El Pueblo mantiene gobiernos peronistas en las áreas periféricas y deja intacta una capacidad de movilización lista para frenar las acciones más retrógradas que la CIA impondrá al Gobierno Cambiado.

UN PASO ATRÁS, DOS PÁ DELANTE

Por Walter Moore

Tenemos tanto por hacer, y tan poco tiempo para organizarnos de nuevo (pues no creo que los Cambiados duren mucho), y necesitamos decidir que conservamos y qué descartamos de aquellas ideas, líderes y agitadores que tuvieron un protagonismo que hoy puede ser contraproducente. Necesitamos sangre joven y sabiduría vieja..

NAC&POP
9 de diciembre de 2015

Este título, que parafrasea a Lenin, que decía exactamente lo contrario.

En estas circunstancias, debemos oponer al cerebrismo europeo, tanto capitalista como marxista, la espiritualidad americana, para la cual “Lo que produce felicidad es verdadero y lo que trae desdichas, es falso”.

En este contexto de cambio de la Gran Nación Argentina, podemos preguntarnos…

¿Porqué el Pueblo argentino desplaza del poder central al kirchnerismo?

Mientras mantiene gobiernos peronistas en las áreas periféricas y deja intacta una capacidad de movilización lista para frenar las acciones más retrógradas que la CIA impondrá al Gobierno Cambiado.

Ante todo debemos asumir que el Programa Reparador del kirchnerismo se encontraba agotado, no por lo que hizo, que estuvo muy bien en algunos sectores, sobre todo en la defensa de la vida de los más humildes, sino por lo que no hizo y es imprescindible realizar para volver a liderar en el Nuevo Siglo los destinos de nuestras naciones.

Y para eso ya tenemos el Modelo instalado en el alma del Pueblo, y un Dispositivo que ha probado ser exitoso, que sólo requiere ser actualizado, pues es suicida renunciar a la cuantiosa herencia que nos ha dejado el Peronismo.

El Pueblo percibe este agotamiento, y usa con precisión el único recurso de control global que ha conservado: Las Elecciones nacionales.

Y dijo con fuerza: El “Relato” está agotado, y ante la necesidad de este cambio, le da una oportunidad a un sector de argentinos que siempre se sintieron “dueños de la Verdad”, y siempre añoran volver a su rol de los esclavos que comen las sobras económicas y culturales que se caen de la mesa de los poderosos.

Pero muy pronto todos verán que “El Rey está desnudo”.

La otra estirpe de argentinos, de la cual Juan Domingo Perón es su paradigma en el siglo 20, y José de San Martín y Manuel Belgrano en el siglo 19, quiere volver a tomar un lugar protagónico en la Historia Grande, pues tenemos con qué hacerlo.

Hoy es fácil enumerar las tareas que debió hacer el kirchnerismo y no hizo; por ejemplo:

Ø Volver a poner en plena vigencia la Constitución de 1949, para borrar los condicionamientos constitucionales que impone el colonialismo, tanto en 1853, como en 1994, y revisar todos los tratados internacionales y leyes nacionales que restringen nuestros derechos, por ejemplo en el campo de la minería, y avanzar, desde allí en la construcción del Estado Continental Suramericano, que puede reunir el poder suficiente como para oponerse a la ocupación capilar de nuestras naciones por parte de las Multinacionales.

Y para esto es necesario construir poder real, poder económico-político uniendo las fuerzas de todas las naciones suramericanas, para lo cual es necesario primero recuperar el poder nacional.

Ø Recuperar y modernizar toda la industria pesada nacional, haciendo del Estado el inversor principal, tanto en siderurgia, petroquímica, química pesada, astilleros, informática, y miles de industrias menores destruidas desde 1955 en adelante, esta recuperación puede comenzar con una Empresa Suramericana de productos basados en el Litio, tales como todo tipo de baterías, dado que disponemos de más del 80% de las reservas mundiales de este material.

Ø Recuperar la gestión estatal y popular de todos los servicios públicos, incluyendo el sistema medios de difusión masiva.

Ø Nacionalizar y desmonopolizar la distribución de bienes básicos e impedir el funcionamiento de corporaciones multinacionales y grupos extranjeros en el sector.

Ø Reformular el sistema de transportes, recuperando la decisión nacional en esta industria vital, restringiendo decididamente la influencia de las multinacionales automotrices.

Restaurar ELMA para ahorrar los 3.000 millones de dólares anuales que pagamos para transportar nuestra producción, y recuperar integralmente la potencia del sistema de los Ferrocarriles Argentinos, acoplándolos al sistema de transportes urbanos, y hacer que todos sean movidos mediante electricidad y no quemando petróleo.

Ø Estructurar un sistema defensivo contra nuestro enemigo real, la OTAN, integrado nuestras fuerzas armadas con las fuerzas de UNASUR y la alianza con las naciones de los BRICS, para lo cual debemos recrear la vanguardia que tuvimos en la industria aeronáutica, naval y armamentista durante la primera mitad del siglo 20.

Ø Repoblar el territorio nacional, llevando las poblaciones que conviven en forma miserable en la periferia de seis grandes ciudades para poblar el sur, el norte y las costas marítimas de nuestra nación, que tienen densidades insoportablemente bajas, constituyendo una tentación para muchos que se están quedando sin espacio vital en una era violenta, marcada por las migraciones y el genocidio.

Ø Desvincular el sistema financiero y bancario nacional del Orden del Saqueo controlado desde el Banco de Basilea y operado desde Wall Street y Londres, para lo cual tanto los BRICS como la alianza Chino-Rusa-India permiten ahora participar en la creación de un circuito independiente, específico de América Latina, cambio que puede liderar la Argentina.

Ø Plegarse en forma orgánica a las tratativas de paz entre la guerrilla y el Estado colombiano para pactar un sistema de erradicación del narcotráfico en nuestro continente, pues seguramente estos grupos están destinados a ser una fuerzas de choque de las Corporaciones Multinacionales en nuestro Continente, como lo es el llamado Estado Islámico y otros grupos que buscan disolver los Estados Nacionales para que las organizaciones corporativas se ocupen de convertir a todos los Pueblos Libres en “presencias mudas y temerosas”, además de obedientes consumidores de cuanta porquería decidan hacer.

Ø Y finalmente, desarrollar un sistema político que permita la participación activa de todos los ciudadanos interesados en trabajar para el bien común, dejando atrás el actual sistema vigente de camarillas políticas, en las cuales, gran parte de sus miembros están siempre dispuestos a escuchar al el mejor postor, y a dejar sus convicciones afuera de la puerta del despacho oficial que pudieran conseguir.

Tenemos tanto por hacer, y tan poco tiempo para organizarnos de nuevo (pues no creo que los Cambiados duren mucho), y necesitamos decidir que conservamos y qué descartamos de aquellas ideas, líderes y agitadores que tuvieron un protagonismo que hoy puede ser contraproducente.

Necesitamos sangre joven y sabiduría vieja, y también consideremos que hay muchos que podrían hacer un aporte formidable, con sólo liberarse del chaleco liberal que llevan puesto, o en caso contrario, conchabarse en el gobierno de los Cambiados y así las cosas estarán más claras.

WM/

N&P: El Correo-e del autor es Walter Moore ecodemocracia@gmail.com