN EL GOBIERNO DE MACRI

Por Julia Strada - Hernán Letcher

Según La Nación, el viaje de Luis Caputo (Secretario de Finanzas en el equipo de Prat Gay a Nueva York tuvo dos objetivos: concretar la reunión con entidades financieras y reunirse con el intermediario Pollack (Foto) para negociar con los fondos buitre. Tres cuestiones son fundamentales de la noticia:Endeudamiento; acuerdo con los buitres y fuga de divisas.

Centro de Economía Política Argentina
11/12/2015

Según La Nación, el viaje de Luis Caputo (Secretario de Finanzas en el equipo de Prat Gay (1) a Nueva York tuvo dos objetivos: concretar la reunión con entidades financieras y reunirse con el intermediario Pollack para negociar con los fondos buitre.

Tres cuestiones son fundamentales de la noticia:

Endeudamiento

La nota indica: “Fuentes que participan de la operación indicaron a LA NACION que el dinero será aportado por los bancos HSBC, JP Morgan, Goldman Sachs, Deutsche Bank y el Citibank por una suma que rondaría entre 6000 millones y 7000 millones de dólares.

Si superan cuestiones regulatorias, se agregarían el Santander y el BBVA con otros 1000 millones de dólares”.

Efectuando cálculos sobre la incidencia del endeudamiento externo en el PBI con las medidas anunciadas por el equipo de Macri, se delinean tres posibilidades:

Sólo una devaluación del 60% (pasando de 9,7 a 15,2 el valor del dólar) llevaría a un aumento del peso de la deuda en dólares en el PBI desde 8% en la actualidad a 12,8%.

Con una devaluación del 60% y una toma de deuda de 8000 millones de dólares (como indica la noticia), ese peso ascendería a 15,03%.

Con una devaluación del 60%, una deuda en dólares de 8000 millones de dólares y el acuerdo con los fondos buitres que aquí contabilizamos por 8000 millones de dólares (este es el último valor luego de que Griesa incorporó a los “me too”), el peso de la deuda sobre PBI ascendería a 17,34%.

Este endeudamiento tiene impacto fiscal:

Si consideramos la devaluación del 60% y un endeudamiento de 8000 millones, el pago de intereses anuales significaría entre 83 mil millones de pesos y 154 mil millones de pesos anuales (en el primer caso tomando la relación intereses/recaudación del 2013 y en el segundo la misma relación en 2001).

Si se considera la devaluación del 60%, el endeudamiento de 8000 mil millones de dólares y el pago a los buitres de 8000 mil millones de dólares, el pago en concepto de intereses de deuda rondaría los 98 mil millones de pesos anuales y 178 mil millones de pesos anuales).

Como dato para dimensionar la importancia de estas eventuales erogaciones, la Asignación Universal por Hijo que cubre a 3 millones 642 mil niños y niñas, significa un gasto de 40 millones de pesos anuales.

Los intereses de deuda aún en el mejor de los casos duplican el costo de la AUH.

O, en otros términos, podría duplicarse el ingreso a cada niño o niña en concepto de AUH en lugar de destinar los fondos al pago de intereses de deuda.

En la historia argentina se manifiesta una relación inversa entre deuda externa y crecimiento.

Entre 1976 y 2001 el aumento de la deuda externa se dio en paralelo con un escaso crecimiento del PBI. Desde 2003 hasta la actualidad estas variables se comportaron al revés: el gran crecimiento económico tuvo lugar junto con el desendeudamiento más importante de la historia argentina.

• Caputo fue el titular de la sede argentina del Deutsche Bank hasta abril de 2008 y actualmente conduce la administradora de fondos comunes de inversión Axis. La agencia Bloomberg lo califica como “un ex Wall Street” ya que, al igual que Prat Gay, trabajó en la JP Morgan entre 1994 y 1997. Anteriormente había sido director de la distribuidora y comercializadora más grande de electricidad de Argentina, Norte S.A. (01/12/2015, Fuente: politicargentina.com).

Acuerdo con los buitres

La nota de La Nación no lo aclara, pero lo cierto es que la financiación externa se encuentra condicionada al arreglo con los fondos buitre.

Desde Clarín, Marcelo Bonelli indicó que el acuerdo con los buitres costaría unos 11 mil millones de dólares, con lo cual la estimación de 8000 mil millones mencionada previamente es conservadora: podrían sumarse nuevos “me too” e incluso existirían comisiones e intereses en el arreglo.

Por otro lado, considerando que las garantías solicitadas recientemente por parte de los fondos buitres a Griesa han sido YPF y Vaca Muerta, se abriría la puerta a futuras privatizaciones.

Fuga de divisas

La nota sostiene: “el dinero ya podría comenzar a entrar al país la semana próxima, en función del objetivo del plan de Macri de comenzar a abrir el cepo lo antes posible”.

Considerando el anuncio clave del macrismo sobre el levantamiento del “cepo” lo antes posible, no parecería tratarse de un ingreso de dólares para financiar proyectos de infraestructura o inversión productiva (aún si luego los anuncios se realizan con estas consignas).

Es fundamental señalar que durante la aplicación en nuestro país del modelo de Valorización Financiera en el período 1976-2001, el endeudamiento, la valorización y la fuga constituyeron un mecanismo recurrente de la cúpula empresarial argentina y extranjera.

En la última década, si bien a partir de una acumulación con eje en la producción, la tendencia a la fuga de este sector no ha estado ausente: las estimaciones más conservadoras indican 100 mil millones de dólares en materia de Formación de Activos Externos entre 2003 y 2014 (BCRA), sin considerar operaciones como subdeclaración de exportaciones, sobrefacturación de importaciones y precios de transferencia.

En este marco, los elevados niveles de ganancias de la cúpula y los exorbitantes excedentes resultantes de una posible devaluación brusca, inducirían al poder económico a hacerse de divisas y fugarlas del circuito de la economía local.

Esta posibilidad seduce a ese sector del capital al punto tal que, en caso de un ingreso de dólares frescos, la nueva presión devaluacionista y fugadora se intensificaría.

La disputa constante entre estos grupos concentrados y el kirchnerismo se ha manifestado en intentos –fuertemente resistidos- de mejorar las herramientas tendientes a controlar esta conducta, como el control cambiario, la administración del comercio, los directores en las empresas o la pelea anual con las cerealeras para liquidar la cosecha.

En este sentido, la total eliminación de controles y regulaciones junto con el ingreso de dólares y la posible devaluación, implicarían que esas nuevas divisas sólo terminen financiando la fuga de capitales.

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